aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


1 de diciembre de 2009

pozo seco

Ah, pozo seco, pozo seco,
por qué me haces eco?
Si te echo una moneda,
cumplirás mi deseo?
Fuera luces bueno,
mas dentro estás huero.
Tu fondo guarda tesoros,
o es sólo lodo?
Tus entrañas ya no alojan
(alhajas) sino telarañas.
Te cantan los elfos?
No, que lloran tus huesos.
Qué hiciste, viejo loco?
Has quedado triste y solo.
Ah, pozo seco, pozo seco,
ladras mucho pero estás hueco.

pasillo

Estoy en las escaleras que suben al piso de mi tío. El edificio es antiguo y sombrío. Las escaleras suben en tramos cortos, formando una espiral cuadrangular. En el centro queda el típico respiradero (al que no hay que asomarse, pues su fondo es siniestro y tenebroso. Parece que de él va a salir un ser maligno que suba a secuestrarte) por el que cae la escasa luz que entra del tragaluz en el tejado.

En el primer rellano, justo donde la pared hace esquina, hay una abertura nueva. Una especie de pasillo estrecho, oscuro, que se adentra hacia lo desconocido.

Entramos por él (ahora estoy con dos o tres amigos). Llevamos linternas, pero no las usamos.
Tenemos que ir todo recto, es muy largo.
La oscuridad y el silencio nos obliga a ser muy cautos, especialmente prudentes, sigilosos.

Avanzamos despacio.

Estamos alerta, con los cinco sentidos.
Es inquietante (aunque no tanto como la imaginación sugeriría) estar ahí, pero a la vez es emocionante y osado!

Se nota que ya no hay paredes a nuestros lados, hay una cierta humedad vegetal en aire. Parece una zona muy amplia, una jungla secreta, una selva desconocida y misteriosa, sumida en la oscuridad perpetua. Se oye a lo lejos ruido de vida y naturaleza salvaje.

Enciendo un poco la linterna, tapándola casi por completo con la mano.

Hay vegetación, árboles, fronda exótica (que luce gris y apagada ante la tenue luz que emana de nuestras linternas). En torno nuestro se escucha ahora todo tipo de sonidos de aves y animales extraños, no del todo identificables.

No debemos atraerlos con la luz.
Pueden acudir animales más grandes, hambrientos y peligrosos.
No hay que correr ese riesgo.

Es una excursión rara, en plena oscuridad...
Todo saldrá bien si no tememos nada.

desnuda ante el espejo

La foto muestra un primer plano de una cámara fotográfica a la que se ha quitado su carcasa exterior. Se ven sus cables, circuitos y mecanismos.

CARMIBORO

Mi papa es Carmiboro y yo tan#vien.
Los que comen llervas son mariqitas.
Nosotros somos
Ser Carmiboro es lo mejor porqe sienpre puedes comer carne y te hazes mas grande y fuerte.
Mi mama era bejetaliana y por eso se m#orio cuando hera peqeñio,
Casi no macuerdo de como era. Mi papa di#ze que estava mu# buena, y cuando bamos al zenenterio me dice me bemos la tunva donde se guardan stan sus guesos, es raro porqe su carne a desaparezido mi papa dize que quando te moeres la tu carne desaparece y solo quedan los guesos.
Pero ami me pareze eso unpoco raro, qe lo dize pa# disimular y que se la comio la carne de a mi mama coando se morio.
Por eso yo no me enqiero morir, preferio que se mo#era el an primero yasi melo como yo.
Anqe seguro qe tengo cumida pa muchos dias porque esta mu gordo.
Mi papa dize que star gordo es vueno, que asi heres mas fuerte y poedes e#n#pujar alos de mas con la tripa.
Pero llo me canso umpoco de tener mi tripa, porqe pesa un mucho.
A vezes Abeces sueño qe soi una alvondiga jigante y que boi por la caye aplastando todo a todos y ro#dando.
Pero yo nome q#iero poner tan j gordo poreso al a beces quiero azer rejimen, lo qe pasa es que # entonzes luego mentra el anbre llenzima como aun mas ### aun.
Mi papa cozina mu viem , aze anvuergesas, chalchichas, poyo, patatas fritas, espagelis, espagarros no que son berdugas y mas, y sienpre todo me deja con mucho qepchuf y m#allonesa y nostaza.
Enzima andemas Y sienpre vevemos cokaloca #en las comid porqe dize que la kocaloqa se come las grasas qe le sovran a de la carne y asi crecemos sanos y fuertes comun toro pero ami medan ñedo los toros conqe fijate, bibimos como relles, como si fie fueramos tolos dias alan burguesieria, nemudo menudo lug lu#jo eh?
Andemas luego pa cer la di#jestion bemos desportes en la tele, mi papa dize que eso nos alluda a star enforma mi papa dice qe ber de# los desportes es gueno pa la saluz, y enzima a#beces me deja provar unpoco de la #zerbeza.
Por eso no mestraña que en el el cole quando dizen qe los Carmi#boros son los mios mas fuertes de todos, porqe es berdaz.

13 de noviembre de 2009

Premio Cómic Aragón 09 (enlaces actualizados)

El Instituto Aragonés de la Juventud ha tenido a bien concederme el primer premio del Certamen de Cómic de la convocatoria 'Jóvenes creadores' 2009. Me hace muy feliz esto pues es el primer premio que gano como autor de cómic.

La historia que ha merecido esta distinción es 'Petra es un poco agarrada' y forma parte de un proyecto más amplio, mi primer álbum, que se llama 'Egolandia' (http://dersonydraws.blogspot.com/2011/03/egolandia.html).

La obra premiada puede verse en la exposición 'Arte joven' que organiza el IAJ (Si quieres puedes ver el pdf del catálogo de esa muestra aquí: http://www.aragon.es/estaticos/documentos%20lidia/Catalogo_arte_joven2009.pdf).

Otra consecuencia interesante del premio es que me permitió realizar la portada de 'La Carpeta', también del IAJ. Y de esta sí que os dejo una imagen para que la veáis (el pdf lo puedes ver aquí: http://www.aragon.es/estaticos/documentos%20lidia/Escuela_Tiempo_libre146.pdf).


La única pega que he encontrado en todo esto es que para cobrar el premio te obligan a abrirte una cuenta en la CAI (cosa que sinceramente me parece una cerdada), pero tampoco es problema, tras el cobro se puede cancelar la cuenta y en paz.

continuación de 'El perro en la arena'

La imagen muestra el famoso cuadro de Goya, 'El perro en la arena'. Para quien no lo conozca, consiste en una extensa superficie de color parduzco, como si fueran las paredes de un pozo de arena. En la parte inferior asoma la cabeza de un perro que se está hundiendo o que intenta escapar de ahí. La composición, como se ve, es muy sencilla, pero consigue transmitir un intenso desasosiego, inquietud y angustia. El cuadro se ha continuado por la parte de abajo. El añadido nos muestra una gruta hueca  en la arena, recuerda ligeramente a un reloj de arena. Por la parte superior se ve parte del cuerpo y las patas del perro, que luchan en vano por asirse a algo sólido para no resbalar y caer al fondo. Justo en el fondo asoma un monstruo voraz y espantoso, de aspecto insectoide, con grandes y terroríficas pinzas ansiosas por capturar a su presa.

persiana

Estoy en mi pueblo, con mi hermana. Visito a mi primo, su madre ha muerto hace poco. Volvemos a casa, por el camino mi hermana se encuentra con su amiga, que me recuerda un poco a otra persona.
Luego mi hermana intuye que mi primo seguramente se irá de putas esta noche para consolarse.

Al día siguiente volvemos a su casa para ver cómo está, lo encontramos vestido con una bata y desayunando en el salón con una puta. Es una mujer joven, aunque su piel tiene cierto aspecto curtido, no vieja pero sí muy sobada. Su piel tiene un color ligeramente anaranjado y se ve cubierta por una fina capa de grasa que hace que tenga una tersura y un brillo mayores de lo habitual, lo cual le da un aspecto barnizado que a primera vista parece atractivo o saludable (pero que es como un cuero al que la roña y el tute han 'pulido' de tal guisa).

Otra peculiaridad de esta persona se halla en sus pechos, que tienen ambos dos profundos cortes transversales que los dividen en cuatro partes iguales (como quien corta una tarta). Los cortes parecen muy antiguos pues están perfectamente cicatrizados y con piel. Pero aun así la marca es muy profunda y ancha y la carne en esa zona tiene un aspecto irregular. Lo que hace que la visión de sus pechos resulte perturbadora, desagradable, inquietante, extraña, porque uno se pregunta qué se debe sentir al tocarlos y cosas así.

Mi primo está incomodo de que lo hayamos descubierto con una compañía tan comprometedora y no quiere que le juzguemos por ello.
Mi hermana confiesa que ya lo sabía desde hace tiempo. A mí me parece más o menos bien pero creo que hay algo que no entiendo, noto que ellos no me explican casi nada. Resulta que hace mucho tiempo que mantienen esta relación.
Entonces miro sorprendido a la puta y los demás se quejan, temen mi mirada pues con ella veo dentro de la gente y ellos no pueden ver en mí y eso les fastidia un poco. La puta se levanta y se aleja ligeramente. La sigo y empiezo a preguntarle cosas para comprender y comprobar hasta qué punto tiene sentido su relación.
Parece ser que se aman sincera y profundamente, le pregunto de qué trabajaría si abandonara su profesión, me dice que bailando o de camarera (o algo así). No me parece muy brillante pero tampoco me molesta.

Entonces acude mi primo y me lleva a otra parte, me quiere enseñar unos retratos de ella que ha ido haciendo durante cada ocasión en que se encontraban. Ahora resulta que también dibuja. 'Estás lleno de sorpresas' le digo.

Ahora su casa ha cambiado, sigue siendo un tercer piso pero la disposición recuerda a una iglesia. La planta es rectangular y consiste en una gran nave central, ocupada en su mayor parte por un mueble muy grande. El mueble es de madera oscura y se eleva solemne e imponente hasta el (ahora amplio y lejano) techo. Entre sus laterales y las paredes apenas quedan sendos estrechos y sombríos pasillos, que llevan del recibidor de la entrada al vacío salón del fondo que es donde se congrega la gente para rezar y tal.

Los laterales de dicho firme y robusto mueble, decorado con gruesos ornamentos recargados, labrados en su madera, contienen en sus estantes una colección de libros muy especial.
Se trata de volúmenes enormes (de 1 x 0,8 x 0,2 metros como mínimo) sobre artistas muy prestigiosos, llenos de reproducciones a toda página de sus obras. Muchos son ejemplares únicos y están impresos con tintas especiales, letras de oro, etc.
Pienso en el tremendo valor económico de esa colección y más aún en su enorme valor artístico y cultural. Me muero de ganas por coger uno y verlo por dentro.

En la cara frontal del mueble siempre hay uno de esos libros expuesto, mostrando su portada, a modo de altar, frente al que se reúne la gente para admirarlo y sublimarse (o dar gracias o algo así).
Cada cierto tiempo un mecanismo interno cambia el libro cuya portada se muestra, a modo de retablo.
Repaso con más detenimiento los lomos de los libros, con el nombre del autor al que está dedicado cada uno. Son nombres muy especiales para mí, salen tantos de los que más me interesan que es casi mi lista ideal.
También hay en otros estantes multitud de juguetes antiguos, valiosos por inencontrables hoy en día y atractivos como curiosidad del pasado reciente. Todos están perfectamente envueltos en sus plásticos transparentes, la mayoría son naves espaciales, tiburones o cosas así. Casi todos de plástico gris o azul grisáceo. Lo que resulta un poco molesto es la fina capa de polvo que lo cubre todo y que no permite disfrutar con claridad de los detalles, además como la mayor parte de las cosas no se puede tocar es un poco frustrante.

Mi primo desea privacidad para poder mostrarme sus dibujos pero como ha llegado la gente para la 'misa' de la mañana resulta un poco difícil, así que empieza a despachar amablemente a todos.
Algunos remolones se quedan disimulando, yo me quedo con tres o cuatro que están frente al altar. Entonces mi primo desde uno de los pasillos acciona un mecanismo que despliega unas puertas hechas de láminas de madera que cierran los pasillos y aíslan la zona del altar del resto de la casa. Lo malo es que no he entendido su intención y yo me he quedado en el lado del altar y él en el otro lado.

