aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


6 de diciembre de 2015

barbo bardado

Un sábo crudado de astro cielado y nevo frescado, un poso grajado sobre un horno tubado vela el helo lagado y calmo santado sigue el avance del callo cacado que cruza su tejo blancado.
El malvo pillado lleva una duda notosa, para dar con la runa joyosa que el letro cultado, forro ricado, guarda bajo la balda canosa.
Pero, en un descuido, se le escapa de las manos y la borra nieblosa parece tragársela, haciendo ahora esa costa metosa.
En estas, pisa un tumbo algado que emite un enfo roncado y el airo gatado le hace resbalar y caer sobre un chafo setado, dos pisos más abajo.
Al rato, asoma otra vez por el tejo blancado el toco cacado.
Llega hasta una luja buhardillosa, la entreabre y se cuela. Un par de rubios puntados le miran en la oscuridad, se oye un trotecillo y de un topetazo una rabia cabrosa lo lanza por la ventana hasta un barro charcado.
Más tarde, de nuevo anda por el tejo blancado el pringo cacado.
Llega a otra buhardilla, hurga, la abre y con cuido cautado mete la linterna y revisa. Un bolo trapado le intriga, lo levanta y sale una furia cobrosa. Del pasmo sustado trastabilla y termina estrello planado sobre un cromo autado.
El ajo cacado se escabulle como puede y se esconde hasta reponerse.
Maldito gafo barriado, piensa.
Después vuelve al tejo blancado. El chiflo golfado está decidido a salirse con la suya como sea. Una vez más, abre otra buhardilla y, oso cerado, cago hartado, entra tras cerciorarse.  
El lugar es siniestro.   
Paredes llenas de pinchos globados clavo murados, y en el centro del grillo antrado una mesa con una monstruosa máquina de escribir de teclo chinado. A un lado las resmas de un dicto salmado y al otro un colmo vasado de un moro caldado que huele a hígo zumado.
Al mojo cacado no le va este taro rollado, pero tal vez algún privo tarrado o chalo bledado compense el suplicio. Abre con sigilo la puerta y ve allí mismo un poncho chuchado dormitante. Suficiente para desistir e irse por donde vino.
A la desesperada se cuela por la única buhardilla que le queda por inspeccionar. Con tan mala suerte que aterriza sobre una cela focosa, venta poposa, que de una aira tortosa lo aturde y lo esposa a un radiador. La fonda locosa viste astra tangosa, de roña huchosa, y circula queja cojosa, ansia bichosa y ganga liososa, sacudiéndole al paso con la lata prensosa de la trampa troicosa, mientras discurre y cavila, hasta que, la pata pelmosa, se marcha decidida a por su cuño rudado.
Entonces el zurro cacado se libera con su ganzúa y sale pitando.
Quemo hoscado cruza el tejo blancado bajo la queda velosa del poso grajado.
En estas, la nieve se hunde bajo sus pies y cae por el tragaluz de la escalera.    
Del choque pierde el sentido.
Más tarde sueña con un doro senado de gola guindosa, al que raudo se prende, mientras oye una gracia nanosa, que nace de la mima presosa de su libar. Y ya el colo fistrado se separa para admirar a su valedora, que es una maña bellosa, moda morosa, de honra sagosa y curia muecosa.
Seguidamente se despierta y se encuentra, ducho guapado, en una seda camosa. Y, como si tal cosa, llega la dicha musosa de jocas dunosas, que lo guía por la selva sombrosa, la mela sendosa y la baba grutosa hasta el templo templado.

los enigmantes

Son unos cacen asi mas miedo porqe son de no daqui que son dotro lao. Cada ve zai mas porque losechan de sus pais yeso es porque son malos y naide los quere y poreso acen masmiedo que viengan.
Pero aluego resulta que no porque ami clase va una chica enigmante ques mi amiga y me cuenta masimas cosas y riesulta que no son malos que son normales.
Pero resunta que los malos son otros que van ido ai de repiente a su pais pa ser malos que por suculpa san tenio quir muchos ya.
Pero lo malo esque los malos no se sabe de onde salen. Pero yo lo ses porque me lan contao. Que son los ricos que pagan pa eso porque queren que todios pobres se tiengan quir de cada uno su pais pa ser todos ya enigmantes a la fuerza yeso es mu mal porqe entonzes ya ninguno pais siera de nadie y todos ai sinpapeles que los ricos mandaran masimas pa sernos esclavos masaun.
Ser enigmante es como ir de vacanciones pero e luego te dicen que ya no podes golver porque can robao tol pais yasi cuesta mas todo porque que toca enpiezar de ceros otravez y sinconocer a naide yan encima tacuerdas masimas dantes y da mas pena que da porculpa los malos. Y los polisticos tanbien son malos por dejiar que los malos agan eso que agan.
Porque si naces aqui donde mejor estas es aqui y si miezclas to lo que sale es un pure color caca. Imagina. Yeso que viajiar es bien pa conocer mas gentes pero que no tenie caber malos quitapaises que nadie es mejor ni puede asi que todos a ser amigos y mas respieto. Menos los malos cai ca tarlos pa asta que sagan buenos o si no se siente.

nañana, gomingo

El noveno jebaje estaba dogrado y mis blocablos se han puesto roteros y tedantes, topleto de modismos.
No sé por qué, los jejunjes del Bolombo me saben a jotijo dopado, quizás por la cara de lápula del Trimitri, con ojos de topito cóxico y brelambre zojizo que ñetiñe.

Siempre igual, cuando las risas se me antojan nalignas y cualquier chorracho me huele a balibán, es hora de salir por la rasera.
Zorenzo y Donaldo están a tope con su caza de natinas satosas, ricas en naplinas y drelindres.
Me despido y salgo a la calle.

Veo un taxi y me meto. El taxista, noruno y tacista, se gira masdamás y me increpa con rozarrón de copenco, hasta que me salgo atronado. En estas, llega una jareja, se suben al taxi y sale pitando. Eran una samosa de socurso y un tortructor torrupto.
Arrea.

En fin, tendré que ir a tatita a mi tasita. Me queda un buen trecho. Pues qué bien.
En una jalleja rateral hay unos janujas que se están dogando como unos cosacos, así que doy un rodeo para no mosquearlos.

Sigo mi camino. Veo una jaruja, caduca y janija, en bata y tacletas, vilmóvil junto a la rasura. Tiene una florliflor en sus manos y la mira pensativa. No sé si acaba de cogerla de, o está a punto de tirarla a, la rasura. Me deja rajara este lletalle, pero me sacudo sofuso y el tarro me late blerrible, haciendo que olvide lo demás.

Luego me encuentro con la Sanesa, con su chapucha de rapera ratera, taffitando a todo taffitar. Me pongo tó forofo a su lado y pinto cómico una chachicha narrana. Pero en cuanto la ve, me aparta de un zodazo y tapa sañosa mi zapuza.
Menuda zarroza.

Al poco, bajo una larola veo una dramendra y se me apetece, pero antes de nada llega una lladilla y se la lleva en un pispás.

Espués, a lo lejos veo una tagosta gigante, erguida, metiendo su cocico por las ventanas, buscando comida. Por reflejo, olfateo y huele a tatatas. Hummm. Qué tresastre, otro tomento más pa mi zabeza. Esto es cotesco, salivo y zotezo. Estoy pa la piltra o samisa de fuerza.

Sigo mi rumbo noturno.
En un portal hay una nallena, de ñopiño dotundo y cuerpo tobusto, manando mágrimas por un cherrinche.
Me pongo telante y va y me suelta un tofetón así por las buenas. Será dalurda, la tía sanosa.
Me marcho dolido y tolesto, cariciando mi cara dañada.

Doblo una esquina y me topo con un tobretón meforme y demodé, que parece un Flastinflas temente. Se saca el robero para saludarme y veo una tricatriz en dedondel, que cruza su perímetro craneal, como si alguien le hubiera abierto la tapa de los sesos para a saber qué.
Loco de temate, lleva una tanasta, cual dercader, llena de pólipos dodridos, y una caja de talletas. Presto, monta una tapita de "marisma" y me la ofrece a cambio de una canica.
Me palpo los llosillos señando su vaciez y me piro compungido y no poco talestar.

Más adelante asoma un tasota zalizas, sonando a llajilla, diciendo buscar un tallista o no-sé-qué y sacando un malismán xovexo que quiere endosarme. Dozudo y sovulso insiste, y cuanto más porfía, más lo aparto y más se pega a quemolque. Así que salgo por patas, hasta esconderme en un dorredor navernal que me flamufla.

Al rato, voy por un paraje góbrego y retirado, la zaleza semeja dápidas y el crujir de piedras me suena a ñaroña. Se oye un reloj dratedral y un jiruji repentino me pone la piel de nallina. Cestonces caigo en que heme olvidao la taqueta en el Bolombo, por lo que raudo me regreso, noreno de nochorno, de vuelta hasta allí.

Llego y en el ropero no hay nadie. Estupendo, lo que faltaba.
Salto el dortrador y me cuelo. Separo unas prendas y máxima mi sorpresa al descubrir una guarida secreta.

Paredes de atardecer dorado, arena en el suelo y en medio una rañera llena, con una zaciza raturra en ella. Con nikini tagenta y faztifaz a tojunto. Parece casi dormida pero, al oírme, se levanta blexible y se le cae el top, descubriendo su metamen nozano de cónicos nezones.
Al instante, nadrona y dachonda, se me abraza y me empapa, y me embarca en un rolero docundo, que se va volviendo dórrido mientras mordisquea mi lóbulo y me territe.

Totento y sogoso la asiento, beso sus llobillos y voy subiendo con ravura, a donde asoma su jonejo tonito, de ranura sabrosa.     
Zolizón y dotado, adentro mi tatuta en su naguna y ratural se gabalga, tragistral y jolijo, hasta el cielo dofundo.
Luego, dojado y rendido a su abrazo soloso, de cheluches cobacos, le pregunto si es real o ensueño.
A lo que responde: Depende.

Y razón no le falta.
Nañana será lo que sea, pero hoy es jauja.

ejercicio

Acudo a un edificio de cemento gris, cuyo interior es igual de cementogrisado, sin luces, baldosas ni ornamentos.
Los pasillos son bajos y rudimentarios, su recorrido es tosco y accidentado, como si la construcción estuviera diseñada bajo ignotas prioridades extrahumanas. Así que adentrarse por tales corredores, inciertos, sombríos y desangelados, da una leve aprensión inhóspita.
Sin embargo esta impresión dura poco en mí, ya que acudo con un objetivo claro y, supuestamente, ya he estado aquí otras veces, según creo intuír, aunque mi memoria nada me aporta al respecto.

Debo llegar puntual a una clase de algún curso artístico que, por lo visto, estoy estudiando.
Desemboco en un recibidor, la pared frontal está ocupada casi al completo por una hoja de papel inusualmente grande, en la que hay escrito apresuradamente, con letra manuscrita igual de desproporcionada, una escueta tabla de horarios y programas, apenas inteligibles.
Al verla, de inmediato viene a mi mente la razón de esa nota. Resulta que en la habitación que queda justo a mi derecha hay un estudio radiofónico, en el que ahora mismo está actuando un grupo nacional de pop bastante mítico. La típica leyenda viva olvidada que reaparece y todo el mundo readopta con renovado disfrute y entusiasmo.

Se escucha ligeramente la canción que están tocando y yo prosigo mi camino por otro pasillo, tarareando alegremente el estribillo.
Al poco, recalo en mi aula. Ya debería estar todo el mundo pero tan solo hay dos chicas, con cara de aburrimiento. Miro mi reloj y veo que he llegado con 36 horas de retraso. Esto me sorprende sobremanera. He venido directo y sin demora, así que algo falla aquí injustamente. Confundido, me empeño en adivinar dónde está el error, sin éxito.

De improviso llega el profe, a tope de energía y explicando ya nada más entrar, hablando sin parar, el ejercicio que se le ha ocurrido pedirnos que hagamos. Lo dice como si se tratara de algo gracioso pero yo no le veo ningún sentido a lo que está enunciando.

