aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


15 de julio de 2012

las tripas por dentro

En el cuerpo pordentro estan las tripas,
que dan mucha asco pero yo de mayor
voy a ser miedico como mi papa y mi
tata enfiermera como mi mama,
poreso iguales que somos pero peqeños an.

Poreso ca mi me dejan mirar los
libos gordos del salon que salen
las tipras y todo de todo con fotos
a color y ca acen mas asco aun
que mas de todo.

Lo ca ace falta es saver como
se llaman cada cosa y ya esta.
Ah, y tamvien un poco para que
sirben cada parte, porsi ay coperar
porsi ay algunas de tripas que sobran
o porsi ses tropean y ay que qitarlas
y ya te quedas sin y no podes
acer ya mas algo osi no quete mores
osi no que te ponen otras.

Loque mas inporta es la sangre
poque site qedas sin sange te mores.
La sangre es paque coman las partes,
poeso las benas estan por casitodo
que yegan a todo y eso y es un royo
porqe casi no aces mas que cortar un
poquito denada y ya quese sale la
sangre poronde sea.
Y a mi tata una bez le pinte las
benas con un boli pero a mi mama
no le gusto asique mira.

Luego estan los los pulmones
questan yenos de abujeros paque
se meta bien la aire que osi no
te mores.

Lueguo esta el cozaron que mobe
las benas paque anden las piernas
y todo.

Luego tamvien estan los mucuslos
queson de carne y gueso y poreso
cai que comer carne poque si no
te gouelbes bejetarañio comu esos
y te qedarias sin carne ya mas,
solo mas que en la piel y en los
guesos y anencima ya te mores.

Y loego que site da el flato del
corazon tamvien te mores poeso
qe nai ca acer sustos, sovre todo
que no a la avuela ni alos biejos
ni anadie mejor an, solo masque
a mi tata cando no mira, jeje.

Y en el cueyo esta la bena yogural
que yeba el yogur al zelervo qes
elque fabicra las defensas guenas
oque si no tese comen los micovrios
po dentro y te mores.

Y los ojos dan mas asco an mas
por dento, porqe estan pegados
a unas benas que se te poden
salir al si al estronudar o tamvien
al inchar un glovo o asi o asis.

Pero queno te mores peroque
anasi es peor poque yano bes mas
y te quedas ciegato pa sienpre de
toda la bida, ques peor de todo
quete pode porqe ami me da de
mas miedo loque mas la osquridaz,
conque fijate eso lo mal que
lo ques.

Y el culo es pa acer caca peroque
yo no lo boy a tocarporqe boy a ser
medico de todas las partes menos esa.
Y la pilila tanpoco que no, porque
ace pis y yasta.

Ah, y el cuero cavezudo es los indios
que le dicen al pelo asi de losque
cazan quese los quitan porqe si,
pala colezion que tenen.

Y en los cataplines son lo de para
acer ijos pero queso no se toca ques
pa mallores.
Peroqe algun de dia pues que me
tiendran quen señar, porqe si no
paque los quero ay si no.
Anencima que site dan ay loque
dule y mas queno beas.

Loego cai mas muchas enfiermedades
mas y mas malas detodo, quete salen
vultos de asco de mirar o quete se
caen los dentes o te salen granos o
mas de pupas que paque o te pica
el codo o tenes piojos o te dole el
el oidio o ta ces biejo o te pones
malito o te golbes gordo como una
foca o un ipopostamo que yo na
bez lo vi porque fuimos ido al zo y
todo es mu mal.

Queporeso ay ques tudiar mucho
pa saver ser medico y ya poder
arrieglar y curar ya asta todo y mas
y mas poque si no te mores y
ta guantas y ya esta.

latinajos a ojo

-- primum non nocere --
a mi primo no lo conozco

-- hic et nunc --
borracho y nunca (o sea, que no bebas)

-- humani nihil a me alienum puto --
a mí no me aliena ningún puto humano

-- nosce te ipsum --
la noche te da hipo (y el día resaca)

-- sic bellum civile advenit inter Romanos --
así los bellos civiles vinieron entre los romanos

-- publica opera multa fecit --
el público de la ópera le puso una multa (por cantar mal?)