Lo curioso del mecanismo es que, una vez cerradas las puertas, sigue desplegando otra barrera parecida, aunque de menor grosor, justo por delante de ellas. Y como lo van haciendo lentamente, me pongo entremedio para mirar su funcionamiento. Entonces deduzco que mientras la barrera-persiana no topa con una pared no se detiene y se me ocurre un experimento curioso.
Abro una ventana y dirijo hacia ella la barrera que sigue desplegándose. Así sale por ella y sigue creciendo lentamente. Los demás tipos miran eso divertidos y sorprendidos. La persiana alcanza el edificio de enfrente. Llega a una azotea donde un vecino gordo desayuna, lo fastidiamos un poco moviendo su mesa con la persiana y luego dejamos que siga creciendo por encima del edificio.

La persiana llega hasta un terraplén soleado, elevado, donde unos niños juegan vestidos elegantemente. Un poco más al fondo hay una iglesia. Saludo a los niños como si estuviera en la punta de la persiana, luego hago que retroceda y dejo que caiga hacia abajo.
Llega hasta el suelo de la calle y deja de crecer.
Se me ocurre que podemos descender fácilmente por ella, para luego subir por el ascensor y sorprender a mi primo. Explico el plan a los demás y bajo el primero. Cuando llego al suelo noto que la persiana comienza lentamente a replegarse, aviso a los de arriba para que se den prisa.
La siguiente en bajar es una chica que me gusta, pero no se atreve a soltarse, a saltar al suelo. Duda, y como la persiana sigue retrocediendo, cada vez lo tiene más difícil. No me espero a que baje, me dirijo hacia la entrada del piso. Allí veo a mi primo despidiéndose de uno de los visitantes. Se sorprende al verme, se lo explico. Subimos en el ascensor, tiene un ojo encharcado de sangre.
Me dice que tiene miedo, que está enamorado a tope. 'Te comprendo, a mí me pasa lo mismo', le digo.

esplicaziones

#### ### ##### ###### El espazio es una nebera y nosotros estamos ### dentro. Cuando es de dia es poque la puerta esta avierta y senciende la bonbiya y cuando se ### zierra se ace denoches. Dios es un glotón, cada dia se zanpa un montón # de ### de cosas, ## ## ### la luna es una tarta y se nota mucho ### los bocaos que le pega asta que se la come entera. Lo que pasa es que sienpre ace una nueba poque si no fijate ## ya no avria mas lunas. Las estrellas son belas de cunpl- -eaños y dice mi papa que si las apagas todas te dan un premio mu gordo, pero esque ay un montón y estan mu lejos, yo lo e provado y nada, como mucho ### se muebe alguna ## yama pero nada mas. Y tanbien dice que # cuando soplas las belas de tu cunpleaños entonces las coje Dios y las pone en el zielo, por eso esta yeno Poque todos tenemos las nuestras. ### ## Pero yo las mias no las enc- -uentro, anque si que bisto otras. ## ay algunas que se be mu bien de quien son poque ponen: S A R A o: J A I M E. pero lo malo esque Dios se come todo ## loque piya por delante, como yo cuando tengo anbre. Y cualquiera ### dia # se ## ba a comer las mias poque no se cual## son, por eso sienpre # bijilo # a las estre#llas por la noche, pa que no se las coma y pa ber si ## # falta alguna. Anque si quiere tanvien se nos puede comernos a nosotros si le da la gana, pero yo prefiero que no, glup. FiN.

El señor jubilado (0-0-06)

El señor jubilado se levanta cada mañana muy temprano y sale a pasear. Llega al Museo del Prado, entra (gratis, por supuesto) y se acerca hasta la sala donde están expuestas Las Meninas. Y, justo delante, mira al suelo y escupe; Así cada día.

'El Señor jubilado' se ha convertido en el artista más importante del siglo XXI. La gente va al museo para ver y fotografiar su escupitajo.
La crítica y los académicos lo desprecian (por supuesto), pero el público adora su genial obra.

A menudo El Señor Jubilado se queda a firmar autógrafos o a hacerse fotos con sus admiradores, pero nunca ha pensado en sacar ningún beneficio económico de su prestigiosa obra: "Sabía que yo tenía mucho que aportar a este mundo. Lo hago de forma totalmente desinteresada; Por amor al arte, como se suele decir, jeje."

Pero, un día, fue a escupir y no le salió nada. La gente quedó decepcionada y ahí se acabó la historia.

Años más tarde llegó la noticia de su muerte. Entonces (por supuesto) la crítica y los académicos lo encumbraron a lo más alto. Lo alabaron como el más grande artista de todos los tiempos.
Y ahora la baldosa, que conserva restos de su magna obra, es expuesta en los mejores museos de todo el mundo, junto a sus fotos y autógrafos.

1 de octubre de 2009

gático misínico

Gático misínico,
qué has comídico?
sópicas de rática,
y no me has guardádico?
pues miau marramiau, málico.

(Dedicado a Jorge Loquendo, cuya pronunciación sorprende a veces con cosas como esta.)

Q.E.D.

Ojo al parche:

La R.A.C.E. anda en tratos con la N.A.S.A., que a su vez controla la W.W.W. con un filtro de la A.D.S.L. que la N.R.A. aprovecha para eliminar toda relación entre I.N.R.I. y el F.S.M..

El F.B.I., con las P.Y.M.E., modifica el A.T.A.P.I. de los D.V.D. para que no graben la N.B.A., que emite a unas R.P.M. que hacen que los L.D.L. se vuelvan T.N.T..

La L.O.P.D., que recibe fondos del T.I.F.F., mediante los procesos T.W.A.I.N. permite que el M.I.T. marque los D.N.I. con un L.A.S.E.R. especial de la U.C.L.A., marcaje que la F.I.F.A. usa para expandir las E.T.S. en colaboración con el P.O.R.N. (sic) y W.W.F., que en pago adaptan el I.S.O. para que lleve a un P.I.B. que motive un uso intensivo de P.E.T. y T.A.C. por los M.I.R., pero sólo si vienen avalados por el C.E.R.N., que se ocupa de tapar el vínculo entre S.I.D.A. y L.S.D..

La Z.A.N.U. mantiene una inmensa red de contrabando de M.I.D.I. para adictos a L.A.T., reconocibles por sus R.E.M..

El S.E.T.I. tiene negocios oscuros con la O.N.C.E. (valga la ironía), que hace de intermediaria con la O.P.E.P., que intenta comprar el M.O.M.A. (que recibe el patrocinio de los A.A.) en secreto.

Los Y.M.C.A., seguidores del N.P.I., espían a las S.W.F., que usan un código L.O.L. para comunicarse, pero que la U.R.S.S. ha descifrado y aprovecha para manipularlas a su antojo y hundir los S.I.M.O. (que alimentan a la auténtica B.P.R.D.).

Los G.E.O., con el apoyo de la A.M.O.R.C., tienen un acuerdo con el A.V.E. para tomar A.D.N. de las zonas V.I.P. para supervisar la temida alianza de los J.A.S.P. con las M.I.L.F. y el posible nacimiento de una nueva raza.

La D.E.A. además toma muestras de V.I.H. de los L.G.B.T. para recombinarlo con L.S.D..

El P.O.S.I., que también mete mano en el P.A.D.R.E., hace trapicheos con las V.P.O., en las que infiltra E.B.E. y A.L.F., responsables del S.A.R.S. y que intervienen a través de la U.N.E.S.C.O., siendo los auténticos artífices del L.H.C..

La R.A.F. retiró el C.Q.D. para aumentar las F.A.Q. del D.R.A.E., que busca fomentar el T.D.A. mediante las V.O.S. y los S.M.S.. Los S.M.S. además son seguidos por G.P.S. para que nada escape al P.A.D.R.E..

Los T.A.L.G.O. expulsan D.D.T. para favorecer la implantación de O.G.M..

La A.M.O.R.C. opera vía M.M.O.R.P.G. y tiene a T.A.F.K.A.P. infiltrado en el N.I.C.A.P., supuestos creadores del R.O.F.L.A.L.A.P.M.A.S.T.C..

La C.I.A. anda tras la U.N.E.D., sospechosamente implicada en lo del W.T.C. (la R.A.C.E. también está en el ajo pero le salva su trato con la N.A.S.A.).

La F.A.O. controla el tráfico de T.B.O. camuflados en B.O.E. (y viceversa).

Los M.I.B. diseñaron la L.O.G.S.E., que enseña subliminalmente el V.I.T.R.I.O.L., que permite convertir los V.H.S. en H.D.D. y sabotear el C.E.R.N..

Las E.T.T. son filiales de la N.H.L., con las que presiona a U.N.I.C.E.F. para que el I.V.A. beneficie al N.A.F.T.A., que trafica con C.F.C., que sirve para sustentar a los M.I.B..

La O.N.U. es una tapadera de la T.I.A. (O.M.G.), que maneja el tinglado de las A.D.M. con el apoyo de las A.P.A., que preparan una O.P.A. al H.S.T..

La K.G.B., en asociación con la I.T.V., lucha por el reflorecimiento del C.R.T. frente a la T.F.T. de la E.S.A., que quiere imponer la T.D.T. mediante la W.A.P., en alianza con el A.S.C.I.I. y el I.S.B.N..

El K.K.K. utiliza el P.V.C. para difundir la E.E.B. mediante el O.L.P.C. (la O.M.S. también se lleva parte del pastel y a cambio N.S./N.C.).

Los U.S.A. han manipulado las bases del I.Q. para sustituir los datos del S.P.Q.R. por los del L.O.T.R. e instaurarlos como parte de la historia oficial. También utilizan la licencia U.H.F. para influir en los I.F.F.I. e impedir que se hagan con los T.A.L.G.O..

El G.M.T. se vale del I.R.P.F. para generar C.G.I. modificados (libres de P.V.P.) para que los G.P.S. pasen por donde a ellos les interesa.

El C.C.C., a través de la O.T.A.N. (que sigue bajo el influjo oculto de J.F.K.), intenta apoderarse del C.D.M.C..

El H.A.A.R.P. comercia con L.E.D., que N.Y.C. usa para comunicar con la I.S.S., que ha sido okupada por los O.V.N.I. y los U.F.O., que han descifrado el P.I.N. de la entrada.

El P.E.T.A. induce al uso de G.H.B. a través de las B.S.O.D..

El N.S.D.A.P., que también participa en el L.H.C., usa el E.R.A.S.M.U.S. para preparar la M.A.D. (A.K.A. B.B.Q.), el D.N.A.R. y R.I.P..

W.Y.S.I.W.Y.G..

El mundo del hombre

o
La vida es ciclo
y el hombre forma parte
de ella.
Pero, desde su posición
'preeminente',
ha encontrado la forma
de trampear ese circuito
y convertirlo
en una espiral convergente,
cuyo centro es
su ego,
devorador, insaciable.
El resultado:
a
El mundo del hambre

mi hijo de grasa

Mi hijo de grasa siempre va conmigo, es muy cariñoso y bueno. Yo lo cuido y lo mimo mucho.
Cuando pasamos por alguna pastelería me da alguna patadita o me hace cosquillas, eso es porque quiere algún dulce. Como soy una buena mamá siempre le compro algún caprichito para el camino, le tengo un poco consentido pero es que es tan rico...

A veces me canso un poco de llevarlo siempre encima, porque ya está un poco crecidito y no te creas que no pesa ni nada. Está fortote, como dicen los de allende.
Entonces lo mejor es ir al gimnasio y darnos un buen chapuzón.
Luego en el autobús casi siempre nos ceden un sitio, se creen que estoy embarazada, jiji. Aunque, la gente que me conoce me mira un poco raro cuando te acaricio y te digo cosas bonitas. Pero eso da igual, nosotros somos felices y es lo único que importa.