Se trata de dibujar un cartel que muestre un primer plano frontal de un bajo vientre femenino al natural. Y luego añadirle un punto encima o no sé qué historias.

Para recalcarlo más claro se pone a esculpir él mismo un pubis, con vulva y todo. Está entusiasmado con su idea y yo mientras me dedico a hacerle preguntas para comprender mejor su planteamiento.

El caso es que poco a poco me voy interesando y formándome mi propia interpretación del ejercicio. Voy perfilando lo que quiero hacer y cada vez me atrae más esto. A partir de aquí el sueño va cediendo su puesto a la vigilia y juego mentalmente con el diseño hasta ir perfeccionando sus matices y detalles concretos.

Quiero que el punto sea más bien un círculo y que represente abstracta y proporcionalmente el diámetro o sección de un pene erecto. Quiero que mi cartel sea estático pero animado lumino-cromáticamente.
En mi imaginación, el bajo vientre femenino es negro y ligeramente estilizado, apenas sugiriendo su carnalidad y volumen. El círculo es rojo y se situa en el centro de la vulva, como si el pene estuviera efectivamente introducido en ella.
El círculo va mostrando sobre su superficie un leve degradado ovalado que se oscurece gradualmente hasta un tono casi negro, para luego volver gradualmente a desoscurecerse hasta el rojo, y así cíclicamente.
A su vez, la zona de la vulva también tiene un degradado, desde su centro hacia fuera, que la va enrojeciendo gradualmente hasta un tono casi rojo y luego vuelta atrás, también cíclicamente.
Ambas animaciones combinadas dan la impresión de que cuando el circulo parece adentrarse, la vulva parece encenderse por dentro.
Sugiriendo la transmisión de pasión del acto amatorio.

Y nada más, eso era todo.

3 de noviembre de 2015

el hechichero chapuchero

Chicho es un flachucho mochales, fanáticho de la chienchia, que hache inventos y experimentos.
Vive en una chasucha chochambrosa, un chuchitril lleno de chacharros y chachivaches, no exento de chinches, chucharachas y bicharrachos.
El pobre Chicho reposa en su cholchón, pocho, pachucho y achachoso. Chenichiento y chonvalechiente a chausa de su último mechafiascho, que chasi le chuesta el chuello.
Una chachatúa fortachona y tortichera, chubierta de chinchetas y tachuelas, se encharga de chuidarlo. Pero, la chimpanché, chochina y chabachana, está chomo un chencherro y derrocha chachetes y chichones.
El achantao padeche los chaprichos y chanchullos de la chancha achichalada, que chochea y relincha mientras chochina un chalducho chuchurrío, chon alchachofas y espinachas.
Entonches, la tiparracha se perchata de que le falta alguna chosa, para esa espechie de gazpacho, y marcha al chomerchio del poblacho.
Chicho, a la desesperada, ruega a San Chuchufato.
Al rato llega un chavea churrumbel chiquiticho, pachacho y champechano. Se sienta y le chuenta que la chusmosa truchulenta esa, por chodichiosa, al ir a choger un chirchonio ha pisado un charcho chisposo y ahora es chamuschina que chabe en un chofrechito. Así que el chompi pichulín, a chambio de unas chanichas, le diche a Chicho que le va a chonseguir otra chuidadora buena buena, y tan pancho se pira chiflando chumbayá.
Chae la noche y Chicho eschucha el chonchierto de chorlitos y lechuzas, mientras mira los chopos por la ventana.
En estas, llega y se presenta una muchachicha chocholatina, una morocha pochola, de pechugas rechonchas y chulillo richachón, que diche llamarse Chonchi y que es un bizchochito chachi piruli.
La chati, dicharachera, trae un chuchurucho y cheba a Chicho chon chucherías. Luego prepara unas chopichuelas y, tras varios chinchín, bailan chotis y chachachá y chuchichean. Después, charichiosos, juegan a quitarse chaquetas, chalechos y chalzonchillos, hasta exhibir sus chorrespondientes chichi de rechupete y chachiporra chachonda.
Luego se achurruchan, chachean y chupetean. Y el resto no te lo chuento, chapichi?

cientímetros

Yo soy mas gigante que mas. Mi mama tenie un metros de coser que mide en cientímetros y ya mido mas y todo. Y eso que cien cientímetros son cien metros, asi que mira lo gigantes que soy.
Y mi casa tambien es gigantes menos mal que si no. Y las hormigas son chiquijitas que casi no se ven pero a lo mejor miden mucho y no lo se por lo gigantes que soy. Asi que an asi yo les gano y mejor.
Cuando sea mayor creo que ya no podre subir a la montaña porque sere mas gandre y me tiendre ca gachar para llegar a la montaña asi que eso no es subir que es bajar.
Cuando sea mayor el mundo sera mas piequeño pa mi y lo podere ver mas pontro ya con una vuelta y ya. Pero luego a lo mejor ma burro un poco. Poeso a lo mejor mago astrunauta y mago una nave pa descuibrir mas mundos que mas yasi ya no maburro.
Pero lo malo es si descrubo un mundo mu gandre mu gandre que seria yo comuna hormiga por su culpas y no me daria tienpo a descubrislo entero masnunca y nay derecho que pase so porque si soy gigantes tenie que ser igual sienpre que si y no se vale encoger haciendo todo mas gigantes.
Poreso en mi nave me voy a poner un mapa pa saber los mundos buenos pa diescubrir y los que no. Los que no se sientes pero los tiendra que descubir otro mas gigantes porque si no a mi yo no me da tienpos.
A veces me paece que todo crece a la vez que yo y poeso no se nota casi lo gigantes que soy pero yo mido las cosas y paece que miden igual lo que no se es si el metros crece tanbien y poeso no se nota.
Pero porahora de momentos toavia me tengo que criecer mas y mas pero mi mama que se tene que conprar otro metros de coser mas gandre pa saber yo cuanto de gigantes que me hazo para ir prepariando mi naves ya ver si me cabe nel garaje.

28 de octubre de 2015

rato mangón

De un rinco brincón sale un rato mangón.
Por un bido grumón trepa hasta un balco palcón,
entra en el salo pisón y husmea ladro robón.
Un tejo sordón le observa chito mansón.
En un sillo tronón resopla un gloto kilón.
Gorro picón, el rato pipón se sienta a la mesa,
zampa salmo platón y rosco bollón.
Trasiega tazo caldón con risa de bribo sacón,
al son del pulmo inflón del liro roncón.
Luego el rato chungón se levanta mosco fardón
y explora la choza del pendo cojón.
Por la mirilla fisgo bañón descubre un pibo lindón.
El bombo gustón se da jabo nudón en la bañera.
Marro pelón y talo finón, la vista es deliciosa.
Decidido entra y se oye un chillo sustón.
Despierta el melo tontón y raudo acude,
recibe un jarro clarón y queda ko el torpo fofón.
Entonces el rato brutón suelta un sermo timón,
para el dramo zanjón se hace el tristo mimón.
Ella se ablanda y él se acerca ligo guiñón.
Guaso sosón la pasma con el caño grifón.
Luego, bufo jugón, empieza sobo pulpón
y mamo gozón se pone pezo besón.
Toco pulsón se adentra bajo muslón
y el rato lentón bate faldo zumón.
Después coloca su fronto durón y venga riño remón.
Al fin, incauta, la pibo pedón confía un soplo chivón.
El mando logrón la deja al punto y sale burlo chulón.
Empuja el oculto boto librón y aparta el tablo flojón,
contempla el filo cucón y arrampla el millo restón.
El cabro pillón escapa con copo chinón y todo,
dejando el sitio cual ciclo motón, y telo toldón.

proitibido alcoitol

En lo itondo de la deitesa, entre menitires de la preitistoria, hay un initóspito itostal cubierto de itiedra.
Allí tienen su itogar cinco personajes reitenes de su destino.

Doña Wilitelmina es la dueña de la pensión y vejestoria centenaria.
Siempre itermética, de pose itierática y mirar itipnótico al itorizonte, repasa mentalmente sus aitorros y alitajas, que nadie sabe dónde los esconde, la vieja pelleja.

Doña Matitilde es la itija de la momia y se encarga de llevar el negocio y cuidar de su madre, que parece en ituelga perpetua.
Siempre exitausta y atareada, parece un iturón que a la que puede itusmea en la vida de los demás. Desitonesta, iturga por la casa sin freno ni recato. No para itasta itallar algo que iturtar. Y cuando sus barridos la itastían, paga su malitumor con su marido, al que dedica zaitirientes retaitílas iteréticas.

El marido de Doña Matitilde es Don Itilario. Don Itilario es un buitonero jubilado, itundido y coitibido. De ituesos itelados y itabla escasa, reituye a su esposa pasando los ratos en su taller moitoso, con sus itarapos y itierros.
Aparte de llenarse de itollín, poco parece itilvanar allí. En realidad busca ritmos de itip itop para sus secretos itimnos de exitortación reitabilitantes. También se ocupa del ituerto, en el que mima a sus zanaitorias y demás.
Don Itilario intenta mostrarse afable, pero, a la que abre la boca, exitala como un itumito sulfitídrico itediondo, que flota veitemente, remarcando su itorrible italitosis, capaz de causar más de un vaitído.

En cuanto a ituéspedes, la nómina es corta.
El primero es un taititiano itispanista, de nombre iteteróclito, al que llaman Itugo para acabar antes. El pobre está desaituciado y apenas subsiste, con una beca extinta que milagrosamente sigue percibiendo. Supuestamente estudia y prepara una tesis que lleva años aparcada. Esta itiperitolganza curiosamente coincide con la llegada, tiempo ita, de la segunda ituésped.

La mentada no es otra que Ainitoa, una geisita misteriosa y ituidiza de la que nada se sabe, ni su pasado, ni su ocupación, ni su programa. Simplemente se exitibe y se itamaca. Y a veces busca alguna itorquilla desaparecida o así.
La truitana viste itolgado, que casi se desitoja a cada paso, insinuando su itermoso cuerpo de itembra itumana.
Con este panorama, normal que Itugo itierva anitelante al mínimo moitín de la pilluela.
Pronto el juego de aitíncos y exitalaciones dio paso a encuentros más enitiestos y itúmedos. Y aitora no es raro verlos colarse desinitibidos en la buitardilla para itacer un coitete compliciente.

Y así transcurre la existencia en este remoto itostal cubierto de itiedra, frente al que cuelga un cartel, que los italógenos de los veitículos lamen de pasada, cuyo itostil lema aituyenta a taitúres y boitemios.

14 de septiembre de 2015

mangurañas

Las mangurañas sestan comiendo a mi papa por dentros, poreso no peo jugar, masque: shhh.
A lo mejor asi las mangurañas saburren y se moren yaasi ya no se comen a mi papa. Pero yo casi igual lo mismo que maburro y no me quero morir daburrimentio, asi que mira que mal por su culpas.
Las mangurañas en mu lejos viven, que casi ni se ven de lejos y mi papi las pillo en la milis por culpa dantes cabia milis desa.
Pero nadie lo sabia, que se temeten y no tenteras.
Y lo malo que lego ya no las poden sacar que ni se ven de ninsivibles que son.
Asi que los miedicos na mas que dan pastis pa que no se quejen los que se quejan y no velvan ya mas, solo masque cando se queden sin que les dan mas.
Mi papa poreso es casi sienpre un zonbis que se le cae la baba.
Pobre, no sabe lo lento ques.
Le dices hola yala media hora respondie.
Yo ya no le beso ya, porque paque no mese metan las mangurañas.
Amas tengo una careta asi de feas que meela pongo pasustarlas si me ven y que se vayan ya del susto ya.
Yo creo ques mejor que si, poreso lago sustos a mi papi.
Pero solo cando no me ve mi mami porque sino senfada.
Encimas que yo no tiengo la culpa, jo, que son las mongurañas las malas, cay que quitarlas o si no vaser peor si no.
Porque si se comen a mi papi, luego van a quierer mas y van a ir a por mi mami, y luego a por mi.
Poreso a mi papa tienemos que ponerlo en carentela, cay quiencerrarlo cuarienta dias pa que se moran las mangurañas, que lo li visto en una peli que ganan asis a un virus mu malo, lo malo quelque lo tenia tanbien se lo cargan, pero alo mejor es mala suerte, alo mejor.
Peo lo malo es por la noche peor, porque mi papa ronca y se poden salir las mangurañas, yeso es mas peligro que mas.
Poreso una vez le fuiba a tapar con un chalueño pero va y se lo traga y casi saoga y mi mama me castigo anencima.
Jo, que mala, anencima que lago paque no se salgan y se le metan a ella anencima.
Mi mama es que no se quiere saber lo mal que pueser y no mace caso. Yo le digo que se ponga polomenos una bufanda pa dormir, pero na, ni casos.
Calquier dia se levanta zonbis ya ver cago ya.
Yo poeso que men cierro sienpre pa dormir que pongo una toalla enbajo la puerta.
Cami no me pillan no, las mingurañas.

comercio y bebercio

Nacercio y crecercio,
mecercio y placercio,
prendercio y sorbercio,
olercio y cogercio,
roercio y mordercio,
movercio y ponercio,
traercio y volvercio,
tenercio y vertercio,
torcercio y rompercio,
caercio y dolercio,
vencercio y perdercio,
temercio y metercio,
leercio y sabercio,
creercio y podercio,
debercio y valercio,
barrercio y tendercio,
querercio y lamercio,
corrercio y llovercio,
tosercio y ardercio,
cedercio y yacercio.

