aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


20 de enero de 2014

cornucopita antojillonota

"Cuanto más conduces... Menos inteligente eres."
Repo Man (*)

estampa apocalíptica:
antesala llena de ejecutivos hablando con manoslibres.

delfín:
especie que ha sonreído hasta nuestros días.

todos los caminos llevan aroma.

capacitarse mentalmente,
capacitar sementalmente.

plato:
papilas gustativas de procedencia desconocida
flotando sobre líquido amniótico de origen inconfesable.

una vacuna vacuna, una bobina bovina.

la iglesia catódica.

ahí estamus, nostradamus.

el cemento bebido enseña sus venas.

el herrero errante perdió su guante.

el tartamudo mastica las palabras.

la sangre se asoma a las mejillas para ver al que piropea.

david y goliat: avión y puntero láser.

mal de muchos, negocio redondo.

la fe mueve montañas cuando los cartógrafos no miran.

ese robot está chapado a la antigua.

duermevela: duerme, vela.

una medalla mellada.

momentos extraños:
querer quitar una selección en el fotosó soplando.

sorpréndeme: sor, préndeme.

cuando encuentren un yacimiento arqueológico
en un campo de fútbol, verás qué risa.

las feminazis pronto se quitarán las tetas y se pondrán garfios.

la tontería se la quitaba yo a los políticos con un lanzallamas.

cuántos años de conservatorio son para las castañuelas?

la lava lava, la bala bala.

cómo raya la morralla!

la X indica el lugar, pero no agujerees el mapa, pedazo de animal!

una ópera cantada haciendo gárgaras tiene que ser lo más.

dame el dinero y llámame corrupto. fin de la cita.

lo más salvajemente moderno es un coro de sordos.

el majadero raja el madero.

indigesta, gesta indi.

teje! teje! tose la araña.

una cabeza rodeada de micros es garantía de declaración vacía.

el alto es lento porque la sangre tarda en treparlo.

conmigo no uses ese tono de móvil.

un viejo cura a un cura viejo.

talan bosques para hacer periódicos que noticien la deforestación.

comilona, comí lona.

me aburro, mea burro.

pórtate bien o tendrás que ver telas conmigo.

acon trati empo:
dee sasve cesque pi llasu nacan cionem peza da yacon trape lopa reci endo teo trato talmen tedi feren tey desco noci dahas taque vuel vesa cog erle eltran quillo y ya te suena en condiciones otra vez.

el sacerdote lleva un cerdo dentro.

parada solicitada,
desempleada requerida.

el perro de mahoma se llama montaña.
(es malo, pero no me linchen)

cotidianía:
-riing, riing.
-diga?
-buenos días, señor, le llamamos de...
-no me interesa ninguna oferta.
-pero, señor...
-clac.

las cuentas, suizas, y el corazón, enfermo.

algodonoso
algo donoso
algodon oso
algo don oso
algo dono so
al godo nos o

cortedad, corta edad.

deterioro: de eter y oro.

ten talento, tenta lento.

escalinata: es cal y nata.

veladura, vela dura.

ventolera: ven, tolera.

la lámpara de Granada,
la mesita de Cordoba.

trastocamientos
tras tocamientos.

it dos: eso tú.

requisito para portar banda: ser orondo.

tu miente te mente.

la profesión más deseada: contrabajo.

estampa apocalíptica:
un yupi caminando por el carril bus como si nada.

el súmmum de la elegancia es la ropa fosforita.

el infierno de los meones es una piscina llena de pis.

alto! pare!
grandullón! da a luz!

0+0=0
pie de foto para cualquier encuentro político.

pelo

Al principio empecé a ver pestañas.
Lo normal, alguna pestañita caída por cualquier lado.
Pero luego cada vez veía más. Y empecé a fijarme.
No es normal, no tengo tantas pestañas. No pueden ser mías.
Me miro al espejo y siguen ahí, igual que siempre.
Así que me dio la venada y lo limpié bien todo.
Al día siguiente ya no había más pestañas.
Pero empecé a notar bultitos. Tocara lo que tocara notaba lo mismo.
Es absurdo, tienen que ser mis dedos, que se han vuelto locos.
Pero no.
Es el piso el que está embrujado o yo qué sé.
Porque luego empezó a salirle barba a todo. Es delirante, no me voy a poner a afeitar los muebles ni las paredes.
Tú lo has visto? Tú has visto alguna vez bombillas con barba? Y tenedores? Es increíble, que ni te lo creerías. Tiene que ser un sueño, vamos. Eso es, o estoy soñando o estoy tarumba majara.
Pero el caso es que pasaban los días y aquello no dejaba de crecer.
Del techo colgaban pelos que no me dejaban ver por dónde andaba.
De los muebles resbalan cascadas de melenas.
Las paredes son puro tapiz peludo.
El suelo es una alfombra pilosa.
Me paso el día atando coletas.
El teclado es una selva que no me deja ver ni las letras. Y no digamos ya la pantalla, que parece codificada.
Lo que más me mosquea es lo del baño. A ver por qué tiene que salir solo aquí el pelo tan retorcido y rizado. Esto qué es, cachondeo o qué?
Al final no me quedó más remedio que tirar de tijeras como un loco y podar matas velludas a diestro y siniestro.
No veas la paliza. Llené varios contenedores y los vecinos venga a quejarse. Quemé lo demás en el patio y por poco me matan.
No me extraña, menuda zorrera se armó.
Total, que logré recuperar una cierta normalidad.
Pero el maldito pelo seguía creciendo. Y yo venga a cortarlo.
Y lo malo es que cada vez crecía más rápido el condenado.
No veas lo que deprime pegarte la soba padre y al poco ver cómo asoma y se va descolgando de nuevo.
Al final ya te rindes y que sea lo que dios quiera.
Pero es que a nada ya estás nadando entre masas que te inundan y ahogan. Superagobiante, ya te digo.
Total que me fui.
Y ya no he vuelto más.
No quiero ni saberlo.
Aunque un poco tonto sí fui. Podría haberlo vendido para pelucas. Seguro que alguien se está forrando.
Bah, mejor para él.
Lo que es yo, ni calvo. A mí ya no me ven el pelo.