En casa me gusta preparar tu habitación y explicarte todo lo que tiene. La cunita, las paredes pintadas de azul cielo, los juguetes, las perchitas, el armario, la lamparita, las cortinitas. Todo bien limpito y ordenadito, con olor a nuevo y a perfume de rosas, como a ti te gusta.
Ya sé que tú no vas a salir de dentro de mí, que estás muy agustito, y yo también prefiero que sigas ahí, por siempre jamás. Tu habitación es un regalo que te hago y que me hago, una cosa más para compartir y hablar. Aunque ya sabes que yo te lo cuento todo, y tú me escuchas atento y comprensivo, como nadie más sabe hacerlo.

También te hago masajes y te doy aceites y cremitas, lo que haga falta para tu bienestar y felicidad.
Yo soy tu camita, tu cobijo, tu refugio, tu nidito, tu algodoncito, la nube que te abraza y mece, la luna que te arrulla y canta nanas. Y tú eres mi pajarito, mi gatito, mi osito, mi estrellita dorada, el corazoncito, la cabecita delicada, la boquita de azúcar, los ojitos de luz, mi sol, mi pequeño sol de caramelo.

Me siento una mujer afortunada por tenerte en mi interior. Eres lo mejor de mi vida, te quiero de todo corazón y siempre te cuidaré y protegeré con toda mi alma. Eres una ricura adorable, siento tus bracitos abrazándome con ternura y una oleada de candor y dulzura inunda mi cuerpo. Me haces la mamá más feliz del mundo y tú eres el tesoro más maravilloso de todos.
Si pudiera te comería a besos.

2 de septiembre de 2009

10

Título: Le Petit Osama. Viñeta 1: Se ve a Osama de pequeño(ya con barba y turbante) y la mano de su madre haciendo el avioncito con la cuchara para que se coma la comida. Onomatopeya: Ñiaooo. Viñeta 2: El pequeño Osama sopla las dos velas de su tarta de cumpleaños. Onomatopeya: Fuuuh. Texto final: Una idea quiere nacer en su cerebro.

vampiros

La casa de mi abuela tiene planta rectangular, la fachada es estrecha pero luego la construcción se extiende bastante hacia el fondo. Toda la planta de calle la forma un amplio y oscuro garaje. El suelo es de cemento basto. Las paredes están sucias y sobre ellas se apoyan y apilan multitud de objetos viejos, mugrientos, carcomidos, oxidados.

Una gruesa capa de polvo lo cubre todo y no faltan las telarañas y todo tipo de rastros e indicios de vida insectil y animal. El techo muestra la obra desnuda, las tuberías y los cables cuelgan siniestramente bajo las vigas. Apenas un par de bombillas de escaso voltaje cuelgan inanes por el medio del garaje. El interruptor, negro y arcaico, anda perdido junto a la puerta que lleva a la casa propiamente. Por supuesto no funciona y la puerta está cerrada con llave desde el otro lado.

Me olvidaba, ni una sola ventana se dibuja en las paredes laterales.
Al fondo, una gran puerta de chapa, de dos hojas, conduce al patio trasero. En la parte superior tiene unas estrechas ventanas con cristales opacos que apenas dejan pasar la escasa luz que ilumina la escena. Al frente, otra enorme puerta falsa (esta sin ventanas), de chapa y de dos hojas también, conduce a la calle.

Cerca de la puerta que lleva a la casa hay un vano rectangular, cubierto con una cortina que hace las veces de puerta, que lleva al típico y angosto hueco de la escalera, que se suele aprovechar como despensa. En este caso lo que allí se guarda es tan raro e ignoto (y tan negra la oscuridad que ahí reposa) que nadie mínimamente avisado se aventura a curiosearlo. De tanto en tanto sale algún pequeño ruido o crujido de ese y otros rincones, así que las ratas no andan muy lejos.

Al fondo, junto a la puerta que lleva al patio, hay otra pequeña puerta desvencijada que conduce a un estrecho y angustioso cuarto de baño abandonado. La desolación es tal que su sola contemplación hunde el alma.

Normalmente el garaje suele estar lleno de vehículos, pero ahora no hay ninguno. Ni el tractor, ni el remolque, ni ninguna herramienta de campo. Este vacío se hace agobiante, provoca una vaga, imprecisa, sensación de angustia inarticulable. Sobre todo mirando al lejano fondo da la impresión de que algo malvado habita en la tiniebla.

Pues bien, en este acogedor y agradable entorno me encuentro, junto con varios amigos. Está atardeciendo y cada vez se ve menos.
Hemos sido llamados aquí con no sé qué extraño pretexto. El silencio es casi absoluto, palpable. No tenemos nada que arroje luz y apenas se adivina ya el perfil de los bultos más grandes.

Una inquietud creciente nos va embargando. Qué hacemos aquí? Para qué hemos venido? Fuera cual fuese la excusa ya ha perdido todo su sentido. El ánimo divertido, aventurero y curioso se ha esfumado de golpe y lo que ocupa su lugar es la tensión del peligro.

Ahora que me fijo, el número de personas que estamos reunidos es inusualmente elevado. Amigos o conocidos habrá como unos siete u ocho, pero de desconocidos serán unos quince o veinte.
Pronto sentimos a las claras que esto es una especie de trampa, una encerrona.

Cae la farsa y los desconocidos desvelan su verdadera naturaleza.
Son vampiros y se disponen a chuparnos la vida.
En medio de la oscuridad creciente se desencadena una confusa y violenta lucha.

No sé cómo, logramos reagruparnos. Yo me encargo de dirigir el grupo para que el pánico no nos pueda, no se nos apodere.
Ellos traen las sombras, la oscuridad. Despliegan de sí densas mantas oscuras que fluctúan y se expanden como tenues tentáculos. Yo puedo hacer un poco de luz con las manos.

Nos sentamos en el suelo, arrinconados contra la puerta de chapa del fondo. La escasa sombra-de-luz que se filtra hace como de barrera protectora. Ellos se remueven inquietos y siseantes justo al otro lado de esa tenue defensa ilusoria.

No podemos perderlos de vista ni un segundo. Son como depredadores hambrientos a la espera de un resquicio, de un punto ciego, de la más leve distracción. Por eso permanecemos quietos y silenciosos como estatuas. Cualquier mínimo movimiento se realiza con el mayor de los cuidados y discreción posibles. Para que no pueda ser tomado como provocación o excusa y se decidan a atacar.

Este precario equilibrio únicamente se sustenta en la duda que ellos albergan al ver nuestra actitud y serenidad. Como si temieran que pudiéramos esconder algún arma peligrosa para ellos.

Nos preparamos para pasar la noche así, en esa tensa y larga guerra psicológica. Ellos no paran de moverse a pocos palmos de donde estamos. Incitadores y osados prueban una y otra vez a lanzarse sobre nosotros, a adelantar sus oscuros cuerpos y brazos. Amagos que obedecen a una estrategia de desgaste que tarde o temprano dará sus frutos.

Mientras tanto, logro desplazarme hasta el baño. Me coloco junto a una ventana ciega olvidada, para abrirla cuando amanezca. Pero pienso que es muy arriesgado, no puedo mirar la hora y no sé si el sol sale por este lado.
(Es la segunda vez que sueño con esta situación, soy consciente de ello. De hecho, creo que mi duda proviene precisamente de la primera vez, y me parece que no acabó muy bien la cosa...)

Poco a poco el sopor y el cansancio pueden con nosotros y nos vamos durmiendo. En cuanto detectan esto, los vampiros de apoderan de los cuerpos indefensos y se dedican a tomar su banquete. Se apiñan cuatro o más en cada durmiente y la absorción parece ocuparles todo el tiempo y toda su atención.

Hay que decir que extraen la energía directamente, por proximidad, sin necesidad de abrirnos ni de beber nuestra sangre. Es más, desde que ha anochecido parece como si se hubieran vuelto incorpóreos, intangibles. Cosa que aprovecho para dirigirme sigilosamente hacia la puerta que da a la calle. Finjo tener poca vitalidad, para que ninguno de ellos se fije en mí. Pero, es tan veraz mi actuación que a mitad del camino me quedo sin fuerzas, me reclino y caigo en un profundo sueño.

Puedo sentir cómo dos o tres acuden a mí y comienzan a sorber ansiosamente mi aliento vital.
Mientras se entregan a esta tarea se nota como una vigorización de las tinieblas, cómo se van haciendo más densas, profundas y terribles, creando una oscuridad total.

Entonces me veo en la calle. No sé cómo, he logrado salir.
Está amaneciendo.
En la calle hay un tipo en su coche, haciendo negocios por teléfono.
Es el responsable de todo el lío, él nos ha vendido la fiesta.

Le reclamo, le exijo explicaciones, no me hace caso. Se encara con su coche-oficina (no tiene luna frontal y el salpicadero, liso y de madera como una mesa de trabajo, se extiende en parte sobre el capó, portando en su superficie lo típico: Plumas, papeles, portafolios, grapadoras, pisapapeles, botes de clips, etc.)

Ante mi insistencia, maniobra con el volante y me arrincona contra la pared. Yo me defiendo tirándole cosas de su mesa con un palo que tengo.

Le digo: Por tu culpa tengo el garaje lleno de vampiros, mira!

Y abro las puertas de chapa de par en par.
Se oyen como unos aleteos agónicos pero no se ve a nadie.
Entonces, lentamente, van saliendo mis amigos, pálidos, demacrados, macilentos.

Me introduzco decidido y ayudo a los que faltan a salir al aire libre.
Los vampiros han perdido todo su poder y se retuercen sobre sí mismos de dolor, flotando caótica y desmayadamente por todo el garaje, sin escapatoria.
Justo entonces se despejan las nubes, mostrando el sol de la mañana, cuya luz entra y baña el garaje, destruyendo las sombras y a sus parásitos moradores.

Yin Yang Jung

Yin Yang Jung.
Come con las manos y sa hace pis.
Corre com'un loco y se porta mal.
Rompe los rosarios yeso es tabú.

Yin Yang Jung.
Pinta'n la pizarra y te culpa' ti.
Grita (a) la comida y te tira sal.
Roba tu mochila y t'hará vudú.

Yin Yang Jung.
Sigu'a la vecina y l'hace sufrir.
Dobla las cucharas y quedan genial.
Pela' su mascota y le da'l tutú.

Manosmuertas

Manosmuertas es un artista, ha dedicado muchos años a aprender la técnica, sólo que no logra aplicarla. El miedo al fracaso paraliza, congela su voluntad. Así el tiempo pasa y su obra apenas avanza.

A esto hay que añadir su naturaleza solitaria y melancólica; Él quiere ser de otra manera pero no le sale. Vive solo y no se le conocen familiares ni amigos. Pero esto a nadie le importa, pues en la ciudad no hay tiempo para contemplaciones. Te distraes un poco y zas, te quitan el puesto.
Y justo eso le pasa a Manosmuertas. Un día, sin saber cómo ni por qué, es despedido de su trabajo. Entonces sufre una profunda aguda-crisis-grave (?) que lo lleva derechito al hospital.

Es un caso curioso, le diagnostican una atrofia súbita localizada. O sea, que pierde toda la fuerza en las manos, que le cuelgan flácidas todo el rato. Le asignan una pensión de invalidez y habilitan su casa lo mejor posible para que pueda valerse por sí mismo.
Aun así cada mínima acción es toda una odisea. Abrir la nevera, beber, ir al servicio. En fin, ya te imaginas.

Lo peor de todo es que esto no le ayuda precisamente a superar su bloqueo creativo. Los pinceles acumulan polvo desde ni se sabe hace ya cuánto. Pero aun así se niega a reconocerlo, sigue creyéndose pintor, sólo que primero necesita documentarse, inspirarse.
Por eso navega todo el tiempo por internet. Él no lo admite pero es un adicto. Consume así las horas, los días, las semanas, los meses, las estaciones, los años, su vida. Sin con ello ir a ninguna parte.
Simplemente se pone frente a la pantalla y se disuelve, como un cubito de aceite.

Verlo teclear es un triste espectáculo. Coloca sus manos suspendidas sobre el teclado y lentamente las desciende hasta que un dedo toca la tecla deseada. A veces el dedo se le dobla sin llegar a pulsarla y tiene que intentarlo una y otra vez. Pero esto sólo le pasa al principio.
Luego, con el paso del tiempo, sus manos sufren una cierta necrosación y se le quedan como acartonadas, facilitándole esta tarea (no hay mal que por bien no venga, oye).