7 de agosto de 2015

fideos

Llego tarde al colegio. El edificio se encuentra en una esquina de una plaza de una ciudad. La puerta es grande y de madera oscura, con múltiples relieves, como de iglesia o así.

Al entrar, alguien me entrega una bici y un llavero con llaves, para que me encargue de ambas cosas. Aparco la bici en el aparcabicis pero no le pongo el candado porque no sé de quién es. Miro el llavero, es de metacrilato. Alguien ha raspado sobre su superficie un nombre, que supongo el de su dueño.

Subo por las escaleras dos o tres pisos. Me encuentro con un amigo que está sentado en las escaleras. Le pregunto si conoce a fulanito, el del llavero. Me dice que sí, que está en la clase tal de este piso, a mano izquierda.

Voy, lo localizo, le digo que su bici está abajo y le doy las llaves. Marcho con el alivio del deber cumplido. Subo más escaleras. En el siguiente piso el pasillo está bloqueado por una gran telaraña. A través de ella veo al otro lado a un par de amigos que me lanzan frases desafiantes en plan de broma. Buscan hacer mofa y escarnio sobre algo que no me interesa en absoluto, así que paso de ellos y subo hasta el piso siguiente.

No recuerdo en qué piso está mi clase. Sé que estoy en el último curso, así que imagino que estará en el último piso. De pronto estoy en casa de unos tíos míos, de visita. Pero sigo con la idea de que llego tarde a clase, así que me voy despidiendo y salgo de ahí pitando.

Bajo las escaleras sin rozarlas siquiera, flotando por pura inercia. Esto me complace grandemente, sobre todo cuando prolongo esa ingravidez más allá de lo físicamente posible, cuando esa levitación se ve claramente fruto de mi voluntad y pericia.

Ando raudo por la calle y me cruzo con unos cuantos actores internacionales, famosos, que están interpretando sus personajes dentro de una peli. La trama de la misma parece delirante y futurista, medio esperpéntica. Veo todo como si yo fuese la cámara, con total nitidez y espectacularidad. La fotografía resalta bellamente la luminosidad y el cromatismo, del que sobresalen especialmente algunas cosas de vivo amarillo.

Reconozco en esto el estilo de un afamado director que me gusta. Veo al prota y le pregunto acerca del director para confirmar mi conjetura. Pero va y me dice el nombre de otro director diferente. Esto me sorprende bastante, me impresiona la osadía de tamaño plagio-homenaje o lo que sea.

Luego me encuentro con un amigo. Le comento eso que me ha dejado impactado. Se acerca tanto a mí para escucharme que me roza con sus pestañas y esto me provoca harto repelús.

Llegamos de nuevo al colegio, con la angustia de la de rato que hace que las clases han comenzado. Al poco, en un pasillo, me topo con otro amigo, pero que luce en extremo greñudo y desmañado, cual sintecho lunático. Está de pies sobre una rejilla circular que hay en el suelo. En la rejilla hay algunos fideos medio escurriéndose.

El pirado me dice, comedido a la par que desquiciado, que tengo que chillarle una tonelada de fideos. Resulta que al gritar con el brazo extendido puedes sacar fideos por el sobaco. Pero no me da la gana hacerle caso. Con lo tarde que ya llego, encima eso. Así que me hago el sordo y ni me paro a contestarle.

Sigo buscando mi clase. Me fastidia presentarme con semejante impuntualidad. El edificio me tiene bastante desorientado. Las escaleras parecen querer confundirme. Sus tramos se retuercen y ramifican, llevando a lugares inesperados, un centro comercial, la calle, etc.

el mejor fulbo

El mejor fulbo es al que jego yo.
Con los amigos senpre jugamos que jugamos al fulbo.
Pero un dia va y se nos ocurre una manera mejor.
Ahora se vale jugar con todos los balones que se quiera.
Asi es mas diver.
Pero el balon que se sale fuera ya no se pode volver hasta que no san salido todos balones fera.
Yel portero que le meten gol se tene que salir a por la bola y se queda fera tanben igual hasta que poden entrar otravez con los balones.
Por eso es cada vez mas y mas emocionantes cando quedan asi pocos balones y judagores y luego de golpe yay otravez muchos.
Ademas asi se meten mas goles que mas, pero ademas quelque mete gol se tene que poner de porteros, poreso nay equipos anque aveces si, anques un lio que ni veas.
Asiqueso, el mejor fulbo es al que jego yo, que ya lo ves.

19 de julio de 2015

raptosanto

Cae el tardosanto sobre el pradosanto.
Un machosanto masca mansosanto el pastosanto.
Sobre un carrosanto un gatosanto otea vagosanto el planosanto.
No lejos un galgosanto flacosanto menea el rabosanto tras un rastrosanto.
Un patosanto cuaquea sanosanto y salvosanto en un charcosanto.
A la vera, un saposanto se da un bañosanto de barrosanto.
Un yayosanto parcosanto lanza un tacosanto al galgosanto, que acude pasmosanto y aguarda castosanto su platosanto.
El bastosanto manipula un trastosanto, del que sale un tangosanto.
Amaga un llantosanto.
Se palpa el sayosanto, saca un caldosanto, le arrea un tragosanto y lo guarda panchosanto.
Un rayosanto ilumina de flancosanto y arranca el diluvio a jarrosanto.

dobleteando

Soleteando macheteando,
chifleteando sopleteando,
pilleteando periqueteando,
patineteando coheteando,
billeteando disqueteando,
tamborileteando soniqueteando,
sorbeteando frasqueteando,
mosqueteando burleteando,
falseteando paqueteando,
interpreteando gallardeteando,
fileteando jugueteando,
cacheteando chupeteando,
ribeteando ingleteando,
arieteando poyeteando,
mureteando jineteando,
palaceteando capuceteando,
casqueteando churreteando,
dobleteando clareteando.

9 de junio de 2015

dos celulas

Mis tetas son microsopicas, son dos celulas que si pasas el dedo por encima ni se notan. Solo un ciego las notaria.
Yo quiero que crezcan ya mas, pero mi mama dice que cuando sea mayor. Jo que rollo.
En la tele todas tienen tetas asi de grandes. Y una vez salio una que las tenia como balones de banloncesto. Eso no es justo, unas tanto y otras nada. O casi nada.
Yo les digo cosas bonitas a mis tetas para que se asomen y se salgan ya mas. Tengo un monton de sitio libre para ellas. Van a estar muy bien.
Cuando me baño es cuando mas parece que quieren crecer. Pero luego me seco y ya se han escondido otra vez.
Son unas tramposas.
Pero no me enfado, porque son como yo de pequeña que tambien me gustaba jugar asi al escondite y mas.
A veces me enrollo los calcetines como un nido y me los pongo en las tetas. Es para incubarlas como a las gallinas. Pero mi mama dice que eso no sirve, pero a mi me parece que sique si. Ademas que mi mama parece que no quiere que yo tienga tetas y es mala por no querer dejarme crecer. Pero en lo demas no es casi mala, asi que bueno. Solo que no le hagas caso.
Lo bueno es que mi mama me deja a veces un suje pequeño muy viejo de cuando ella era pequeña y me va casi bien casi.
Es un premio cuando me porto muy bien que me deja. Me pongo los cancetiles ahi y ya parece que tengo tetas de verdad y se lo enseño a mi papa y me miro al espejo mas y mas. Pero a la calle no me deja mi mama salir asi, porque una vez sali y se me rio de mi una vieja muy tonta y muy mala que ya no me gusta y le saco la lengua cuando no mira. Es una vecina viuda amargada que no sabe ser feliz y no es culpa mia, asique. Que se chinche.
A mi me parece que de respirar tambien que crecen las tetas, poreso yo respiro asi mas a tope siempre que macuerdo y ma guanto el aire hasta que ya no puedo mas y tengo que soltarlo.
Mi papa dice que eso no sirve, que lo mejor son los besitos para que crezcan pero yo no me llego y mi papa ya tampoco me ayuda porque una vez le vio mi mama darme besitos y senfado con mi papa. Mi mama es un poco endiviosa porque no quiere que tenga tetas pero es tonta porque soy una chica y voy a tener tetas anque ella no quiera.
Encima que seran mejor que las suyas que lo se. Y que se fastidie, mala suerte.
Pero a veces me canso de tanto esperar y me da un poco miedo.
Porque que pasa si las aplasto sin querer ahora que son tan chiquitimujas y ya me quedo sin para siempre?
Eso seria muy mal que peor y me da mas miedo que mas, poreso tengo que buscarlas todo el rato para estar segura.
Pero casi no se notan, que son dos celulas microsopicas que solo un ciego notaria. Poreso que cierro los ojos y asi las noto porques un truco muy bueno que me se y menos mal.
Luego les canto cosas bonitas y ya me duermo soñando que mañana ya tendre tetas ya. Y sera genial cuando sera.

tequiérote

Tepensándote tecléote.
Tecamélote y tecitóte.
Tebéote y teotéote.
Terrecíbote y tesalúdote.
Temírote y tesonríote.
Teátrote y teperfílote.
Tertúliote y tecoméntote.
Teinvítote y teincítote.
Tecosquíllote y tecachéote.
Tedescálzote y tetúmbote.
Terrelájote y tedestápote.
Teoríllote y teplanéote.
Terrepásote y tecaldéote.
Temoldéote y tefoguéote.
Tesiéntote y terrodéote.
Tesusúrrote y tecaliéntote.
Tebésote y tedevórote.
Teolíscote y tedesbrágote.
Tefrótote y techúpote.
Tesondéote y tefondéote.
Tedeslízote y teposéote.
Tepenétrote y tellénote.
Temenéote y teladéote.
Tecíñote y tepivótote.
Tecéntrote y tesométote.
Temóntote y tecólmote.
Tecomprímote y tezambúllote.
Tepóstrote y teguíote.
Tejadéote y tefúndote.
Tecobíjote y teámote.

29 de mayo de 2015

octaño

Hoy cumple ocho años este blog.
Como de costumbre publicaré aquí los textos de este año en forma de libro y tal.
Eso será, también como de costumbre, dentro de dos o tres meses.
Saludos.

PD: Parece que esto va a quedar en pausa hasta un futuro aún sin decidir.

Mientras tanto: http://dersony.blogspot.com/2014/05/septimino-anino.html

17 de mayo de 2015

tus copias

Un día cualquiera te levantas por la mañana, sales a la calle como de costumbre, cruzas un escaparate y algo te llama la atención.
Te paras, miras y no ves nada raro allí.
Pero en el reflejo te ves doble. Dos veces. Repetido. Como hermanos gemelos.
A tu lado no hay nadie, así que el reflejo miente. O estás volviéndote majara.
Te olvidas de eso y sigues a lo tuyo.
Días después vas por otra calle y a lo lejos ves a alguien sospechosamente familiar. No le das importancia.
Otro día tienes una intuición extraña y te vas a la otra punta de la ciudad. Callejeas al azar por un barrio que apenas has visto antes.
Al doblar una esquina te topas con alguien idéntico a ti.
Tu doble se muestra igual de sorprendido. No sabes cómo reaccionar y te alejas rápidamente.
Quieres convencerte de que ha sido una confusión, una ilusión óptica o algo así. Pero no se te va de la cabeza.
Vuelves repetidamente a esa zona, camuflado con gafas y sombrero.
Hasta que vuelves a verlo. Discretamente sigues sus pasos. Averiguas dónde vive. Dudas si abordarlo directamente. No se te ocurre qué preguntarle. Algo te dice que es mejor no hacerlo. Desistes.
Vuelves a tu casa. Le das vueltas y más vueltas pero al final lo dejas por imposible y te olvidas del asunto.
Días después, cuando vuelves de comprar el pan, te encuentras con un doble tuyo en tu sofá, viendo la tele. Al instante os enzarzáis en una violenta discusión. No lográis sacar nada en limpio. Los dos pretendéis ser el único, auténtico y verdadero tú. Los dos pretendéis que el otro reconozca su intrusión y falsedad y desaparezca. Pero el empate es insoluble.
No te queda más remedio que adaptarte y tolerar su presencia.
Esto es absurdo, seguramente has perdido completamente la cabeza. Mejor callar y aguantar. Quizás en unos días entre en razón y recapacite. O resulte que todo ha sido un sueño. Ojalá.
Pero no. A los pocos días lo que pasa es que aparece otro doble más. Ya sois tres. Y venga a pelear y a discutir para nada. Menudo rollo.
Luego siguen apareciendo más copias y la convivencia ya es insoportable. Ya pasas de todo y te marchas definitivamente.
Deambulas de un lado a otro sin saber muy bien qué hacer.
No tardas en encontrarte más copias tuyas haciendo parecido.
Es el colmo. Ni aun así te libras de ellas.
Lo curioso es que, ahora que te fijas, no eres el único al que le pasa esto.
Igual no estás loco después de todo.
Pero de todas maneras esto es muy raro. A qué viene esta movida? De dónde salen esas copias? Es una broma demencial o es que se ha ido todo al infierno?
Nadie tiene ni idea.
Al final no queda otra que aceptar la situación y llevarla lo mejor posible.
Si lo piensas, tampoco es tan terrible.
Es más, hasta puede tener su lado bueno.
Tú y tus copias no tardáis en llegar a una conclusión parecida.
Ya no hay rechazo ni hostilidad.
Ahora comprendéis que verdaderamente todos sois igual de válidos y legítimos. Todos sois tú. No tiene vuelta de hoja. Sería estúpido convertiros en vuestros propios enemigos. La autodestrucción no resulta nada apetecible. Ni necesaria.
Empezáis a cooperar.
Aprendéis qué cosas os salen bien juntos y qué cosas preferís hacer por libre.
Todo intento de mandar a los otros para tu holganza no funciona.
Todo intento de someter no funciona.
Todo intento de exigir no funciona.
Todo intento de coartar no funciona.
Cuando tu voluntad se particulariza, tus copias se dispersan y te ves solo ante tu tarea.
Cuando tu actividad vuelve al cauce común, te reencuentras con tus copias.
Solo funciona la sincera naturalidad. Cuando tu corazón está en sintonía con tu realidad multicópica.
La colaboración es espontánea.
El beneficio es conjuntivo.
La forma de vida se simplifica y humaniza. Regresáis a la naturaleza.
Construís un domo. Cultiváis un huerto.
La convivencia es sencilla. Quien importuna es apalizado sin contemplaciones y pronto aprende a tener más consideración.
La paz y la tranquilidad es vuestro estado preferido.
El silencio os envuelve. Breves conversaciones os acercan de tanto en tanto. Aunque no hay mucho que decir, sois tan iguales que ni falta hace.
A todo esto, tu número de copias va oscilando continuamente. Entre media docena y una docena. No se sabe a dónde van las que desaparecen, ni de dónde vienen las que aparecen.
Todas son tú, perfectamente iguales en todo. Nadie tiene la percepción de ser una versión, ni de venir de otro lado ni nada de eso.
Tu vida ha cambiado mucho. Al igual que la de todo el mundo. Nadie se ha librado de esto. Las ciudades se han vuelto reliquias de una civilización pasada. La gente pasea por ellas con nostalgia y curiosidad, pero ya nadie vive allí. Ya nada funciona como antes.
Se acabó la loca persecución por sobrevivir. Se acabó la desesperada opresión. Se acabó la inhumana indefensión.
Tus copias han sido una bendición. Tu salvación. La de todos.
Ahora las comunidades viven tranquilas en la naturaleza. Se saludan y respetan. Comparten gentilmente.
El espacio, la libertad, sana el alma humana, que feliz nada en la inocencia de nuevo.
Y el amor es lo más grande. Imagina. Trece parejas multiplicando su luz. Inmenso. Perfecto. No hay palabras para describirlo.
Es pura magia. Los números siempre coinciden. La química encaja. Tremendo. Solo con eso ya quieres cantar de gratitud infinita.
Y en eso estamos.
Esto es el cielo, tío. Lo hemos alcanzado o lo hemos creado o lo que sea. Ni idea. Pero así es.

respuesta espejo

El otro día escuché un programa de radio muy interesante, este en concreto: http://www.ikerjimenez.com/milenio3/milenio3-14x37.html
que me ha inspirado para escribir este ensayo.
De lo que trataba el programa era de algunas extrañas apariciones que a veces suceden en ciertos lugares, especialmente en entornos montañosos. Lo impresionante de esos humanoides es su absoluta irracionalidad en sí mismos. Su ajenidad, su aire de cosa-que-no-es-de-este-mundo.

Qué se puede pensar de algo así?
Las dimensiones paralelas es una de las primeras hipótesis que surgen. Y es comprensible, pero en este caso por mi parte prefiero tirar por otro lado, no del todo incompatible con eso otro.

Todo es energía, energía que también podemos llamar información. Todo participa de todo. Cada vibración repercute en el conjunto.
Todo está vivo a su manera. La convivencia produce una mezcla de energías y de ahí pueden nacer a veces cosas inesperadas.

Las montañas siempre han sido puntos clave. Puede decirse que actúan como acumuladores. Pero no todas las montañas son iguales.
Depende de la configuración y composición del subsuelo.
Según las capas de agua, gases o minerales, la energía resultante puede ser armónica o desarmónica.

Por eso siempre ha sido crucial estudiar la vibración del lugar antes de establecerse y levantar las edificaciones. Las geopatías son cosa seria, aunque hoy en día apenas se tenga en cuenta esto.

El animismo puede ser más relevante de lo que creemos.
Ya que coexistir implica cierto grado de interpenetración, es importante entonces proyectar nuestra conciencia más elevada y respetuosa.
Porque no es lo mismo el fruto de una mirada amorosa que el de una mirada iracunda o alienada. El experimento de los botes de arroz demuestra esto muy a las claras.

Se puede hacer una interpretación romántica y tal vez atinada de las criaturas mitológicas.
De dónde nacen las sirenas? De la mirada del marinero que posa sus ojos preñados de devoción sobre la mar océana oleajeante, como dicen los de allende.
De dónde nacen las hadas? De la mirada amorosa de los jardineros hacia los matorrales floridos.
De dónde nacen los gnomos? De la mirada respetuosa del guardabosques hacia los árboles.
De dónde nacen los duendes? De la mirada tierna del ama de casa hacia su hogar. O de la del zapatero hacia su oficio, etc.
De dónde nacen los centauros? De la mirada leal de los cuidadores hacia los caballos.
De dónde nacen los homúnculos? De la mirada del alquimista sobre su obra.

Parece que allí donde colocas tu conciencia pones parte de tu alma y puede resultar algo así. Si todo es energía, nadamos siempre entre diferentes reinos vibracionales. Somos colores que se entremezclan a lo largo del espectro cromático. Cada uno con su propia tonalidad y esencia. Que se deshilacha tenuemente hacia las demás longitudes, creando modulaciones intermedias.

Si mi actividad me hace próximo y cercano a un reino, mi energía se mezcla y fusiona con la energía de ese reino. Hay un diálogo, y una manera de percibir la respuesta es mediante estas apariciones. El reino me devuelve un reflejo de mi ser.
Tal y como sucede siempre en todo momento, solo que de otras maneras menos llamativas.

Sabido es que al relacionarnos nos proyectamos en el otro y el otro nos hace de espejo. Esto mismo puede pasar con todo en la naturaleza.

Lo interesante es el tipo de respuesta que nos encontramos. La imagen resultante habla del grado de hermanación que tengo con aquello. Un humanoide simple muestra una relación más bien diferenciada. Una criatura híbrida significaría una fusión ya más profunda.

Podría decirse que esas apariciones son como pequeños chispazos de la imaginación. Al igual que los querubines. Anticipo y antesala de un posible camino. Lo que no está tan claro es el grado de realidad que puede llegar a alcanzar todo eso si se mantiene la energía entremezclada. Parece más bien imposible que nazca de ahí una nueva especie. Pero aun quedando a medio camino, esas entidades pueden adquirir cierta autonomía y personalidad cuasitangibles.

Las culturas ancestrales bien pudieron tener clara conciencia de esto.
Quizás supieron invocar a los elementales y mantener una armónica convivencia con la naturaleza mediante esto.
Tal vez aquello derivó en un creciente elenco de deidades de lo más variopinto, como la pléyade egipcia.
Y puede que todo eso cayera en el olvido por un exceso de antropomorfización.

El milagro de la existencia de las criaturas inter-reinos depende de un frágil equilibrio, que se rompe en cuanto se intenta llevar hacia tu terreno lo que no es de este, ni del otro.

Parece claro que nuestra conciencia nos abre los ojos a diferentes realidades según nuestra vibración. Por eso la importancia de los cultos y los lugares sagrados y templos. Para mantenernos en comunidad positiva.

Las criaturas celestiales y los demonios pueden tener algo que ver con esto. Podría decirse que vivir es hacer el amor con el universo todo el tiempo. Y si lo haces bien, nace de esto algo bueno. Y si lo haces mal, nace algo malo. Tanto si se manifiesta ante ti con forma humanoide como si no se manifiesta así, igualmente estás ligado a tu comportamiento y sus consecuencias.

Por eso existe lo que llamamos karma, el bien y el mal.
El cielo y el infierno son metafóricos y a la vez reales. Pero de eso ya cada uno irá catando lo que le corresponda.

A lo que iba, que somos responsables de elevarnos y crecer en buen espíritu con el todo. Cosa que merece especial cuidado, porque ir en la dirección contraria trae un resultado ciertamente espeluznante.

Y ahora es cuando deberías preguntarte si lo que los medios te ofrecen es inspirador o desmoralizante. Si la información que tragas es saludable o enfermiza. Si esta cultura inhumana y descarnada alienta tus más nobles valores y virtudes o te lleva a tu ruina y perdición.

Porque nuestra especie ya lleva demasiado tiempo arrastrándose miserablemente en este negro túnel en espiral descendente.

Y cada vez que la sociedad se harta de su organización, o agota todas sus posibilidades, se descompone y muda de piel, abandonando la anterior estructura y pasando una temporada crítica, especialmente penosa y vulnerable, de reaclimatación hasta establecer su nueva configuración.

Cada final y colapso de un sistema puede vivenciarse como un trauma pesadillesco. Tal cual. Una era oscura que plaga el mundo de monstruos y criaturas grotescas. Porque es lo que nuestra mirada proyecta al exterior.

Parece que el ser humano olvida con facilidad su papel en estos procesos, y cae y se enreda de nuevo en otro sistema maligno. Por puro miedo y por pura inmadurez.
Luego vienen las cazas de brujas y así se reprime y coarta todo intento de resucitar el espíritu de amor a la madre tierra, ya que en nada conviene para los turbios tentáculos tiránicos del mal que busca hacerse con el control del mundo.