Si quieres podemos curiosear un poco en su ordenador. Aunque (madredelamorhermoso!), a lo mejor no es buena idea...

Ejem, así Manosmuertas vive su particular descenso a los infiernos.
De manera apenas perceptible su vida suena cada vez en un tono más bajo: Do, Si, La, Sol, Fa, Mi, Re, Doooo...
Suavemente se deja resbalar por el filo de la depresión crónica (Manosmuertas llama a su nueva y patética existencia 'Lowlife', en homenaje a un conocido cómic).

Los médicos le recetan una estricta dieta a base de calmantes y mucho reposo. Cosa que adopta sin problema pues en nada afecta a su rutina alienante. Simplemente anda un poco más abotargado, aletargado, de lo habitual, pero enseguida se acostumbra.
Se desliza dulcemente envuelto por una burbuja amable y tierna que alivia (tapa) todos sus dolores y pesares.

Todos menos uno. Si hay algo que no desaparece es su deseo de encontrar pareja. Manosmuertas tiene el convencimiento de que si halla a la persona adecuada podrá recuperar la ilusión, la energía, la alegría de vivir. En esto no se equivoca, pues su cuerpo se ha vuelto indolente, apático, dependiente. Y, como no produce apenas nada, todo lo tiene que absorber de quien se pone a su alcance.
Vitalidad, entusiasmo, ánimo: Combustible. Es un parásito, un vampiro, y ni le importa ni le parece mal. Claro que, la gente no es tonta y todas escapan espantadas en cuanto ven de qué va el asunto.

Y no es para menos, flaco, pálido, demacrado y con las manos colgando, amoratadas, tumefactas, desecadas, es la viva imagen de la muerte y el mal rollo.
De todas formas, la ciudad no es su campo de caza, le basta con el internete. Sólo con charlar un poco con alguna desconocida ya se alimenta. El problema es que eso no aplaca su deseo, su sueño, su anhelo de encontrar un ángel redentor.

Lo malo es que su alto ideal apenas existe, y mucho menos en la red de redes. Manosmuertas se ha vuelto un experto en reconocer la calidad del material que se le ofrece y en descubrir el estrato social al que pertenece. Sabe perfectamente que se mueve en una escala mucho más baja de la que sería apropiada y necesaria para alcanzar su objetivo, pero no pierde la esperanza.

Mientras tanto se entretiene y juega con su particular colección de mujeres-phising, mujeres-florero, mujeres-lapa y mujeres-antes-me-corto-las-venas. Le divierte introducirse en la personalidad de cada una y descifrar sus rudimentarias mentes.
Claro que eso no le lleva hacia donde quiere, sino todo lo contrario.

Así, un día, Manosmuertas toca fondo y descubre lo más bajo de todo, el subsuelo del sustrato de las más profundas y remotas catacumbas de los sótanos de las mazmorras de la superautopista de la información. Descubre una extraña página que alienta a relacionarse en la más absoluta y morbosa oscuridad, en el más perfecto anonimato.
Ve que hay toda una increíble red de hoteles que facilitan ese tipo de encuentros en habitaciones especialmente acondicionadas para ello.
La depravada mente de Manosmuertas alucina ante la sola idea y las inmensas posibilidades que supone, así que no tarda en apuntarse y recolectar posibles presas.

El primer encuentro resulta un tanto extraño. Él llega primero y se acomoda en la cama, luego se abre la puerta y oye cómo algo, una espantosa mole, lucha contra el marco de la puerta hasta lograr introducirse en el cuarto.
El horror lo paraliza, ella avanza hacia la cama, entonces el cuerpo de Manosmuertas reacciona, salta como un resorte y sale de ahí corriendo como alma que lleva el diablo. No para de correr hasta que llega a su casa, su refugio, sano y salvo.

Después de esa experiencia tarda un tiempo en reunir el valor suficiente para intentarlo de nuevo, pero su hambre de vitamina social puede más y vuelve a las andadas.
Así logra tener varios encuentros, cada uno rodeado de detalles enfermizos, que atormentan sus recuerdos. No hay término medio, o son morsas o son esqueletos. Y la que no, tiene escamas, o espantosas cicatrices, o su piel es extrañamente pegajosa y viscosa, o sufre malformaciones terribles. Pero no se queja, sus manos y su cuerpo tampoco son para tirar cohetes, claro.

Aun así siente que necesita algo más, que esos encuentros esconden un tesoro oculto en algún lado, algo que no acierta a ver o a encontrar. Hasta que un día se le enciende la bombilla y descubre qué es eso que le falta. Quiere poder ver y estudiar esa fascinante fauna de los abismos oceánicos (mejor dicho 'sociogénicos'), esos raros especímenes de criptohomínidos (o de apariencia humanoide cuando menos).
Así pues, se hace con una pequeña cámara de video con grabación nocturna y con ella se dedica, poco a poco, a recopilar alucinantes documentos, increíbles testimonios de un mundo oculto y desconocido hasta la fecha.

Manosmuertas decide que esta sea su gran obra, el genial legado que ofrecer a la humanidad y con el que espera pueda comenzar su ascenso, su reconciliación con la existencia.
Por tanto, edita y prepara el montaje de su asombroso documental y convoca a los medios para su presentación.
Pero, algo no sale como esperaba. La prensa se centra en su figura.
Queda impresionada con su aspecto, con su tez macilenta y sus manos a lo monti-barns.

Él se percata de su error y procura adecentarse mejor para futuras apariciones. Cubre sus manos con unos discretos guantes y las mantiene rectas con un par de finas reglas sujetadas bajo las mangas. Pero de nada sirve, ya es demasiado tarde, la prensa ha visto 'sangre' y quiere su carnaza.
Le ofrecen sumas desorbitadas para que acceda a salir por la tele.
Incauto (y codicioso) acepta la oferta y se convierte en la mascota de los programas más indecentes y degradantes.
Para cuando se quiere dar cuenta ya está atrapado en un inframundo de basura y cotilleos, con un montón de periodistas pululando a su alrededor como moscas en torno a la mierda.

Harto y asqueado, Manosmuertas idea una salida drástica: Finge su propia muerte, cosa que no le cuesta demasiado esfuerzo con su aspecto. Y en cuanto puede se escabulle, raudo y sigiloso como una cucaracha, hacia su nueva vida y la continuación de sus extraños proyectos y su rara obra.

2 de agosto de 2009

aprenda a decir la hora

Cuando la saeta pequeña señala al 9 y la grande al 10 son: Las nueve y diez. Cuando la saeta pequeña señala al 12 y la grande al 5 son: Las doce y cinco. Cuando la saeta pequeña señala al 1 y la grande al 7 son: La una y siete. Cuando la saeta pequeña señala al 4 y la grande está entre el 11 y el 12 son: Las cuatro y media (se dice 'y media' cuando la saeta está entre dos números). Cuando la saeta pequeña señala al 6 y la grande también al 6 son: Las seis en punto (se dice 'en punto' cuando las dos saetas están en el mismo número). Cuando la saeta pequeña señala al 3 y la grande al 1 y el segundero al 5 son: Las tres y quince (para señalar horas más avanzadas hace falta un reloj con segundero*). *Sólo se usa en casos muy especiales.

Jota Erre

JRR: Bueno, qué broma es esta? Qué es eso de convertir los nombres en siglas?
BW: Es algo muy yanqui diría yo, muy 'cul', muy chic.
GG: A mis treinta y seis años ya todo me da igual.

HG: En cierto modo tiene su gracia, le hace sentirse a uno como invisible.
PK: Bien dicho, Hache-Ge. A muchos les quitas lo acostumbrado y se hunden en el abismo, jeje.
RA: Me alegra verte tan dicharachero, Pe-Ka...
PK: oh, Erre-A, tu aquí! Te debo la vida, hermano.
RA: Qué exagerado.

HP: Veamos, parece que la providencia nos ha reunido aquí con algún propósito...
CA: Cthulhu Fhtang!
RE: Jaja, qué chalado.
HP: Hombre, Bob Dos-Pistolas, cuánto tiempo.
RE: Si, Hache-Pe, pero... Vaya, tendrás que cambiarme el mote porque ahora las pistolas no me traen buen recuerdo.
JG: Alguien sabe dónde está el urinario? La próstata me está matando.

CA: Hola! Si está mi amigo Jota-Erre-Erre. Cómo va eso, viejo? Sigues jugando con runas?
JRR: Qué gracioso. Y tú, has salido ya del armario? Jaja.
RL: Me pone enfermo estar así. Nadie tendrá una petaca, no?

RL: Ah... Bueno, pues habrá que darle a la sinhueso. A ver, se supone que tenemos que hablar de algo, no?
ER: Según ese cartel hay que conversar sobre los nombres compuestos.
HD: Yo tengo un lápiz...

HD: ...Por si alguien lo necesita...

HD: Qué pasa... Ni que fuera tan raro.
RW: No les hagas caso, amigo, estos no se enteran.

EM: Pues hala, rapidito con la cháchara, que me quiero volver a casa.
ETA: En fin, a mí me sugieren doble personalidad...
PK: Pff, que chorrada más grande.
ETA: Qué pasa, quieres que te casque o qué?
RL: Desde luego... Qué poco aguante. Cof, cof. No hace frío aquí?

FS: Aunque también suenan a culebrón barato: Ay, Roberto-Luis, lo amo con toda mi alma...
JM: Ji ji. Yo lo que he oído es que los asesinos siempre tienen nombres compuestos.
JD: Elemental.
AC: Eso me suena.

EA: Diablos, qué tema más absurdo.
WS: Caramba, E-A, qué sorpresa y qué privilegio tenerle entre nosotros. Cómo se encuentra de ánimo?
EA: Mi pobre alma ya está mejor, gracias.
PK: Y esos modales, Uvedoble-Ese, de dónde salen? Que te tengo calado, 'Guillermo Tell'...
WS: Bah, vete al infierno, pirado.

EE: Haya calma amigos, no pongamos los puntos sobre las íes.
JK: Por mí bien, pero preferiría que esos dejaran de mirarme al escote. Babosos!
UK: Déjamelos a mí, yo les voy a enseñar lo que es una mujer.
WH: Arr, qué estampa de pesadilla!
WB: Por dios, señora, que hay menores delante.
JM: Lo dices por mí?
JK: Oy, se ha asustado el chiquitín? Ven con mamá, anda.

DH: Basta ya, panda de degenerados...
EM: Habló el marqués.
UK: Ha sido culpa de ese don nadie.
HP: Deja tranquilo a Uvedoble-Hache.
HR: No, fue ella. Ella empezó provocando, la muy bruja.
JK: Oh, lo que hay que oir!

JM: Perdón. A-Ce, Erre-Ele, no me había dado cuenta, que alegría veros!
RL: Si, Jota-Eme, hace una eternidad, pero no has cambiado nada...
AC: Qué tal si nos dejamos de chistes malos y hablamos de cosas sustanciales?
RA: Sí, del plagio, por ejemplo.
AC: Ejem, no nos desviemos del tema, hombre...

WS: Yo paso, esto no va a ninguna parte.
TS: Estamos en tierra baldía.
ST: Qué te esperabas, Xanadú?
FS: Yo me vuelvo a mi celda, chao.
HG: Parece que ya se nos ha terminado el tiempo. Francamente, me lo he pasado muy bien. A ver cuándo repetimos, colegas.

Dramatis personæ.
En orden 'arsabético' (como dicen los de allende).

AC - Arthur Conan
BW - Brian Wilson
CA - Clark Ashton
CS - Clive Staples
DH - David Herbert
EA - Edgar Allan
EE - Edward Estlin
EM - Edward Morgan
ER - Edgar Rice
ETA - Ernest Theodor Amadeus
FS - Francis Scott
GG - George Gordon
HD - Henry David
HG - Herbert Georges
HP - Howard Phillips
HR - Henry Rider
JD - Jerome David
JG - James Graham
JK - Joanne Kathleen
JM - James Matthew
JRR - John Ronald Reuel
PK - Philip Kindred
RA - Robert Anson
RE - Robert Ervin
RL - Robert Louis
RW - Ralph Waldo
ST - Samuel Taylor
TS - Thomas Stearns
UK - Ursula Kroeber
WB - William Butler
WH - William Hope
WS - William Seward

(Los apellidos te dejo que los adivines tú solo, jeje.)

el desierto blanco

Nos encontramos en una región remota, recóndita, ignota, incógnita.
El espacio se presenta ante nuestros ojos limpio, puro, vacío.
La superficie brilla inmaculada hasta perderse en el horizonte.
Lo mismo sucede con el cielo.