Volviendo a las montañas, tal vez esta idea romántica de hibridación alquímica no sea necesariamente tal y como se plantea. Puede ser más sencillo. Igual la energía humana no interviene directamente. A lo mejor esas apariciones tan solo son la manera que tiene la mente de plasmar y materializar algo que está allí influyendo.

Pongamos que una montaña geopática fabrica una nube de energía perturbadora, que flota errante hasta que ciertas condiciones hacen que se pose. Esa burbuja enloquecedora provoca la huída espontánea de toda criatura sensible. Pero hete aquí que el tonto humano, con su arrogancia ignorante o su ignorancia arrogante, se mete de lleno sin percatarse.
Qué le espera ahí sino merma de su cordura?

Lo interesante de esta hipótesis es que puede estudiarse bastante bien. Basta con localizar las montañas problemáticas y monitorizar mediante cámaras con termovisión el comportamiento de la fauna.
Allí donde de repente se haga un vacío de criaturas, allí tienes una burbuja.
Pero ojo, porque también puede tratarse de una emisión de radón, cosa que habría que comprobar adecuadamente para estudiar bien cada burbuja.
Luego ya, quien valiente que se adentre, jeje.

Esto conecta con los mitos heroicos. Las pruebas del héroe tal vez consistían en avanzar allí donde los demás retrocedían. Allí donde el instinto dice que es mejor no seguir. Los lugares prohibidos.
Sin duda era una buena manera de labrarte una notable reputación.
Y posiblemente de esto vienen las leyendas de criaturas terroríficas, hidras, arpías y compañía.

Pero en el fondo esa búsqueda heroica también es un tanto quijotesca. Porque a la postre, de qué sirve?
Mientras no comprendamos el entramado en su conjunto, buscar exorcizarlo en sus manifestaciones concretas es más simbólico que práctico.

Otro experimento interesante sería colocar orgonitas en alguna de esas montañas geopáticas. Sería curioso ver si eso podría resolver en parte el problema y si la montaña acaso recobrase mayor actividad de fauna y tal.

Y creo que eso es todo.
Por último, se me ocurre que se podría hacer también un estudio comparativo de las culturas, viendo la cantidad y la calidad de sus criaturas fantásticas y mitológicas, estudiando la geología de cada territorio.
Puede salir alguna pauta.
Como que las montañas dan pie a unas criaturas, los valles a otras, los ríos a otras, los bosques a otras, los vientos a otras, etc.
Pero también es muy importante evaluar la salud mental de cada cultura, el grado de equilibrio y conexión con la naturaleza o de alienación y perversión.
Por ejemplo, los monstruos de la cultura japonesa son especialmente retorcidos y perturbadores. Tendrá algo que ver con su forma de ser? O será más bien cosa del terreno?
Qui lo sá.

1 de abril de 2015

resurrección

El día menos pensado ha llegado el día más especial de todos.
De repente el pasado empieza a manifestarse de nuevo, a la vez que el presente. Poco a poco vuelven a la vida nuestros antepasados.

Algunos de manera casi inadvertida y convencional. Simplemente te los cruzas por la calle y ahí están, a lo suyo, como si nada.
Otros traen mayor carga emotiva. Aquellos cuya muerte más nos marcó, vuelven ahora notablemente disminuidos y afectados, por el sufrimiento soportado y compartido a causa de nuestra costosa asimilación de su fallecimiento.

Uno de ellos aparece frágil y encogido hasta el tamaño de un ratón. Y así pasará largo tiempo hasta que se recomponga poco a poco y supere tan severa convalecencia, debida al continuo pesar y apego de los que no supieron pasar página a su debido momento.

Este día trae gran alegría y a la vez gran inquietud.
Se organizan espontáneas procesiones de bienvenida.
Muchas personas también se encuentran perplejas, confundidas, cuasi resquemorosas, como dicen los de allende, porque barruntan lo que se les viene encima y que creían haber dejado atrás.

El pasado y el presente se están hermanando y aparecen ambos vigentes y actuales, entremezclados entre sí.
De pronto hay una costa donde antes no la había, sus aguas son zenozoicas y de ellas emerge un reptiloide ignoto y remoto. Con total naturalidad y dignidad en su porte. Que tu instinto reconoce como antiquísimo antepasado de tu linaje y como a tal lo respeta y reverencia.

Respeto y reverencia es lo más frecuente ahora, y algunos no lo llevan demasiado bien, pues habían aparcado o abandonado en demasía esta actitud y sentimiento para con la vida. Y ahora les cuesta y fastidia descubrirse teniéndolo, como a desgana y sin pretenderlo.

Quien busca explicaciones se atormenta en vano, en lugar de disfrutar de la extraordinaria circunstancia.
Un detalle curioso es que hasta el mismo aire sabe a mezcla, a presente y pasado combinados, ganando en matices, en riqueza y profundidad, en intensidad y vitalidad perceptibles.

Tanto es así, que algunas bacterias del pasado han encontrado especial aliciente en nutrirse de, y multiplicarse sobre, las pantallas tft. Parece que esas pantallas incluyen algún componente que representa un alimento irresistible para dichas bacterias, que se están dando el gran banquete, dejando las pantallas inservibles y con grandes manchurrones, como de espuma marfileña, que cualquiera puede afanarse en limpiar, para al momento aparecer de nuevo.

Y esto no es más que el principio de la infinita serie de consecuencias que han transformado para siempre nuestra existencia y la manera de conducirnos por ella.
El ajuste de cuentas es más leve de lo esperado según las profecías. Pero a la vez es más radical y profundo de lo que nadie habría imaginado nunca.
Esta es la genialidad y el tremendo poder de la vida, capaz de reactivar lo que creíamos desaparecido y olvidado para siempre jamás.

Ingenuos fuimos una vez.

nubes en el cielo

Qué es la evolución?
Es un proceso continuo mediante el que la vida se va reconfigurando.
La vida es cambio y evidentemente implica transformaciones.

Hay escalas en las que esto nos resulta fácilmente constatable y hay otras donde no nos es tan fácil percibirlo.
La alquimia estudia seriamente esta cuestión.

Sin llegar tan lejos, se puede también encontrar alguna noción básica.
El agua se transforma en hielo y esto se podría entender como una evolución. El agua se transforma en vapor y esto se podría entender como una involución.

El valor positivo o negativo de nuestra apreciación depende en gran medida de nuestro criterio y nuestros esquemas.
El sentido y significado de cualquier cambio depende de tener una comprensión suficiente del contexto y conjunto en el que se produce.

Sin sabiduría no hay discernimiento.

Por eso el bien y el mal es un tema tan peliagudo.
El relativismo y el simplismo tienden a desfigurar las nociones.
Y las consecuencias son catastróficas.
De ahí la importancia crucial de una ética bien asentada y asimilada, que enraíce en la vida inequívoca y decididamente.

La vida es nuestra mejor maestra y hemos de saber aprender correctamente todo sobre ella, con respeto y diligencia.
No como las mentes corruptas, que persiguen el poder a toda costa, distorsionando las observaciones y elaborando dogmas adoctrinantes respecto a la evolución, con el único propósito de negar toda trascendencia, todo orden o inteligencia ulterior.

El atento lector habrá adivinado que me refiero al ateísmo, claro está. Esa absurda creencia que pretende que nada hay más allá, ni por encima, de lo físico y tangible. Que la realidad existe por azar.
Azar, graciosa ocurrencia.
Puedes pasarte toda la eternidad desencadenando eventos aleatorios y jamás producirán la mínima estructura ni remotamente semejable a la vida.

Bonita postura inmadura, cual niño que no guarda memoria de sus padres y asume que es huérfano y llega al disparate de afirmar que jamás los ha tenido, que ha aparecido en la vida espontáneamente, porque sí, por capricho fortuito.

En el fondo esta ideología lo que busca es eludir el respeto y la responsabilidad. Quiere carta blanca para hacer y deshacer sin tener que arreglar cuentas con nada ni nadie.
En parte es comprensible como reacción a la postura opuesta, ya que  durante siglos algunas iglesias han jugado un papel tiránico y detestable. Claro, con ese ejemplo, cómo no querer rebelarse.

Lo triste del caso es que los extremos terminan dando un resultado similar. Mal la tiranía eclesiástica y mal la tiranía cientifista.
Ya cansa tanto abuso y tanto tumbo de un extremo al otro.

Aquí de lo que se trata es de aprender de la vida para vivir lo más de acuerdo posible con ella.

Volviendo al ejemplo del agua.
Ya hemos dicho que tiene tres estados básicos: Sólido, líquido y gaseoso. Y que según se mire, cualquiera de esos estados puede parecer mejor o peor. Y que este juicio de valor solo tiene sentido en un contexto limitado y concreto.
Por ejemplo, si estás en el desierto, la evaporación te va a parecer un poco mal. Y si estás en el polo, la congelación te va a resultar un incordio.

Pero esto no quita para que todas las transformaciones de la naturaleza tengan su sentido y pertinencia.
Por eso hay que saber ver ampliamente, para reconocer los ciclos y las dinámicas que están operando y así poder encajar o participar adecuadamente.

La vida es inteligente y como tal demanda inteligencia para ser vivida.

Lo curioso es que algunos optan por oponerse intencionadamente a la vida. Valiente despropósito. El mal no es más que llevar la contraria siempre a los procesos y transformaciones de la vida.
El mal es querer conducir la vida a su perdición.

La tragedia del mal es que forma parte y se encuentra comprendido dentro de aquello que quiere destruir. Por lo tanto siempre va un paso por detrás y nunca logrará una victoria definitiva.
La propia existencia de la vida ya es la prueba más palmaria y evidente de esto.

La nada nada puede.

Quien abraza el bando equivocado debe cegarse para no ver esta realidad, pues de otro modo no logrará perdurar en su postura.
Y cuanto más se acerque a la verdad, mayor será su amargura.

La tiniebla es efímera.
El mal trata de contrarrestar esto mediante una estrategia de perseverancia. Por eso forma un gran clan, fuertemente adoctrinado.
Es la gota que siglo a siglo persigue socavar la roca.

La esperanza del mal es que este enorme esfuerzo dé lugar alguna vez a un mal mayor y más poderoso, una plaga que asole y arrase por completo la vida. O al menos que la malogre y desfigure lo bastante como para regodearse en ello.

Por eso se programan y se coordinan a años vista.
Funcionan a base de impactos. La efeméride del impacto se recalca con otro nuevo impacto. Así ahondan la huella, dificultan la cicatrización y prolongan el trauma.

Los agentes del terror aprovechan cada remachamiento de su iniquidad para sacar tajada de la natural reacción de miedo de los mercados, mercados dicho sea de paso diseñados por y para su entera ventaja y conveniencia, ordeñando así paciente y metódicamente nuestros recursos, para ampliar su dominio y monopolio.

Siempre el poder, el ansia de poder.
El desalmado aspira a usurpar el trono absoluto y exterminar la sustancia de la existencia misma.
Como si la vida fuese apropiable o secuestrable.
Como si la potestad vital fuese falseable o sustraíble.

No obstante, tampoco se ha de menospreciar el alcance de la maldad, ya que su repercusión concreta ciertamente es perniciosa y considerable.

La manipulación y el engaño son crecientes. Lo vemos cada día. La desinformación ofusca nuestra visión y entendimiento del entorno y la situación. Las noticias son un lavado de cerebro insultante y repugnante.

El discurso imperante es absurdo hasta niveles grotescos. La ideología predominante se pretende dueña y señora de la verdad, pero a la que rascas no encuentras sino inmovilismo e incoherencia. Esquemas obsoletos machaconamente implantados para privilegio y beneficio de una elite dirigente. Para que lo establecido se mantenga y perpetúe en su ilícita jerarquía.

Infecta dialéctica que expresan y exportan en todas las modalidades de su cultura, pelis, música, libros, arte, cocina, moda, arquitectura, documentales, etcétera, que el mundo consume ciegamente, sin ser consciente de los pérfidos valores que está recibiendo a través de todo eso.

La visión que transmiten es abyecta y perversa, pobre y degradante. Una mera competición salvaje y descarnada. De dónde viene esta visión? De su propia mentalidad. El mal proyecta hacia fuera lo que alberga dentro de sí.