Así pues la vista vaga libre frente a semejante, increíble, fantasmal tabula rasa. Uno pasea la mirada por sus suaves formas onduladas y se maravilla con su perfecta blancura.

Lógicamente la contemplación de este paisaje apenas proporciona info... Espera! Me parece que veo una figura...
Ahí, al fondo. Ven, vamos a verla más de cerca.

Hola! Qué te parece, se trata de un esquimal, pescando por el típico agujero practicado en el hielo. Ah, entonces es que estamos en alguna región polar. Ya siento como silba el viento helador a nuestro rededor. Brr, qué inhóspita frialdad, qué desoladora soledad. Es angustiosa, hay que estar bien curtido para soportar esta temperatura.

Ah, cómo cala el frío en los huesos, creo que me voy a quedar congelado...

Eh, pero... Eso qué es? Vaya, un camello (o dromedario)! Se puede saber qué hace aquí un camello (o dromedario)? Y, ahí: Una jaima!

...Vale, ya sé lo que ha pasado, me he dejado engañar por un espejismo. Estamos en un desierto, un terrible desierto ardiente, hirviente, blanco. Buff, qué inhóspita sequedad, qué desolador silencio. Fíjate cómo ondulan las cosas por la refracción del aire. Es asfixiante, hay que estar bien curtido para soportar esta temperatura.

Ah, cómo abrasa la arena, creo que voy a desfallecer...
Mira esa nube de polvo, parece que se acerca alguien.

Pe...Pero, eso es un motoesquí! Qué pasa, esto es cachondeo o qué?
Y ahí: Un iglú! Ah...

...Vale, vale. Ya sé lo que está pasando. Perdón, creo que deliro.
Tal vez era un sueño lo del desierto...
Pero no! Porque ahí, al lado justo del iglú, hay un oasis, con palmeras y todo! Y más allá se ve un barco ballenero, rompiendo las placas de hielo. Y justo por encima asoma un 4x4, corriendo por las dunas como un loco! Y eso de ahí son mamuts? Y qué hacen esos tuaregs persiguiéndolos?

Mientras, por el otro lado, se ve a unas chicas en bikini jugando a bolei plalla (ay dios, ya se me está alterando hasta la ortografía) y unos críos haciendo castillos de arena. Y enfrente, justo delante de ellos, un sonriente muñeco de nieve!

Y por ahí sale el periscopio de un submarino, y ahí llega 'Papá Noé' (como dicen los de allende) con su trineo. Y de dónde ha salido esa momia viviente? Adónde irá, envuelta con sus vendajes, andando como un sonámbulo?

Y ahora encima se levanta el siroco, y se pone a nevar!
Y a mí me entra la tiritera, sólo que no sé si de frío o de calor. Y un coyote le acaba de robar la pesca al esquimal y un oso polar está encaramado sobre una palmera, tratando de tirar algunos cocos. Y hay unas jaguallanas por ahí bailando y tirando pétalos de rosa como en una boda.

Y una foca juega con un arbusto rodante. Y, ay madre!, un yeti sale de la jaima fumando narguile como si tal cosa. Y una ballena asoma entre las dunas para tomar aire, levantando una nube de polvo con su orificio. Y cruza saltando un canguro con un pingüino en su bolsa (ya ni me molesto en poner signos de exclamación. Pa qué, si esto es de locos). Y unos rusos, salidos de no sé dónde, se ponen a bailar kalinka.

Y, oh dios, no lo soporto, un surfero echa carreras con un esquiador, entre la maquinaria oxidada de una mina de sal abandonada. Y una máquina quitanieves arrolla a unos sherpas que bebían daiquiris tumbados en la arena. Y el cielo se llena de todo tipo de nubes, altas, bajas, claras, oscuras... Y DEBAJO de ellas se ve el sol, y la luna. Y el arcoiris, y la aurora boreal dibuja un garabato encima de él, tachándolo, como si le tuviera rabia.

Y un superbólido llega a toda mecha, frenando con paracaídas. Y (éramos pocos y parió la abuela) llegan los de 'grinpis' y se ponen a protestar, vete a saber por qué. Y un camello (o dromedario) saca la cabeza por la entrada del iglú. Y al fondo asoma un barco lleno de vikingos. Y un bobsleig se hunde lentamente en las arenas movedizas. Y un ejército de alfombras voladoras cubre el cielo, y llegan los indios, y los vaqueros (que se tropiezan con las estalagmitas). Y los buitres siguen a unas patinadoras artísticas. Y aterriza un módulo lunar entre los cactus. Y, y... Y, yajh jaj jahj jajajaaa...

collage hermético

[...] Hermes. Pero no vacilaré en hablar de lo que me viene al pensamiento. [...] Pues según el punto de vista al que me conduce mi pensamiento, es deber del hombre no mostrar la aquiescencia en su estado. [...]
Te diré, hijo mío, lo que oí decir al Agathos Daimon. Si hubiese puesto por escrito lo que dijo, habría conferido un gran beneficio a la raza humana. [...]

Vino a verme un ser de vasta e ilimitada [...],que me llamó por mi nombre y me dijo: [...]

Quién eres tú? [...]

Al momento, el Rey se alzó de su asiento y dijo: [...], es tiempo para mí de que cuide del entretenimiento de mis invitados. [...] Y entonces ellos escucharon, se reunieron alrededor de mí en común acuerdo. Y yo dije: [...]

Oh hombres! Adónde sois barridos? Estáis borrachos; habéis bebido la fuerte bebida, [...] os ha dominado, y ahora estáis vomitando [...]
Cuán ciegos son los hombres! Cuán impíos, cuán obtusos! [...]

Y algunos de ellos mofáronse de mis palabras, y se distanciaron. [...] Qué necios son los hombres! [...]
Pero otros me buscaron para ser enseñados, y se arrojaron a mis pies. [...]
Y cuando ellos hubieron realizado [...] cada uno de ellos se retiró a su propio lecho. [...] Y me hallé enormemente contento, pues estaba plenamente saciado con aquello que anhelaba. [...]

Y Poimandres habló para que yo lo escuchara, y me dijo: 'Entiendes el significado de lo que has visto?' [...]

Pero dime, dije yo. [...]

Calla, ordenó Poimandres, aún no acabé de explicar esta primera cosa. Ve que estoy callado, respondí yo. [...]

Oh, hombre, [...] no hables de ese modo. [...]
Y ahora te diré aquello que has estado anhelando escuchar. [...]
Aprende lo que quiero decir, dijo él. [...]

Y a ello dije yo: Ahora en verdad, Poimandres, mi deseo es fuerte [...]

Cuando hubo obtenido a aquel de quien estaba enamorado, lo envolvió en su abrazo, y se mezclaron en uno solo; pues estaban enamorados el uno del otro. [...]
Con manos poderosas, como si dijéramos, arrancando de las plantas los olores más dulces. [...]

[...] Muy bien me has enseñado todo, [...], dije yo, tal como lo deseaba. [...]

Y Poimandres dijo: Este es el secreto que ha sido mantenido oculto hasta este día. [...]
Así habló Poimandres. Pero dime también esto, dije yo. [...]

Oh, hombre, respondió él, parece que no has atendido a lo que has escuchado. No te conminé a que tomaras cuenta de mis palabras? Así lo hago, admití yo, y guardo en la memoria lo que me has dicho, y más aún, te estoy agradecido por ello. [...]
Oh, hombre, dijo él, has entendido correctamente. [...]

Dije yo: Te doy las gracias por esto. [...]

Y así, si los hombres captan con su pensamiento lo que he dicho, lo creerán; pero si no lo captan con su pensamiento, no lo creerán. [...]

Ascl. Así es. [...]

Acabo de confesar mi debilidad; pero me parece [...] que voy a hacer una música correcta y agradable. [...]
Pues si tienes buen cuidado en poner a un lado los argumentos contenciosos, hijo mío, descubrirás que en verdad [...]
Incluso aquellos que son capaces de embeberse algo más que otros [...] son sumidos una y otra vez [...]
Como dije, pues han obtenido de los daimones las semillas de las que [...]
Brotan de raíces que ascienden desde abajo. [...]
Aquellas [...] tienen raíces que se extienden hacia abajo desde lo alto en dirección a ellas [...]

Pues, al igual que un buen campesino, les da la renovación sembrando la semilla [...]
Mira un campesino sembrando la semilla, aquí trigo, allí cebada, y en otro sitio algún otro tipo de semilla. Mira cómo planta ahora una vid, luego un manzano, y árboles de otras especies. [...]

Y por encima de todo la investigación de aquello que es más elevado y comprensivo; y de esa suerte es aquello que afecta a nuestro presente examen. [...]
Pues ello tiene un poder peculiar en sí mismo; se posesiona de quienes han alcanzado la visión de ello, y los atrae hacia arriba, igual que los hombres dicen que la piedra imán atrae al hierro. [...]

Capta el significado de mis palabras; pues si lo captas, aquello que a los muchos les parece oculto, devendrá muy manifiesto para ti. Pues todo lo que es manifiesto ha sido traído a la existencia; pues ha sido manifestado. [...]

Hasta aquí [...] te he mostrado la verdad. Piensa en todo lo demás de modo semejante por ti mismo, y no te engañarás. [...]
Pero esto lo aprenderás de mi discurso de hoy, si escuchas con solícita atención. [...]
Atiende, pues, Asclepio. [...]

Ascl. De acuerdo. [...]

Esto es una filosofía no mancillada por los anhelos intrusos de un conocimiento inútil. [...]

Ascl. Correcto y cierto, Trismegisto. [...]

Y que a partir de su energía sempiterna suministra a este mundo también su parte asignada de duración interminable... [...]

Ascl. Con seguridad. [...]

Mezclando y fusionando porciones de cada una de estas sustancias en la medida adecuada [...]
Las de un tipo son alimentadas con dos clases de alimentos; el otro tipo, con alimento de una sola clase. [...]
Y es eso lo que mueve tanto al cuerpo de quien porta una cosa, como al cuerpo de la cosa portada. [...]

Ascl. Ciertamente debe serlo. [...]

Cada uno de los inteligibles es uno, y la mismidad es su esencia [...]
Es un objeto del pensamiento ante todo para sí mismo, pero [...] es un objeto del pensamiento para nosotros, no para sí mismo. [...]
Es, por consiguiente, apropiado para nosotros pensar, y así pensando, maravillarnos, y maravillándonos, considerarnos bendecidos. [...]

Ascl. Coincide con lo que dices [...]

Por ejemplo, en los cuadros vemos las cimas de las montañas que se alzan, aunque el cuadro mismo sea liso y plano [...]
El mismo pintor puede hacer cielos y tierra y mar, dioses y hombres, y bestias de todo tipo. [...]

Ascl. Ese ejemplo aclara la cuestión, Trismegisto. [...]

Sí, pero algunos no pueden creer esto; y algunos lo consideran como un cuento vano; y a algunos, quizá les parezca una burla. [...]
Capta esta enseñanza mía, pues [...] y mantén en la memoria lo que te digo. [...]
Sobre este asunto, pues, sea suficiente con esta explicación. [...]

Pero veo, Asclepio, que te hallas ansioso e impaciente por que se te [...]
Y del mismo modo creo que pasa conmigo. [...]
Y tus olas sagradas no sólo serán manchadas, sino por completo ensuciadas con sangre coagulada. [...]
Con aguda penetración [...]
Gimes ante esto, Asclepio? [...]

Ascl. Estoy asombrado, Trismegisto, pero contento. [...]

Atiende pues, hijo mío, y te contaré cómo [...]
Es liberada de sus tegumentos. [...]
Está despojada de su vestimenta. [...]
Y busca un cuerpo [...] en el que poder entrar. [...]
Grita y chilla: 'Estoy ardiendo, estoy toda en llamas'. [...]
Es mas penetrante que [...]