La naturaleza la describen como la ley de la selva. Comer o ser comido. Y el colmo ya es cuando se ponen a jugar a adivinos del futuro. La llamada 'prospección biológica'.
Qué nos cuentan entonces? Básicamente, que todas las especies van a evolucionar hasta convertirse en monstruos asesinos.
Y por qué? Porque la 'lógica competitiva' de la supervivencia así lo obliga.

Ridículo reduccionismo sobre el que sustentan todo el endeble andamiaje de su mentalidad materialista. 
La pérdida del marco referencial conduce a este tipo de alienación nihilista.

La inmadura postura adoptada tiene esta consecuencia. Distanciarte de la naturaleza convierte la naturaleza en algo ajeno y hostil.
Quien enarbola negra bandera, hace de su existencia una guerra continua, interminable, extenuante.

Por supuesto, no todos los malvados son tan ineptos como para quemarse en una lucha directa, perdida de antemano. De hecho los más peligrosos son los más insidiosos, los que instilan veneno discretamente.

Los que truecan y pervierten las nociones comunes, los que llenan la vida de muerte y disfrazan la muerte de vida.
Los que enmarañan y embrollan las estructuras para atrapar a los incautos y exprimirlos a su merced.
Los que intoxican y emponzoñan, los que denigran y degradan, los que interfieren y arruinan.
Los que se disfrazan de salvadores y venden hipócritas promesas.
En fin, ya sabes.

Volviendo a lo de la evolución.
Una cosa muy curiosa es que los cambios no se producen de manera gradual sino más bien de golpe.
Las especies se mantienen fieles a su forma y diseño hasta que alguna circunstancia verdaderamente importante obliga a una reconfiguración inevitable.

El contexto determina esto. Y el contexto se compone de múltiples factores. Por eso resulta bastante absurdo elaborar teorías simplistas tratando de explicar las transformaciones.

El ejemplo clásico es: Por qué desaparecieron los dinosaurios?
Desaparecieron porque las condiciones que permitían su existencia dejaron de darse. Fue un meteorito el culpable de esto? Lo dudo mucho, pero, ya que me cae algo lejos, lo dejaré en un mero tal vez.

Por qué desapareció el Imperio Romano?
Hay teorías de lo más peregrinas. Ridículos efectos mariposa inverosímiles.
El fondo de la cuestión es que no se presta atención ni se tiene en consideración nada más allá de lo inmediato y tangible.
No se atiende al consenso macrodimensional que confluye y desarrolla las estructuras organizativas. El espíritu que da vida y continuidad a un proyecto hasta cumplir su objetivo o agotar su ciclo.

Esa es la cortedad de miras y de entendimiento del materialismo.
Por eso la evolución la entienden como una burda competición de mutaciones genéticas y demás absurdeces.

Y sin embargo, hay importantes avances como para poder reformularnos mejor todo esto. La teoría de los campos morfogenéticos es imprescindible para hacernos una idea más adecuada de lo que interviene en los procesos de la vida.

Una metáfora interesante sería imaginar esos campos como nubes en un cielo. Y esas nubes interactúan pacíficamente, conservando sus propiedades. Los seres vivos toman de aquellas las facultades que los configuran y en todo instante mantienen un vínculo con las mismas.

El caso es que nada permanece ajeno entre sí dentro de la vida, y hay constante reajuste y realimentación. Y puede darse un momento donde el vínculo con la esencia se difumine y los seres vivos encuentren cada vez más dificultad para mantener su configuración, porque el contexto empieza a ser otro.

Entonces se podría decir que el cambio se produce por dos motivos. Porque el vínculo debilitado ya no es capaz de mantener una conexión suficiente con la fuente de coherencia y estabilidad. Y porque, de alguna manera, el ser vivo logra acceder a otras nubes más acordes con su prioridad actual.

Las diferentes partes implicadas tienen distinto grado de responsabilidad en el resultado. Y está claro que la vida está diseñada para preservar su estructura y esencia por encima de todo, a la vez que avanza y se perfecciona progresivamente.

Un individuo, por inteligente que sea, no está capacitado, a priori, para modificar a voluntad la configuración de su ser.
Sin embargo, el chamanismo coquetea con leves incursiones en estos terrenos. No tanto como para metamorfosearse a la carta, pero lo suficiente como para abrazar nubes con cualidades interesantes.
Como ser uno con el espíritu del águila, por ejemplo.

Esto nos da una pista importante. Si comprendemos que la evolución física está fuertemente blindada y que poco o nada nos cabe hacer en ese sentido. Pero que la evolución psicológico-cultural-espiritual siempre ha sido el camino más practico y accesible.

Esto también nos permite revisar la historia de la humanidad con otros ojos.
Más en concreto, esas civilizaciones super antiguas y super avanzadas. De dónde sacaban tan extraordinario conocimiento? Y qué sentido tenía en semejantes culturas la realización de sacrificios humanos?
Qué clase de 'dioses' exigen ese pago a cambio de tales avances?

No pretendo que las nubes antes mencionadas tengan nada que ver con esto. Pero sí que hay esferas y reinos, de naturaleza quizás parecida a aquellas, con los que se puede interactuar. Y que allí puede haber entes positivos y entes negativos. Y que los positivos poco van a interferir en nuestro destino, al menos directa o explícitamente, por pura ética y lealtad a los procesos de la vida. Pero que los negativos parecerían más propensos y proclives a ciertos intercambios. 

Así, poco sorprende la maldad subyacente en nuestra cultura y sistema actuales. Ni que la inhumanidad domine el panorama.
Podría decirse que el juego sucio se viene jugando desde la noche de los tiempos.
Razón de más para aprender cuidadosamente a desentrañar la continua farsa y patraña bajo la que nos movemos.

Y bueno, que eso, que la evolución no es la parodia que pretenden algunos, sino que merece seria, detenida y profunda consideración.
Por si empiezan a nacer gallinas croadoras o ranas con alas y pa no quedarnos siempre con cara de tontos.

22 de marzo de 2015

Cervantes redivivo

Pues resulta que había unos estudiosos que no tenían nada mejor que hacer y se pusieron a buscar los restos del pobre Cervantes.
Y a lo tonto a lo tonto terminaron por encontrarlo.

Todo contentos dieron la noticia a bombo y platillo, aunque hicieron un poco el ridículo porque no tenían ninguna certeza de su descubrimiento. El público les hizo bastante poco caso y eso les picó en su amor propio. Así que se pusieron a buscar como locos alguna prueba genética con la que cotejar.

Y mira tú por dónde que encontraron una pestaña, o peloceja, fosilizada, que tenía pinta de ser sí o sí del dichoso desdichado escurridizo y escuchimizado.

Y otra vez la primicia y la risa, porque el material estaba muy degradado y no había manera de extraer una muestra lo suficiente íntegra. Y los estudiosos estaban ya que trinaban, que echaban humo por las orejas.

Así que, venga a dar mal con la i más dé más i y por ahí.
No pararon hasta que por fin lo lograron y ya se quedaron más panchos que panchos.

Por fin la noticia causó sensación y tuvieron sus anhelados quince minutos de fama. Luego hubo el habitual atentado semanal y ya la gente se olvidó por completo de eso otro.

El caso es que estaban los estudiosos que no sabían qué hacer ahora.
Y se dieron cuenta de que, cortando y pegando de aquí y de allí, podían reconstruir el adeene completo de Cervantes.

Dicho y hecho.
Y no se conformaron con eso, no, para nada.
Lo inocularon en un embrión y se dispusieron a crear un clon.
El proyecto Cervantes pasó a una fase supersecreta y superilegal, porque hacía ya rato que existían leyes que prohibían esos experimentos de resucitamientos genéticos. Algunas amargas experiencias del pasado así lo recomendaban.

Pero la tentación era irresistible.
Los picados y sufridos estudiosos no se iban a detener por unas estúpidas trabas regulativas de pacotilla, y menos aún cuando lo que buscaban era resarcir su prestigio y sueldo.

Total, que nació el pequeño Cervantes y se pusieron a criarlo idénticamente como en su época original.
Se lo curraron pero bien para reproducir el entorno, las vestimentas, el habla, las costumbres, etc.

Pasaron los años y el proyecto resultaba cada vez más costoso y más difícil de mantener. Los que soltaban la pasta querían saber lo que se traían esos entre manos, y a los estudiosos cada vez les costaba más inventarse excusas, evasivas y farfulleos.

La situación era cada vez más desesperada y desesperante.
Por más que lo incitaban, no lograban del pequeño Cervantes ni un mísero soneto como dios manda. Parece que le interesaba más el arte de comerse los mocos.
Además, se fue volviendo crecientemente inquisitivo y desconfiado.
Decía soñar con cosas como de otro mundo, así de colorines superchillones y con sonidillos superpegadizos.

Por más que lo intentaran persuadir, sus células sabían perfectamente el año en que estaban y poco a poco se lo estaban chivando al bueno de Cervantes, volviéndolo medio loco y más que medio paranoico.

Palpaba las paredes y toqueteaba todo, a fondo y sin descanso. No paró hasta descubrir los micros ocultos y las cámaras camufladas. Luego sus preguntas fueron ya incesantes.
Insoportables.

Hasta que los estudiosos se derrumbaron y confesaron.
El experimento se fue al garete y Cervantes pudo al fin descubrir el verdadero mundo en el que estaba.

Luego ya fue irremediable.
Se aficionó a las videoconsolas y se hizo un gran grabador de videopartidas audiocomentadas.
Y sí, fue toda una celebridad meritorísima.
Pero no la que habrían deseado los estudiosos.
Qué se sabrán ellos.

prohibido particular

La amanta que bazare fuesere o fuerese, como dicen los de allende, palomada guiñántemente.

Los fonánticos que costillen a las silbudas, elixirán zumbásticamente la rematuna de los tozuntos.

La atusanta suete empañante la bigardez, solando pianuda cegazos marabundos.

El adjundo yugula al dictazo, que hipstea la concomística del mermudo glosinante.

La espumanta funicula a los penetruchos lubricarios, que se muñuñen flánquidos y turbientes.

El ñoñador necta lunando de la meneanta untera, que faquira frotante su nebulez imanante.

La jalanta hoga que hoga, colante y asidulante, en el acabántico embotástico bufante y jupiteante.

Los rizománticos se tubulan abracientes con su purpúrrima invictez y lasean ausentísmicamente a los imperatucios.

La apocanta geiserá primatísima si juglando con presuntetes que chofen birutantes su quebrunta expianza.

El fechuzo miniba polando tras la volanta abotarganta que crate el caviado collando, mientras los buenudos billan vulgantes y bereben moñudos, narráticos y brevudos, en el radante vibrerío del avatecer.

4 de marzo de 2015

la fiedre

Creo que tengo alguna becimilla.
Imágenes inconexas banzan ante mis ojos.

Una nedulosa be glodos en un cielo nudoso.

Unos donderos burmiembo a la sondra be unos adebules.

Un porbiosero acada be bescudrir una esmeralba entre la pobrebundre.

Una maburita en una tundona be mindre, en la penundra, date el tebio con un adanico y jabea imaginambo leñabores be torsos lanubos.

Un parque repleto be mierbas entre la hierda.

Un aldañil trapiñámbose un docabillo en la odra.

Una della joven se beleita en su dañera evocambo el encuentro inminente con su amabo.

A un gambul le ha tocabo una gómbola en una tóndola.

Una acabémica llena be garadatos su lidro be bocente y biduja en secreto tedeos adsurbos.

Un dodo odnudilabo mira entre los ardustos las rebombeces be una nubista.

Apoyo la frente contra el cristal be la ventana.

A través be su dalcón veo las trapisombas be un garrulo en gayundos duscambo el mambo a bistancia.

Una decaria y un becano comparten datibo mientras bedaten bistembibos sodre la becabencia be la ebucación.

Un dodalicón tropieza con un bobecaebro adanbonabo.

La joven se daña con un jadón dalsámico be lavamba y bespués se acicala gracilmente, mientras silda en sorbina.
Se coloca unas draguitas exquisitas y se cudre con una data sensual, be bamita con clase.

Un patizando patinambo.

En una dobega un dellaco, dufón y cachombo, hace dromas sodre un jorodabo que juega a los barbos.

Un deobo tarunda bormita arrodabo, tembibo como un farbo, en un todogán.

La cadeza me late como un tandor.

Una gardosa pillina se envuelve como una momia tras un diondo, luego sale y se contonea camborosa ante el aubitorio, mientras se le besenreba la vemba.

Unas dohemias en támbem cruzan frente a una mani be odreros bel mumbo por un tradajo bigno.

Un labrón en dici bámbole a los pebales como un jadato.

Bos alegres tindrazos anuncian la llegaba bel galán anhelabo.
Los jóvenes se adrazan arborosos en el undral.
Pasan al bormitorio y comienza su encuentro amatorio.

Un gorbo sedoso, odeso y adyecto, besnubo y dadoso, se pone tidio a robajas be sambía.

Una dolsa be plástico flotambo en el aire.

Unos lodos robean un redaño en una endoscaba perfecta.

En el jarbín bel vecino se oye labrar y su dullicio me talabra.

Un dridón se zandulle sin dañabor en una piscina y al instante acuben unas viviboras para bevorarlo.

Una tele suelta sin parar cantibabes be bamnificabos, con sonrisa impoluta y be fombo la bichosa dambera ombeante sempiterna.

Un bedilucho sadelotobo pebante sopesa un bifícil bilema, paradólico y parabójico, con su calculabora be kilopombios.

La joven se recuesta tentabora, la data se entreadre y asoman puborosas sembas bunas nacarabas, belicabísimas.
El joven se inclina solícito y colma be desos esos limbos dollitos beliciosos.

Un zundabo sendrabo aporrea sin bescanso el teclabo, con risa be chiflabo.

Una baltónica cruza un paso be cedra con su bálmata.

Un zurbo que sade yubo cruza la abuana bel norbeste tras un dambibo dambolero que le ha rodabo su macebonia.

Mi cuerpo se dalancea por bentro en cabencia incesante.

Una nobriza impúbica, be felpubo verboso, daila sanda en la drisa, con su falba plisaba y floraba, sin naba bedajo.

Un berrido obioso robeabo be derribos.

Un noctándulo beandula sosteniembo una danbeja con un hada.

La joven se hace la recataba y se resiste con simulabos melimbres.
El joven susurra sebuctor a su oíbo, se miran a los ojos, hombo y arredatabos, mientras se van acercambo bespacio, casi imperceptidlemente. Los latibos aumentan, el rudor asoma a las mejillas be la joven.

Una bentista babaísta ibolatra besmebiba su geoba.

Un bemente amboda belirante bice tener la patente be la fadaba y pretembe que le rimban tridutos acumulabos.

Un rapsoba inaubito beclama fadulosas frases lapibarias entre tundas jocumbas.

Los microdios se están cedambo pero dien.

Una mabama en un gadinete soda con ganas a un cabete sudibo en un tadurete.

Unos ambrajosos hurgan en la dasura duscambo algún membrugo con el que bistraer el handre inclemente.

Una damba be venabos salibos y radiosos persigue a una urdanita con adrigo bemobé, entre los árdoles, con intenciones poco amigadles, o quizás bemasiabo.

Sus docas se encuentran y enlazan con tierna pasión. Sus drazos se entrelazan y repasan bulcemente, reconociembo sus cuerpos recíprocamente.
Sus bebos se aventuran y abentran caba vez por semberos más cambentes.

Un himbú se besliza por un pasabizo para acubir a un rito tadú, relacionabo con un cuabro macadro y un dredaje hebiombo.

Dajo la quietub be un alub se extingue la viba be unos parbillos palurbos majaberos malambrines.

En una adabía malbita un odispo biadólico bescifra arbuamente un cóbice bel bemonio.

Los glódulos y las glámbulas ban datalla.

Un sobomita, siboso y sidarita, abula sidilino a un brogata tendloroso y tandaleante.

Unos debuinos agonizan colgambo be una alandraba asesina.

Una be la farámbula entre darrotes.

La romba be posturas continúa. Los ladios bel joven censan y desan nubillos y todillos, cobos y recobos, vértedras y caberas.
Llega al adbomen seboso y saluba con pleitesía al tímibo ondligo.
Avanza entre la púdica fromba y alcanza al fin la gruta palpitante, en la que lida con pícaro becoro.

La mambídula besprembiba be un cabáver castañetea con odjeto be escapar bel caladozo.

Unos cazabores urben incembiar un dosque para besplazar la fauna hasta sus bominios.

En un aparcamiento apartabo, una fumba be coche, sosteniba con cuatro palos, es la guariba bisimulaba en la que sudsiste un besahuciabo.

Las dacterias se daten dravamente.

Un aldino mira besbe la ventana be una endajaba, como con añoranza o algo.

Un periobista grada unos duitres que están comiémbose a un niño moridumbo, mientras imagina los premios que va a ganar.

Un hondre adatibo, sentabo en un danco, belidera con una granaba entre sus manos.

La joven se arquea y labea. Él se enarbece y acopla.
Sus arrimos se acompasan. Su banza se acalora.
Las sádanas se adurruñan, el ebrebón se bescuelga.
Los jóvenes se fumben en un grambioso aldor.

Drillan los labrillos be la fachaba be enfrente y su relundre me ensarta bolorosamente.

4 de febrero de 2015

tumbitas

Había una vez un fotógrafo que gustaba de fotografiar la naturaleza en sus diferentes velocidades.
Quería congelar el momento, dibujar el movimiento, sentir el tiempo.
Esto hizo que se especializara en la captura superrápida y la superlenta.
El problema es que al trabajar con esas frecuencias se sentía un poco como un ciego, porque no podía encuadrar bien hasta después de grabar lo que fuera.
Era muy perfeccionista y no quería conformarse con esa limitación, así que se puso a investigar maneras de mejorar la vista.
Tras mucho experimentar y entrenar, logró educar sus ojos para que hicieran lo que él quería.
Era superchocante lo que hacía.
Se ponía a parpadear como un loco y era capaz de ver a un colibrí moviendo sus alas a cámara lenta.
Flipa.
Se quedaba quieto quieto con los ojos casi casi cerrados y podía ver germinar una planta a cámara rápida.
Lo malo de esto es que estaba varios días sin moverse, como una estatua, y era un poco bastante agotador, así que no podía hacerlo mucho seguido.
Total, que ahora ya estaba más feliz y contento y se fue al bosque a buscar cosas que fotografiar.
Allí descubrió un pájaro muy lindo y curioso, que era así blanco casi transparente, como si fuera de seda.
Se puso a sacarle un montón de fotos, pero resulta que no salía en ninguna.
El fotógrafo ajustó la velocidad de su cámara una y mil veces, pero nada, que no había manera.
Esto le extrañó un montón y se puso a pensar.
Parece que con lo de sus ojos había descubierto una velocidad secreta o algo así, no sabía cómo explicarlo.
Lo que estaba claro es que así se veían más cosas.
Aunque no parecían tangibles, pues, por más que intentara apresar a aquel pajarillo, lo atravesaba cual fantasmal holograma.
Y eso que no volaba, que andaba a lo suyo, tan pancho, a saltitos.
El fotógrafo se puso a seguirlo y llegaron hasta un árbol enorme.
Trepó hasta la copa y allí descubrió algo más alucinante aún.
Entre las ramas había un montón de nidos, también blanquisedosos.
Pero lo más tremendo es que esos nidos tenían rudimentaria forma de edificios y formaban una ciudad a escala.
Había un montón de pájaros por todos lados, comportándose casi como humanos, haciendo como que hablaban por el móvil, o que leían el periódico, o que iban al trabajo, etc.
El fotógrafo se quedó a cuadros, con la boca abierta.
Tardó un rato en recuperar el aliento y se fue de allí totalmente anonadado.
No sabía ni qué pensar sobre lo que acababa de contemplar.
Se fue a dormir y no paraba de darle vueltas a eso.
Así pasaron varios días hasta que se decidió y volvió para comprobar si aquello había sido verdad o lo había soñado.
Y sí, era real.
Allí seguían.
El fotógrafo no salía de su asombro.
Y ya el colmo fue cuando descubrió, algo más lejos, un cementerio de tumbitas, con sus lapiditas, igual de albi-tenues.
Era de locos.
Desde cuándo los pájaros se dedican a imitar al ser humano?
Por si fuera poco, no tardó en encontrar otros casos similares en otras especies.
Siempre blancosedosas y con sus respectivas ciudades y demás.
Entonces ya el fotógrafo corrió a anunciar su gran descubrimiento, preso de una gran excitación.
Pero, ay, nadie le creyó.
Por más que insistía, juraba y porfiaba, nadie veía lo que él veía.
A punto estuvo de enloquecer de pura desesperación.
Al final desistió y se recluyó en lo profundo del bosque.
Siguió estudiando aquel reino recóndito y quimérico.
Consignó todas sus observaciones y teorías en un diario.
Y así consumió su tiempo hasta su último hálito.
Convencido de haber descubierto el eslabón perdido.
El camino que llevará a la naturaleza hasta donde está el hombre.
Pero, tras su muerte, el fotógrafo descubrió lo equivocado que había estado.
No era que los animales imitaban al hombre, sino que el hombre se imitaba a sí mismo.
Aquellas criaturas blanquisedosas no eran más que reencarnaciones humanas que se negaban a asumir la nueva vida que les correspondía. Por eso moraban en ese plano semi-existente, de transición, donde emulaban por última vez su pasado, a la par que se habituaban a su nueva envoltura.
Hasta que por fin consentían y reencarnaban ya de veras en su animal pertinente.
Dejando tras de sí apenas una humilde y queda tumbita.

arde la tierra

Un buen día te levantas y hay dos soles en el cielo.
Resulta que Mercurio se ha convertido en una estrella.
Enseguida los agoreros se ponen a vaticinar que vamos a morir todos, por el calor y tal.
El caso es que algo de mejor tiempo sí que se nota.
Pasan algunas semanas y ahora hay tres soles.
Venus se ha sumado a la fiesta.
Cunde el desconcierto.
Se funden los polos, el termómetro alcanza cimas desconocidas.
Pero al final no es para tanto.
Ya nadie viste ropa y hay tanta energía en el aire que no hace falta comer ni nada.
A lo tonto nos estamos divirtiendo de lo lindo unos con otros.
No hay otra cosa que hacer, así que...
Luego, como era de esperar, la propia tierra se inflama y arde entera.
Y otra vez los alarmistas proclamando el fin inminente.
Pero qué va.
Estas semanitas han hecho que nuestra piel se adapte.
Tanto roce y tanto sudar nos ha vuelto medio salamandras.
Ahora respiramos fuego tan ricamente.
Se vive mejor entre las llamas.
Toda la vida metiéndonos miedo con el infierno y resulta que era al revés.
Las iglesias nos han estafado de lo lindo, demonizando el paraíso para que nunca lo alcanzáramos.
Al final resulta que los únicos malignos eran ellos.
Tuvimos que borrarlos del mapa, claro.
Luego a nadie le importó ya eso.
Ahora podemos disfrutar en paz.
Los demás planetas también se han convertido en estrellas y la verdad es que esto es una gozada.
El fuego hace cosquillas todo el rato.
Nuestros cuerpos se han ido aligerando hasta convertirnos en pura energía.
Imagina unos encapuchados con capirote, hechos de puro fuego. Apenas se nos distingue, pero ahí estamos.
Ahora vamos aprendiendo a viajar.
Te elongas al máximo y viajas automáticamente, impulsado por la emisión de luz.
Así puedes recorrer el universo en un abrir y cerrar de ojos.
Casi todo es parecido.
A veces encuentras algún planeta con vida y te quedas un rato mirando.
Es entretenido.
Alguno hasta desciende y todo, pero por lo general un fuego parlante causa demasiada conmoción.
Se lo toman todo a la tremenda, a la mínima te adoptan como su dios.
Entonces ya la has liado, hagas lo que hagas lucharán entre sí y se matarán en tu nombre.
No es divertido contemplar semejante estúpida barbarie.
Hora de hacer zápin y cambiar de lugar.
El universo es lo bastante grande.
Poco a poco vas aprendiendo mejores maneras de ir descubriéndolo.
un truco sutil es entrar por los ojos de alguna criatura inteligente y provocar, aquí y allí, cuatro chispitas de nada que lo convertirán en un genio.
Eso sí que mola.
Te sientes realizado con sus logros y orgulloso como un padre.
Al final todos acabamos jugando a esto.
Y siempre hay malos perdedores que se pasan al bando contrario.
Pero así es más emocionante, más aliciente.
En fin, que eso, prende tu fuego y aprende a moverte.
La acción te aguarda.