Ascl. Qué es pues esa cosa [...]? [...]
Te refieres a [...], Trismegisto?

Sí, Asclepio, observa cómo incluso tú dejas sitio a la duda! [...]

Ascl. Grande en verdad debe ser tal [...], Trismegisto. [...]

Tienes razón, Asclepio, en hacer esa pregunta. [...]
Y más aún [...]
Recibámosla, hijo mío, con mucho agrado. [...]

Y ahora que hemos introducido el [...], permíteme que te diga, Asclepio [...]
Sabe pues, hijo mío [...]
Es un gran secreto el que estoy a punto de desvelar, un santo misterio que estoy a punto de revelarte. [...]

Ascl. Qué quieres decir, Trismegisto? [...]

Una vez le oí decir... Piensa en estas palabras, y aplica esta enseñanza a la pregunta que acabas de plantearme [...]
Y les hizo dar vueltas, viajando desde un punto de partida no fijo hasta una meta no determinada; pues su revolución se inicia donde acaba. [...]

Ascl. Qué quieres decir, Trismegisto? Cuando leños y piedras [...]

Cuán rápidamente, Asclepio, has perdido la verdadera doctrina! [...]
No deberías decir eso, Asclepio. [...]
Lo que te he dicho, Asclepio, lo estimarás verdadero [...] pero si no es así no lo creerás. [...]
Sea esto suficiente. Lo que te he enseñado hoy, Asclepio [...]

Ascl. No te contradigo, Trismegisto. [...]

Pero ve un momento, Asclepio, y llama a Tat para que se una a nosotros. [...]

Ascl. Sí. [...]

Tat. Te pido [...] que me aclares esta cuestión. A ti, y sólo a ti, creeré, si me muestras la verdad acerca de ello. [...]

En estos bosquejos, hijo mío, he trazado para ti una semejanza [...]
Y ahora préstame toda tu atención, ejerciendo al máximo el poder de tu pensamiento y la agudeza de tu inteligencia. [...]
Permanece callado pues, hijo mío, y escucha. [...]

Hay términos que deben ser tomados en un sentido peculiar de las cosas de las que se habla; y de esto, lo que estoy diciendo ahora es un ejemplo. [...]

Tat. Qué quieres decir con esto, tres veces grande? [...]

No digas eso, hijo mío. Te ves confundido por los términos que aplican los hombres a aquello que tiene lugar [...]
No debes permitir que te confundas por el uso de estos términos; 'pero no hay daño alguno en utilizar la expresión que mejor 'suena'. [...]

Tat. Qué quieres decir, padre? [...]

Te acabo de explicar qué es aquello [...]

Tat. Te pregunto una vez más, padre, qué quieres decir con ello?
[...]

Hijo mío, quien aprende debería participar de los pensamientos de su instructor; debería ser más rápido en su escucha que el instructor en su discurso. [...]
Piensa en ti mismo y verás que es así. [...]
Y si las cosas hechas varían en cualidad, no por eso vaciles. [...]

Tat. No, padre. [...]
Has explicado la cuestión del modo más claro, padre. [...]

Y ahora, Asclepio, te deseo escuches con firme esfuerzo del pensamiento [...] aquello que estoy a punto de exponerte. [...]
Escucha pues, Asclepio. [...]

Llenó un gran bacín con [...]

Ascl. Pero, Qué dirías, Trismegisto, de una jarra [...]?

Cómo? Debes de haber estado dormido, [...]; no puedes haber oído todo lo que te he estado diciendo todo este rato. [...]
Ciertamente que no, Asclepio. [...]
Con seguridad nada de eso! [...]
De ninguna manera; no. [...]
Hasta qué punto te hallas en el error, Asclepio! [...]
Ese es un error muy grande. [...]
Este error es el que conduce el tren de todos los errores. [...]
Calla, calla, Asclepio, es el colmo de la impiedad pensar algo así. [...]
Incluso en esto te equivocas. [...]
Debes, por tanto, entender que es de este modo [...]
Tales, Asclepio, son las cosas [...]
Capta en tu pensamiento todo esto al mismo tiempo [...]

Tat. Yo también, padre, gustoso quisiera ser bañado en ese bacín [...]

Qué felicidad sería, hijo mío! [...]

Tat. Y dónde la colocó? [...]

Bien dicho, hijo mío! Tu pregunta muestra el espíritu correcto, y es justo que te responda [...]
Y si captas esta concepción con atrevimiento, obtendrás una noción más verdadera [...]

Tat. Esta enseñanza, padre, es divina; es a la vez veraz y útil. Pero queda aún otra cosa que debo pedirte [...]
Tras tu charla conmigo, te supliqué que me permitieras [...], pero consideraste adecuado [...] en aquel momento; dijiste: cuando estés preparado, entonces te [...].
Ahora estoy preparado para recibirla [...] y te suplico que me suministres lo que me falta, como dijiste que harías. [...]
Quisiera que nosotros también, padre mío. [...]

Hijo mío, haces bien en buscar eso. [...]
No tenía intención de dártelo a conocer tan pronto. [...]
También esta doctrina, Tat, te expondré, de modo que no permanezcas no iniciado [...]
Pero primero debes arrancar ese vestido que portas [...]
Y ahora, hijo mío, no hables, sino mantén solemne silencio. [...]

Sé lo que deseas, pues en verdad estoy contigo [...]
Regocíjate ahora, hijo mío, [...]
Y no es difícil, hijo mío [...]
Y ahora, ya no más; pues ambos hemos hecho lo bastante como para satisfacer lo que queríamos. [...]
Me regocijo, hijo mío, de que vas a producir fruto. De la verdad brotará en ti el polluelo inmortal. [...]

Tat. Padre, me has dado mi porción de esta visión buena y muy bella; y el ojo de mi [...] está casi cegado por el esplendor de la visión.
[...]
Te doy las gracias, padre. [...]

Ahora que has aprendido esto de mí, hijo mío, debes prometer que guardarás silencio, y no revelarás a nadie [...], de modo que no seamos considerados pervertidores del universo. [...]

Deberíamos, pues, librarnos de la charla superflua y ociosa y mantener nuestros pensamientos fijos sobre [...]

Tat. Cómo, padre, tengo torturadores dentro de mí? [...]

Sí, hijo mío, y no pocos; son terribles y son muchos. [...]

Tat. No los conozco. [...]

Se les toma por locos y son objeto de escarnio [...]
Y son sumamente adorables [...]

Tat. Pero si eso es así, padre, parecería que [...]

Calla! No hables de algo que no puede ser; sería impío decir eso. Se ha cegado el ojo de tu [...]? [...]

Tat. En tus discursos generales, padre, hablaste en forma de acertijos, y no pusiste claro lo que querías decir, [...]
Qué significa, padre, cuando dices [...]? [...]

Nada, hijo mío. [...]
Y las preguntas que hemos de considerar son estas: [...]
Quién ha horadado los orificios de las narices? [...]

Tat. Tus palabras son acertijos, padre; no me hablas como un padre a un hijo. [...]

Pero el que trabaja el metal no hizo el orín, ni hizo la suciedad. [...]

Tat. Debo, en verdad, haberme vuelto loco, padre; he perdido la inteligencia que poseía. Creía que tu enseñanza me había hecho sabio, pero cuando pusiste este pensamiento ante mí, mis sentidos se detuvieron. [...]

Hijo mío, no te aventures de modo incauto. [...]
La cosa en sí no se encuentra en lugar alguno. [...]

Tat. Pero lo que dices, padre, es imposible; violenta el sentido común. Cuando me tratas así tengo buenos motivos para preguntar: Soy extraño a la raza de mi padre? No me niegues esta dádiva, padre; soy tu verdadero hijo; explícame [...]
Está más allá de mi poder, padre? [...]

Qué puedo decir, hijo mío? Esta cosa no puede ser enseñada [...]. No puedo decirte sino esto. [...]

Tat. Ahora en verdad, padre, me has reducido a un asombro incapaz de articular palabra. [...]

Este tipo de cosas no pueden ser enseñadas, hijo mío. [...]

Tat. Padre, me has conducido a la locura desvariante. [...]

Así es, hijo mío. [...]

2 de julio de 2009

los neuronitas

Pues érase que se era la tribu Neuronita, que vivía en un mundo llamado Cuerpo.

Los miembros de esta tribu destacaban especialmente por su gran inteligencia (eran capaces de calcular múltiplos de ene elevado a la menos uno y cosas así), lo que pasa es que eran listos de libro, y claro, en cuanto los sacabas de su especialidad estaban un poco (un poco mucho diría yo) pez los pobres.

Así, según su brillante intelecto les había dado a entender, la tribu neuronita se expandió, conquistó y sometió al resto de tribus ('menores' las llamaban ellos) del Cuerpo.
Con lo que se evidenció su enorme ignorancia (tanto coco y tan poco seso), pues haciendo eso habían alterado el orden necesario, roto el equilibrio que sustentaba la existencia de todos.

Encima, los engreídos, pretendían poder estar 'por encima' del desastre que habían montado. Seguían con su rutina acostumbrada, como si no pasara nada, como si la cosa no fuera con ellos.

Se montaban teorías de lo más enrevesadas y pintorescas para justificar la situación y eludir todo remordimiento. Cualquier cosa con tal de no 'tener que ver', afrontar la realidad, asumir la responsabilidad.
Maestros del escaqueo (en su inmadurez) se desentendían por completo del fruto de sus malentendidos-bienescondidos.

Incluso tenían la absurda pretensión de continuar su 'crecimiento' colonizando otros Cuerpos.
Pobres neuronitas, no saben cuál es su sitio. No se dan cuenta de que ningún otro Cuerpo va a alojarlos. No ven que, con sus actos, se han vuelto indeseables incluso para su propio Cuerpo...

Pobres, pobres estúpidos neuronitas.

Focus

Qué es el amor?
El amor es atención.

Y la atención es reconocimiento, entrega, aceptación, participación, empatía, simpatía (es comunicación, es contacto, visual, verbal, físico).

Cuando tú miras algo lo haces real, le das 'protagonismo' (presencia).
Cobra forma, adquiere solidez, queda centrado, fijado, o sea: Existe, vive, es.

Cuando algo no es observado desaparece, se disuelve (se 'desordena'), se dispersa, pasa a 'existir' de un modo más indefinido, abstracto, inconcreto.

Así pues la atención define las cosas, establece, organiza, determina, renueva su actualidad, valida su entidad (o identidad).

La vida se vive en el presente. Aquí realiza su potencial, aquí despliega su belleza, aquí experimenta toda su intensidad, aquí alcanza el gozo y la dicha.

Pasado y futuro sólo son sueños y la mayor parte del tiempo andamos extraviados en ellos. No nosotros sino nuestra atención.

Por eso conviene aprender a enfocarla, dirigirla, mantenerla. En otras palabras: A gestionarla (además esta 'disciplina' resulta imprescindible para una buena administración de nuestro tiempo.

Más aún todavía: La atención es también el 'poder', el motor mediante el que se realizan los sueños, se cumplen los deseos, se alcanzan las metas, se completan los objetivos. No hay otro modo, con una atención bien centrada y una aplicación constante se logra todo, indefectiblemente).

Hay muchas maneras de entrenar y afinar esta habilidad-disposición, pero lo principal es encontrar el equilibrio interior, lo que te centra y serena.

Sólo alcanzando esa paz se abre el corazón y emana el amor en tu vida. Y es un paso importante, pues de otro modo la vida es un feo tormento, una pesada sucesión de problemas y percances.

Fíjate, de quien vive en paz se dice que camina en la belleza; Esto quiere decir que esa persona lo acepta todo (incluida sí misma, pues la verdadera felicidad sólo se da si se integra, reconcilia, lo externo y lo interno) tal y como es, por tanto ve y aprecia (participa de) la maravilla de la existencia.

Esto tiene una consecuencia notable, al amar (ofrecer tu atención, aceptación y reconocimiento) limpia, pura, ecuánimemente, todo lo habido y por haber, se entra en una dinámica positiva de 'complicidad' (sintonía).

Al no haber resistencia ni conflicto ni negatividad se fluye dulcemente, adaptándose con naturalidad al espíritu del momento y a los procesos de los ciclos. Con lo cual la experiencia se vuelve armónica, provechosa, agradable.

Tanto es así que parecería que la vida te sonríe y favorece, te echa una 'ayudita', te regala su protección, se muestra generosa y atenta (en realidad el atento siempre es uno, solo que el efecto de esa atención sorprende en su extraordinaria correspondencia 'exterior').

Por eso quien alcanza esa beatitud dichosa ya no sufre accidentes ni padece pesarosos contratiempos (esos son para los que andan perdidos 'contracorriente') pues su propio amor cuida de que así sea.

Porque la atención es una virtud preciosísima, de la más elevada calidad, que trae consigo magníficas cualidades, como la de anticiparse a lo imprevisible.

La cosa es así: Si mantengo mi atención centrada y despejada vivo plenamente en el presente; Todo mi ser está atento, conectado a (implicado, participando de) cuanto lo rodea, con lo cual capta la más mínima vibración, toda señal o estímulo que se produce.

Esto es: Estoy abierto por completo, receptivo a la intuición, pues ya no hay interferencias ni barreras que la tapen (de hecho ya no hay 'interior', ahora todo forma parte del todo). Así escucho su sutil y delicada 'voz' y le hago caso.

Ella me dice: Oye, párate un momento, aquí hay algo que no va bien, yo me paro y a dos pasos de donde estoy cae un piano (o una caja fuerte) desde el cielo.

Pero, de dónde saca la intuición esa información?
Aquí viene lo bueno: Es una cuestión de 'afinación' sensitivo-emocional (y esencial, recuerda: Todo es uno, el universo te 'chiva' las respuestas si sabes ser colega suyo (tuyo)).

Depende enteramente de la relación afectiva que uno tenga consigo mismo. O sea, de cuál sea su autoestima; O sea, de cuánto amor se inspira, se concede, se permite.

La simpatía auténtica, el aprecio sincero, es lo que habilita la activación de la intuición (que es una especie de prolongación de los sentidos; Al fundirse la barrera de la identidad, el ser se conecta con toda la existencia, se expande su autoconcepto, captando así información 'externa' directamente con ese sensor-metafísico).

Como se ve todo está profundamente relacionado. El cuerpo es una poderosa herramienta, pero si uno no le dedica su atención (amor) no aprende a utilizarla; Y a su vez el cuerpo tampoco se preocupa de velar por ti ni de avisarte, ya que no se ha establecido el vínculo (la amistad, el aprecio), el canal por el que estar en contacto.

Además, el mundo exterior precisa atención en igual medida.
Requiere ser asimilado, integrado, abarcado en toda su amplitud como parte legítima de tu ser.

Así el circuito será lo más equilibrado y eficaz posible.
Es una cuestión de crecimiento y maduración. Las primeras fases del proceso tienen una funcionalidad muy básica y limitada pero luego eso se va ampliando, enriqueciendo.

De ahí que la vida animal es puro impulso, puro instinto mecánico.
Apenas hay consciencia del yo ni de nada. Sólo se 've' lo que se siente. Todo se interpreta únicamente en función de la reacción que ocasiona.
El fuego es 'aquello-que-produce-calor (y dolor-si-se-toca)'. Todo es magia, misterio, enigma puro pues no se comprende el origen de nada, ni su naturaleza, ni su relación con lo demás, etc.

Luego la cosa va progresando un poco, como por capas.
Entonces aparece el ego, cuya atención es un circuito cerrado.
Demasiado estrecho, agobiante, obsesivo, enfermizo: Yo, yo, yo, así todo el rato.
Este sufre continuos accidentes pues no ve (no mira hacia fuera, no atiende a lo que le rodea) ni escucha su intuición pues está lleno de ruido por dentro.

Después se pasa al plano relacional íntimo: Yo-tú, tú-yo. Un poco más entretenido (aquí ya se puede jugar al tenis).

Luego ya van el resto de combinaciones sociales y tal:
Yo-tú-él-nosotros-vosotros-etc.

Y finalmente se encuentra la dimensión universal, que lo engloba todo y es el no va más.

Ahora que más o menos queda esbozado cómo funciona esto de la atención, vamos con el amor de la pareja, que me apetece.

A pesar de ser un plano limitado, con tendencia a la exclusividad y el distanciamiento de la realidad, en su intimidad nos da una gran oportunidad de integrar muchos opuestos mediante el trato con la otra persona.

Una relación afectiva consta básicamente de dos fases:

1, La atracción física, el enamoramiento. Esta es fácil pues se da todo prácticamente por sí solo, con suma naturalidad. El cuerpo se hincha a drogas gracias al contacto con el otro, pero luego se adapta, se acostumbra y deja de sentir con esa intensidad, desaparece la magia y empiezan los problemas (tachaann).

2, La rutina y el acomodamiento. Suelen generar frustración. El afecto parece desvanecido, aparece un cierto vacío, una ausencia, una carencia molesta que debe (reclama, exige) ser subsanada.

Y ante esa dificultad la persona proyecta en su pareja la 'culpa':

Ya no me quieres (o ya no se lo que quiero).
Ya no me sirve lo que me ofreces,
ya no me llena tu amor, tu presencia, tu compañía,
ya no me es suficiente.

Necesito más atención,
necesito la atención de otras personas, de más gente,
necesito vivir 'nuevas emociones'.

Que traducido es:
No he aprendido a gestionar mi atención,
no sé amar,
no sé ser fiel (digno, atento) a mí mismo en cada momento.

O sea: Estoy condenado a vagar siempre mendigando la atención de los demás.

Entonces, dependiendo de la madurez de la pareja, la relación continuará o (lo más frecuente) simplemente se deshará (el amor se crea a cada momento, es la voluntad de cada uno la que origina el deseo. Así formar una pareja es realizar algo sublime, una obra de arte conjunta que pocos saben elaborar).

Hay que matizar en qué consiste lo de centrar la atención, pues hay dos extremos. El disperso y el obsesivo (demasiada concentración mal canalizada es igual de problemática que la que no sabe enfocarse). No se trata de generar un foco excesivo (la luz concentrada al máximo no ilumina: fulmina) sino de encontrar la justa medida que nos reconcilia con el todo y la nada.

Si a esto le añades el ritmo de vida moderno, frenético, cambiante, inquieto, incapaz de centrar su atención en nada más de cuatro segundos seguidos, lo que resulta es una sociedad tonta, superficial, frívola e inútil (qué futuro vamos a tener?!).

Hay tantos estímulos, tantas ocupaciones y distracciones; Tantos juguetes a los que dedicar el tiempo; Tanta tentación, tanto deseo incontrolado, alocado, tanta inconsistencia, que el amor ya no se produce

(No time, no love. Si no se comparte un mínimo espacio-tiempo es imposible que haya amor. El estrés nos vuelve estériles, a todos los niveles. Así la vida ya no es vida, es simulacro, vano, hueco, sin valor),

se sustituye, se camufla, se tapa, se disimula con todo tipo de cosas; Humo, ruido, drogas, falsas ilusiones, vanas alegrías; Efímeros parches para una sociedad muerta, acabada (que no se da cuenta de que su hora ya ha pasado).

El camino del ser humano nos está llevando hacia lo intangible, lo etéreo, lejos de la materia y de la realidad. Así la sociedad de la información vive en una burbuja que a la larga no puede resultar sino en extinción.

La mecánica es sencilla, si te distancias de la materia dejas de vivir en ella, o sea: desapareces (uno vive allí donde sitúa o coloca su atención). No sé si alcanzar ese plano inmaterial es un triunfo o una desgracia, ni si es factible o si hay elección. Pero mientras sigamos en este mundo la cosa está clara: Hay que cuidar de guardar el equilibrio, repartir nuestra atención entre el "cielo" y la "tierra" a partes iguales.

O si no descuida, tarde o temprano la burbuja estallará (como debe) y volveremos a donde nos corresponde (dándonos la gran hostia de paso, eso sí).

La vida es dura y no perdona pero es la que hay, así que habrá que aprender a amarla (o algo, jeje).

De propina os dejo algunos lemas típicos relativos a la atención-amor, para pensar un poco:

El mayordomo te sirve pero no te mira (por eso es el principal sospechoso siempre).

Yo miro pero a mí que no me vea nadie.
Te miro sólo para ver mi reflejo.

No te conozco, no puedo mirarte.
Si tú no me miras yo no te miro.

Mírame pero no te miro.
Se mira pero no se toca.

A mí no me mira cualquiera.
A esos hay que mirarlos por encima del hombro que si no...

Te miro con ojos de cordero degollado.
Doy pena para que me mires.

Te miro pero no te veo.
Mírame a los ojos.

Yo bebo de tus ojos, no me canso de que me mires.
Esa mirada blanda tuya me embelesa.

Sólo quiero que me mires tú y nadie más.
Mírame a mí y sólo a mí.

La gente te mira y cuchichea a tus espaldas.
Malditos, espera que los pille y verán...

Yo no miro, atravieso.
Deja de mirarme, hostia.

Yo no pongo mala cara, tú que me miras con malos ojos.
Parece que vas echando mal de ojo a todo el mundo.

Mira, mira lo que hago.
Miradme todos!

Hay que dejarse ver de vez en cuando.

es emocionante!

Saludar a mis papas desdel autovus cuando me boi descursion!

Cuando tiras un chupinazo en el recreo y metes GOOOLL!

Los dias que yuebe y ay que ir corriendo debajo donde no te mojas!

Cuando en los divujos estan apunto de piyar al malo y ponen anuncios y te bas acer pis ya bestirte y te da tienpo!

Al ir de viage por lauto-pista y bes una baca! O un cabayo! O un tren!

Pasarse la terzera fase del bideojuego ques mui difizil y yegar a la cuarta! Ala mira! Ese mostruo es nuevo! No avia salido aun!

Tirarse sin pedalear por la cuesta con la bizi! Y sin manos! (Ai que se me va!) O no, mejor aun, enpinar la rueda dalante y andar con la bizi pingada un rato!

Cuando te sale un cromo de la coleczion que no tenias!

Cuando el profe te va preguntar pero suena el tinvre y te libras!
Fiuu... Por poco!

El dia que mi papa me alegro el pinchazo de la bizi! Ya era ora!

O cuando mi mama aze almondigas con tomate, que me gustan un monton! Umm, que ricas!

Tocar el fondo donde mas qubre en la piszina!

El dia de mi cunpleaños! Es superemocionante! Cuantos rregalos!

Rregar las plantas del valcon (y tirar un poco de agua a la caye!) Uy, casi me piyan!

Vajar corriendo por las excaleras pa yegar avajo antes quel aszensor!

Cazar una rana! Como saltan! (La puse en un bote, pero mi mama la saco al sol y estiro la pata!)

Vever el nescui con cuvitos y con paja! Ahh... Que fresquito!

A! Y el dia que izimos el simularco de inzendios, que salimos todos coriendo con la sirena! Uuuoooo!

Y echar una carrerra asta la tienda de chuches y conprar golosinas!

Enzender la linterna dentro de la cama pa jugar a escondidas!

O ir a oscuras asta el baño! Uf, pero eso da mucho miedo! Mejor no!

A si, y ir a las ferias! Y montarte en la muntaña rusa! Eso si ques emozionante!

muerto de hambre

El futuro llegó poco a poco, casi sin darnos cuenta.
Al principio llamaba mucho la atención ver algún robot por la calle, pero luego ya te acostumbras.

Los primeros modelos eran más bien pequeñitos y simpáticos; Extraños, muy curiosos de ver. Como la bola loca que limpiaba los suelos, o esos otros que trepaban por las paredes, o el burro mecánico que andaba de una forma rarísima, que parecía que se iba a caer todo el rato, pero no, todo lo contrario...

Bueno, pues eso, que resulta que, a lo tonto a lo tonto, había cambiado todo y ahora los robots se ocupan de hacer todo el trabajo sucio. Y la gente se dedica a trabajar tranquilamente en sus casas, a sus anchas.
Pero claro, esto tenía una consecuencia importante que a nadie se le había ocurrido. Y es que los pobres (los que piden una ayudita por la calle) se habían quedado sin limosna, porque los robots no dan propina, nunca además.