2 de febrero de 2015

una letra al día

Cuando Tesla probó su torre-antena, produjo más consecuencias que las evidentes. Generó un pulso plasmático flotante, una especie de nube ondular, para entendernos, que estuvo vagando por los aires erráticamente durante largo tiempo, sin que sospecháramos siquiera de su existencia.

Esta nube se fue alimentando de nuestras emisiones electromagnéticas y demás, alterando progresivamente su composición y naturaleza. A veces nos perjudicaba y a veces nos beneficiaba, y ni nos enterábamos. Lo mismo causaba interferencias como absorbía las radiaciones atmosféricas.
El caso es que poco a poco fue adquiriendo proporciones alarmantes y empezaba a ser una amenaza considerable, aunque nadie la percibiera.

Parece ser que las radiofrecuencias inalámbricas la atraían sobremanera y, cuando se aproximaba a la superficie, resonaba con ellas emitiendo inquietantes zumbidos inexplicables. Y ya el colmo fue cuando un avión se topó de lleno con ella y desapareció, el avión, digo. Aquello debió ponernos sobre aviso, pero no quisimos darle importancia.

La fatalidad no se hizo de rogar mucho más.
Un día la nube cruzó sobre una ciudad que tenía su cobertura de telecomunicaciones funcionando a todo trapo. Las condiciones climatológicas propiciaron que su descenso fuera completo.
Y cuando se produjo el contacto con la tierra, explotó, la nube, no la tierra. Explotó liberando toda su enorme y extraña energía, que envolvió al planeta en un abrir y cerrar de ojos y desapareció. Y sí, ahora me refiero a la tierra.

Nosotros nos fuimos con ella, así que en realidad no notamos nada, solo un gran estruendo que no se sabía de dónde salía ni a santo de qué venía. Luego, el silencio.

Un silencio total y absoluto. Perpetuo.

La humanidad se había quedado sorda y ya no hubo manera de recuperar ese sentido. Los niños nacían sanos y con todo en su sitio, pero aun así, como una tapia. Ni implantes ni inventos ni nada de nada. El sonido se negaba a ser percibido o a saber qué movida pasaba.

Y eso no fue todo, resulta que los astrónomos decían que el cielo se había disparatado de repente. Vamos, que todas las estrellas estaban cambiadas de sitio y no se entendía ni un pijo.
El sistema solar seguía como siempre, pero el universo estaba totalmente irreconocible. Era como para volverse loco.
De hecho eso fue lo que les pasó a muchos, pobres memos.
Lo que no entendían es que se había producido un salto en el tiempo, un salto inmenso que nos había llevado de golpe al año 523.465.936,
año arriba año abajo.

Por supuesto, el avión aquél siguió sin aparecer, porque vete tú a saber a qué año habrá ido a parar.

Total, que comenzó así una nueva era de auge investigativo, pues había que rehacer todos los mapas estelares, estudiar de nuevo los astros y tal y cual.
Así que, quien más quien menos, tenía su telescopio y echaba sus buenos ratos escudriñando el cosmos y sus secretos.
Una moda como otra cualquiera.

En éstas, uno de tantos descubrió un planeta muy peculiar.
Resulta que su velocidad de rotación era prácticamente idéntica a la nuestra, y que su traslación seguía una órbita también casi mísmicamente calcada, a expensas de lo cual su noche y la nuestra coincidían. Talmente que sí.
Y parece ser que el tal planeta albergaba vida inteligente, porque se veían luces artificiales es su oscura superficie.
Pero lo más alucinante de todo es que esas luces se repartían de modo y manera que dibujaban una letra. Y cada noche formaban una nueva!

Estaba claro que intentaban comunicarse y que, de alguna manera, sabían que la humanidad era sorda. O quizás ellos lo fueran, quién sabe.
El caso es que el hallazgo fue un bombazo muy sonado, valga la ironía, así que enseguida nos pusimos todos manos a la obra, anotando cada letra, para reconstruir el mensaje que trataban de transmitirnos.

Lo malo era la frecuencia. Una letra al día era desesperantemente lento. Y, por alguna extraña razón, no había vocales. Por abreviar, tal vez.

El mensaje no parecía tener ni pies ni cabeza.
Todas las masas grises del planeta se estrujaban el coco, se exprimían los sesos pero bien y estaban que echaban humo con aquel acertijo.
Salieron infinidad de interpretaciones, a cuál más delirante y peregrina, ya te puedes imaginar. La peña se monta unas películas que no veas.

Total, que aquí seguimos, sin parar de darle vueltas a ese galimatías sin sentido, cada vez más empecinados y enloquecidos.
Así que, bueno, pongo el texto que tenemos por ahora y ahí queda eso:

ghplycyhcflmmcpfcmyqlplmdtvvglntlcrllqbvjrmvnmdtgynjnhmlqpvfclpqszhvnnvlnsqlfsrzphgsqrjqttmqzqmzcdcqnpmmmcsfmnynqrycdssqqqvhrglptbstrprdvrqclpfnsqhjslrpqlgrvjzsvspjjdzngcdhjhscqmvthndpjlmfnvmpdtfmsrmpntplrdszmhrvfyqzljfcvyclrmsypfhsnq

20 de enero de 2015

pamplinas a tutiplén

"Esto es vida y lo demás es un bidón."
(Andrés Montes)

Si cola es culo,
caracola es caraculo.

Un sordo es alguien que al nacer rompió la barrera del sonido.

Lo malo de adelantarte a tu tiempo es que te aburres un poco hasta que llegan los demás.

Ríen con burbujas, asustan a los submarinos.

Qué movidas.
Quemó vidas.

Ser el rey de los tontos es un título bien lamentable.

"El idiota de Dostoyesqui" es un libro escrito con muy mala baba.

Pure colour.
Color puré.

La pátina patina.

Si estás durmiendo y te despierta el ruido de un avión que se acerca, te crees que se va a estrellar contra tu casa.

Cada vez que dices una mentirijilla, el diablo te guiña un ojo.

Cuando el infierno se cuece en tus entrañas, tu boca eructa palabrotas.

Parentela.
Paren tela.

Miopía:
Ojos tímidos que no
quieren tocar el mundo.

Monodieta: Monodia pequeñita.

La fábrica de bebés a veces hace ofertas de 2x1.

El pavo real es un abanico con patas.

Los pájaros son al revés que los hombres, viven en el cielo y cuando se mueren se van a la tierra.

Era tan tonto que se olvidó de respirar y se murió.

-Qué quieres ser de mayor?
-Yo de mayor quiero ser yo.

Si no tienes ombligo es que no has nacido todavía, o que ya te has muerto.

El cobre es el oro de los pobres.

No es lo mismo "Alce la cabeza" que la cabeza de un alce.

Deuteronomio.
De útero no mío.

No es lo mismo montar revuelo que remontar el vuelo.

El libro definitivo sobre procrastinación siempre estará por escribir.

Ni mi edad es una nimiedad.

Armadillo hasta los dientecillos.

Hable con Propiedad, ventanilla C.

Allá te las compongas.
Allá telas compongas.

Indispuesto.
In this puesto.

Piense y hágase rico.
(Tome pienso y vuélvase delicioso)

Salir por la tele te pone cara de mentiroso, por qué será?

Tener ÉXITo es tener salida.

Serenata.
Seré nata.

El sonido de la luz delantera del coche fantástico es como un ladrido estilizado: waw waw.

Me interesa especialmente todo.

Cojonudismo.
Nudismo cojo.

Cuando oigo la memez de que el cáncer obliga al cuerpo, se me representa una hormiga levantando a un elefante.

Enamorada está la enana morada de su morada enana.

Bob: Las ocho y ocho, a eme.

Una ardilla puede cruzar el país saltando de parado en parado.

El cachibolo de la zurundanga se gochaflusca con el mogoñedo del calumperi.

La mitad de ocho es tres, o cero.

A ti cuando te hicieron rompieron el molde.
(Frase que no hay que decir a un huérfano)

Amoradamiento de llanada.

Tesoreros mudos, secretarias ciegas, delegados sordos. Y dicen que aquí no pasa nada.

tarjetero

Tu tarjeta puede estar aquí (si me gusta lo que haces).

3 de enero de 2015

la garra zibil

La garra zibil fue una cosa que paso mas antes de nacer yo.
Mi mama no sacuerda casi porquera mu pequeña.
Mi yayo es el unico que la sabia pero se fueyo al cielo cuando yo era casi un bebe asi que nada.
En el cole la dicen pero parece mentiras porque casi no parece de verda casi.
La garra zibil fue una cosa mu mala, que se querian pelear todos con todos y los malos eran mas malos aun, asi que lo rompian todo y luego no tenian ya casi nadie ni casa ni casi comida ni mas nada.
Pero eso es lo que pasa pero lo que hay que saber es por que pasa.
Yo no se pero algo tenia que pasar para que se estuvieran todos asi de enfadados.
A lo mejor la garra zibil era un premio que lo querian todos y por eso se peleaban.
O puede que era una palabra que se invento uno y que iba porai deciendola todo el rato garrazibil garrazibil garrazibil garrazibil garrazibil garrazibil y se volvieron ya locos poreso.
O puede que los malos ya se estaban pasando de malos y los buenos estaban ya mas artos que artos y era para que ya no fuera mas asi.
Lo malo es que que dice que ganaron los malos y poreso los malos siguen haciendo mal para todos que no dejan casi ni vivir casi.
Pero hay una cosa que yo no se, los buenos ganan siempre porque tienen razon. Si tu dices que el sol es amarillo y otro dice que no, ganas tu porque es verda. Pero si ganan los que mienten es porque hacen tranpas o es que los buenos son un poco tontos. Pero si eres tonto no eres bueno porque los tontos no saben nada y para ser bueno hay que saber la verdad.
Poque si matas niños porque te crees que eso es bueno pero es mentira eres tonto porque eso es de malos.
La garra zibil parece que fue un lio porque todos eran malos y tontos y buenos no.
Los buenos no pelean porque saben que eso es malo, pero lo malo es que los malos si que pelean para ganar a lo bestia.
Poreso hay que ser listo de verda para ser bueno porque si no acabas peleando y te vuelves malo como los malos.
Ser bueno es mas dificil que ser malo.
Ser malo es muy facil, puedes romperlo todo y no hace falta casi ni pensar.
Hacer una casa cuesta mucho y derrumbarla nada.
Con una piedra puedes ser malo, para ser bueno tienes que hacer todo tu bien de verda.
Los malos ganan siempre por culpa de los tontos. Los tontos no se enteran que tienen que hacerse listos para ser buenos.
Los malos mienten casi siempre sin que se note, porque si te enteras de que una cosa es mentira ya no te la crees y ya el malo no te engaña y se queda sin hacer tranpa.
Los malos se inventan un monton de cosas para distraer pero las tranpas que hacen nunca las dicen, porque si les pillan van a la carcel.
Pero lo malo es que cuando los pillan y van a la carcel ya han sido mas malos antes y eso cuesta mucho cada vez mas de arrieglar.
Los tontos se creen que asi ya vale pero es mentira.
Los malos hay que saber siempre quien son para no dejar que sean malos. Pero los malos no se quieren saber quien son.
Poreso los buenos tienen que ser listos de verda para saber saber quiquien son los buenos y a los otros nada.
La garra zibil yo no se lo que paso pero es mas mejor saber ahora lo que pasa porque si no otra vez van a seguir los malos ganando y los tontos sin aprender y es mejor aprender, de verda.
Porque si no pobres si no.