Por eso a muchos pobres no les quedó más remedio que morirse, pero otros se espabilaron y se buscaron la vida como sea, que el hambre agudiza el ingenio que no veas.

Total que, a algún pobre miserable de esos, se le ocurrió la idea de pedir limosna por internet y la verdad es que le fue bastante bien; Porque es mucho más cómodo (y higiénico) así a distancia, que además no tienes que estar siempre ahí dando el callo; Tú pones la foto y hala, a verlas venir (y si eres avispado hasta puedes poner dos o tres fotos con nombres diferentes y así ganas más, pero esto no lo digas por ahí). Y encima puede ayudarte cualquier persona de todo el mundo, conque fíjate que negocio hizo el tío.

Luego ya más gente se apuntó a la moda de pedir y muchos dejaron de trabajar y todo. Y, como siempre pasa con las modas, hizo famosa a una de esas desdichadas personas, así sin más, sin comerlo ni beberlo.

De la noche a la mañana pasó de ser un pobre desgraciado a ser el ídolo admirado, adorado y venerado de las masas, que lo sumergieron en una orgía de lujo y desenfreno sin igual; Porque sí, por puro capricho simplemente. La gente es así, imprevisible, incomprensible, cambiante, incapaz de mantener la atención mucho tiempo en nada.

Pero, a lo que estaba. Ese pobre infeliz (esa patética criatura) no era otro que Pedro Pómez (de los 'Pedro-Pómez' de toda la vida).
Así que vamos a contar un poco su historia, si eso.

Pedro Pómez nació tullido, con las piernas hiperatrofiadas y el cráneo deformado (ah, y las manos palmeadas, como las ranas). Todo esto no habría tenido la menor importancia de haber nacido en una familia 'bien', pero le tocó nacer en una 'mal'.

Por eso, desde su más tierna (y repugnante) infancia, tuvo que depender de la piedad de los demás y padecer desesperadamente para llevar, cada día, algo de vida a sus maltrechos huesos, sin sucumbir a la indigencia.

Luego, cuando llegó el futuro, la cosa se puso chunga porque la gente ya no salía por la calle y los robots eran unos malnacidos (qué ironía viniendo de él, no?) sin sentimientos.
Menos mal que pudo colarse, de estrangis, en una casa espaciosa, lujosa (llena de pantallas de plasma, lámparas de lava y sillones con forma de huevo).

Allí se las apañó un tiempo, robando comida por las noches y escondiéndose en la buhardilla, como un fantasma.
Después, tras una buena temporada malviviendo en ese plan, hizo un gran descubrimiento: halló que había unas pasarelas flotantes (hechas con grandes tubos de plástico trasparente) que comunicaban las casas por arriba, por las alturas; Por eso las gentes ya no pisaban las calles.
Lo que pasa es que desde fuera esos tubos no se veían, les habían puesto algo para hacerlos invisibles (no me preguntes por qué, creo que tanto avance moderno nos había vuelto un poco paranoicos y aprensivos para según qué cosas).

Bueno, a lo que iba, Pedro Pómez había descubierto el cielo con ese hallazgo, ahora podía volver a mendigar (y en buenas condiciones además, protegido del frío y las inclemencias).
La faena es que la gente ya no acostumbraba a llevar dinero suelto, todo lo pagaban con tarjeta electrónica, así que, ya me dirás tú!

El pobre tullido las pasó canutas hasta que, no sé cómo, se las ingenió para conseguir ('birlar' habría sonado más adecuado) un lector de tarjetas con el que poder recibir alguna propinilla de la gente; Y así sí, ves?
Así pudo hacerse el rey del cotarro enseguida (más que nada porque no tenía competencia) y luego ya dio el salto a la red y vino la fama y se hizo muchimillonario (como el 'vil gais' que dicen los de allende).

Y luego, de golpe, se le acabó la alegría, se pasó la moda (mejor dicho, él fue el que quedó pasado, desfasado, olvidado) y su inmensa fortuna, increíblemente, se le esfumó en un periquete.
Así fue que murió, miserablemente infeliz, igual que había vivido durante toda su vida, el pobre.

Moraleja:
Deja que lo adivine... la moraleja es... hum... eh...
Pues no sé, oye, vaya chorrada.
Qué final más birrioso. Yo es que flipo, parece que está contando algo y luego, nada... Bah, qué timo.

8 de junio de 2009

Cambio y Corto

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mono

Estoy en una iglesia importante, aunque no muy visitada, con aspecto de medio abandonada u olvidada. Oscura, triste, solitaria.

De factura rudimentaria y sobria, sin ornamentos. Sólo un montón de piedras, frías y desgastadas, apiladas.
Casi podría decirse que es más una fortaleza que un lugar para oficiar ritos (ahora que lo pienso, creo que ni siquiera tenía retablo o altar).

El principal elemento de la edificación es la, amplia y robusta, torre central (de planta cuadrada), que se eleva unos 20 metros, más o menos, y que domina todo el paisaje circundante.
En lo alto de la torre se encuentra el recinto más importante, una biblioteca (secreta, ultraprivadísima, férreamente custodiada) que, en su día, albergaba los documentos más importantes, y valiosos, del culto (y, probablemente, de toda la humanidad).

Esto es lo que nos explica el guía turístico, aunque intuyo que hay algo más. Cuando la gente comienza a descender por la escalera, hacia el próximo punto de interés, me quedo rezagado y contemplo, tras los gruesos barrotes de hierro que la protegen, los escasos documentos, mohosos, que quedan en las carcomidas estanterías y sobre las polvorientas mesas. Panorama que inspira una profunda asolación y decadencia.
Entonces, ante esa penosa visión, súbitamente, me invade un recuerdo, como un fogonazo repentino, que me sumerge de lleno en algo que sucedió aquí, hace mucho tiempo.

Veo a Hitler saliendo apresuradamente de la celda principal, cargando con cuatro grandes libros, gordos (de los que hay que leer sobre atril), y que son extremadamente importantes, pues contienen el mayor conocimiento esotérico que existe y que, en manos inadecuadas, pueden ocasionar grandes problemas, hasta incluso condenar y someter por completo a toda la humanidad.

Así pues, el bueno de Adolf desciende raudo las escaleras de piedra, que bajan en espiral, pegadas a la pared interior de la torre, dejando en el centro de la misma un espacio vacío, libre, cuadrado. Que es justamente a donde se dirige el susodicho con su preciado botín robado, una vez rebasados los peldaños y alcanzada la base del edificio. Ya que, dicho pequeño 'patio' interior, cuadrangular, contiene a su vez en su centro la boca, rudimentaria y arcaica (también cuadrada) de un pozo antiguo, seco, abandonado, de escasa profundidad (un par de metros a lo sumo). Al que desciende, resuelto y decidido, de un salto.
Pues, de la biblioteca, asoma el sumo sacerdote de la iglesia, el último responsable de la guarda de todos aquellos archivos, papiros y manuscritos, que no está dispuesto a dejarle escapar con tan valiosa (y peligrosa) mercancía.

Aparentemente el pozo, un burdo agujero excavado en la tierra, es un callejón sin salida. Sin embargo, una de sus paredes (la que mira al norte, creo) contiene, tras una barrera de tierra, de seis o siete metros de grosor, un túnel, una galería, que lleva a otro lugar.
Especie de 'escapatoria' que sólo los muy versados en saberes ocultos conocen, pues se trata de un paso muy especial. Ya que sólo hay una manera de atravesarlo, que es desintegrándose, volviéndose uno completamente inmaterial durante unos cuantos metros, hasta alcanzar el nacimiento de dicha gruta o caverna.

Pues intentar abrirse paso a través de la pared mediante el uso de palas o herramientas similares es del todo inútil. La tierra, ahí, posee una 'cualidad' mágica que la hace invulnerable, inexpugnable.
Por supuesto, el 'fiurer' conoce esta vía y sabe cómo alcanzarla, desapareciendo pues de la vista en un instante.

Con lo cual acabo de presenciar su auténtico 'final' histórico (tan diferente del que se cuenta en los libros), ya que, otra particularidad de esa barrera, es que es imposible volver a atravesarla, una vez cruzada ya no hay vuelta atrás. Quien entra, no sale nunca más. Pues, en realidad, se trata del famoso túnel-que-conduce-a-una-luz que todo el mundo recorre a su muerte.

La única diferencia es que, quien conoce su ubicación y lo atraviesa de este modo, pasa al más allá con su cuerpo físico. Desapareciendo sin rastro y por siempre para el resto de los mortales. Aunque, una vez alcanzada la 'luz', esa distinción se vuelve irrelevante, ya que, el más allá, es un mundo paralelo donde sucede lo mismo que en la tierra solo que con otras formas (es algo así como una dimensión metafórica y al mismo tiempo también es una suerte de continuación de la vida anterior) y, por tanto, todo el mundo sale de la caverna (y entra en su nueva vida) con un cuerpo nuevo, diferente, acorde a su naturaleza, tanto si se llega allí con cuerpo y alma como si sólo con alma.

Total que, ahora soy el sacerdote, y sigo los pasos del ladrón, cruzo pues aquel umbral y llego también al más allá, deslumbrante al principio. Luego, sorprende su similitud con el mundo terrenal, tiene algo que lo hace familiar, conocido, corriente, cotidiano, natural. O sea, todo lo contrario a lo que habitualmente se cree o se piensa sobre la vida tras la muerte. Tanto misterio, tanta elucubración e incertidumbre y en cuanto llegas ahí: Puf, se desvanece toda fantasía, cual espejismo. Una vez que lo ves es lo más normal del mundo, lo mas lógico. Cómo podía haberse pensado en otra cosa?

Pues bien, el paisaje es como el de la tierra, o mejor dicho, tal y como debió de ser antes de que apareciera el hombre, lleno de vida, plantas, animales... Naturaleza en armonía y exuberante.
El cielo se ve limpio, amplio, puro. La mirada se extiende con satisfacción sobre la verde ondulación que lo cubre todo, sobre la rica variedad de especies que comparten el espacio. Y el terreno es más bien llano, sin graves accidentes a simple vista, apacible.

Entonces miro mis manos y me doy cuenta de que me he convertido en una especie de mono humanoide, con el cuerpo cubierto de pelo largo y rubio. Veo algunos otros primates por ahí dispersos o en pequeños grupos, dedicados a diferentes tareas, recolectando frutos y cosas así, muy tranquilos, básicamente disfrutando de la vida, sin prisas. También se sabe (se supone) de la existencia de pequeñas aldeas.

En general la sensación que transmite este lugar es de serenidad, de sencillez, de reposo, relajación, placidez, inocencia, naturalidad, calma, paz, recogimiento. Aunque se percibe una oscura sombra que empaña en parte esa plenitud y es que la llegada del señor H. ha supuesto una amenaza inquietante. Pues la forma que ha adquirido (la que le corresponde en este mundo) es la de un mono negro gigante, un titán, terrible, espantoso, de dimensiones colosales. Que en todo momento permanece visible sobre el horizonte, lejano y distante (por fortuna), vagamente desdibujado como por una neblina.

Imponente presencia que sugiere grave peligro, tanto para la pacífica existencia de los aquí habitantes como para los moradores de la tierra. Pues, si lograra aplicar el conocimiento arcano de los libros sustraídos, podría llegar a encontrar la forma de regresar al mundo de los humanos con su cuerpo actual, con el tormento y la monstruosa pesadilla que eso supondría.

Y que, por tanto, me pone en la obligación de perseguirlo y buscar la manera de anular, neutralizar, ese posible horror, esa negra amenaza, ese fatídico sino (cosas estas que, curiosamente, parece la humanidad ya ha intuido ligeramente, a grandes rasgos, como queda vaga, remota, sutilmente reflejado en creaciones como 'el planeta de los simios' y 'king kong').

Entonces, llegado a ese punto, ese recuerdo, esa visión que me había sobrevenido de forma súbita, se disuelve, se deshace, con la misma rapidez, de forma repentina.
Y, a partir de ahí, el sueño continúa con otras escenas más 'convencionales' y frecuentes: La típica estación de autobuses, la búsqueda del punto de encuentro, las dudas del momento y esas cosas.