-- Antonius autem, captus amore reginae Cleopatrae --
el coche de Antonio, atrapó el amor de la reina Cleopatra (por coche entiéndase carro, carrus quatricaballum)

-- quod natura non dat, Salmantica non praestat --
lo que la naturaleza no da, la salamandra tampoco lo presta (y hace bien, desde luego)

-- capiti nihil prodest atque aqua frigida --
la cabeza nada protesta, ni que (le eches) agua fría

-- cantabrorum et prior et acrior et magis pertinax in bello animus fuit --
los cántabros y el prior con sus acres y el mago pertinaz en buenos ánimos estaban

-- villa usibus capax est, non sumptuosa --
los pueblerinos capan a los osos, para que no se hagan presuntuosos

-- quando cadet Roma, cadet et mundus --
cuando el cadete está en Roma, está en el mundo

-- inventa lege, inventa fraude --
el que se inventa lo que lee, se engaña a sí mismo

odisea somnámbula

Perdido en mi cama, en medio de la noche,
sueño y me remuevo, y me revuelvo,
inquieto, pierdo el almohadón y me desoriento,
y busco y tiento,
y me agobio y me invade el pánico,
el vértigo al negro infinito,
oscuro de pesadilla,
que me ahoga y rodea,
duermevela que ansioiría salir,
y no se deja, sopor que no despeja,
bruma pesada, broma pesada,
quisiera disolverme en la nada,
cesar de esta angustia,
que la noche me engulla o me escupa del todo,
caer de nuevo,
onde morfeo yelombre arena,
donde los juegos sin miedo,
o tomar de nuevo los mandos,
pero no así, como un guante medio colgando,
enredado y atribulado,
destemplado, mal atrapaciado,
como dicen los de allende,
mas, domás, la noche ríe y se ensaña,
la negra me envuelve y me ciega,
y me vuela y me enreda, y hiela y se ceba,
sardónica, calla y se regodea,
vuelca y recochinea,
a mi costa, en mi contra,
la cama se hace bosque, laberinto,
balsa que flota a la deriva,
en inmenso vacío eterno,
insondable, insoportable,
preso de pavor y tormento palpo y tiento,
busco y rebusco,
y todo se desdibuja a la que giro y tuerzo,
lelo, tuerto y bobo,
lerdo, torpe y topo,
y me pierdo y me desoriento,
alma sin cielo, mente sin ego,
cuerpo sin dueño ni recuerdo,
desnortado, afiebrado, delirando,
enfrenado, dendoblado, alimoñao,
ido, colgado, alelado,
enredado ofuscado confundido aturullado,
acosado, oprimido, atenazado,
helado, afligido, apurado,
flasado, alienado, desesperado, desamparado,
vagante, errante, suplicante,
chico sin nana, nene sin teta,
bebito sin mimos ni parienta.

compartir comparar competir

Cómo empezó la historia esta de los Juegos Olímpicos?
Si lo piensas, se han convertido más en un circo que otra cosa. La absurda lucha por ser el mejor del mundo en algo. Y para eso ya están los Recorguines, que son igual de idiotas.

Qué pasaría si no hubiera medallas? Qué pasaría si no hubiera clasificaciones ni se midieran los logros?
No participaría ni dios.

Eso ya te dice a qué se debe su fama y predicamento. Como todo, son un fiel reflejo de nosotros, de nuestro interior, nuestra mentalidad actual.

Nosotros nos hemos ido deformando y distorsionando a lo largo del tiempo. Nuestra cultura actual es fruto de infinitas miserias y perfidias. No hay malos en esta película. Lo que hay es una manada de tontos que llevamos mucho tiempo sembrando vientos, a la sopa boba, como si eso rindiera provecho alguno.

Ahora todo son lloros y lamentos. Pero el rollo víctima ya no vale. Y hablar todo el rato de lo mal-questa-tó tampoco.
Es hora de desnudarse y ser valiente.

Porque debajo de lo malo está lo bueno.

Y por eso tratar ahora de los deportes y tal. Porque en el deporte se ve bastante bien esto, creo. Podemos reproducir muy bien la secuencia.

Todo deporte nació de manera inocente, como actividad de esparcimiento. Un juego compartido, sin más pretensiones.

Pero la bola va creciendo, se va sumando gente, se añade el público interesado. Esto modifica y condiciona todo el invento. De repente ya no es lo mismo, se añade un cierto pudor o compromiso, una cierta convención o compostura. La regla, la fórmula. El censo, la norma. La complicación, la formalización y desnaturalización del simple ejercicio expansivo, sociable y saludable.

La masificación y opresión. Muchos que quieren jugar y sentirse destacados, observados, admirados. Entra en escena la frivolidad y vanidad. Las neuras egoístas.

Y todos a la vez no puede ser, se establecen filtros, turnos, baremos. Se seleccionan los candidatos, se especializan los jugadores. Empieza el conteo de tantos, las comparaciones, las apuestas.
Y ya se vuelve una competición, una lucha, algo serio y descarnado, hasta niveles inhumanos.

Y encima que esto es igual con todo, que los países y los mercados también juegan a compararse y competir. Y así nos va, claro.

Lo más tonto de todo es que es el propio ser humano quien se lleva y atrapa en semejante situación. Y todo por cortedad de miras, por escasez de entendimiento, por pobreza interior. Por indignidad y miseria, insolidaridad y egoísmo, etc.

Bienempezao, malterminao, como dicen los de allende.

En cualquier instante del proceso uno puede detenerse, tomar conciencia de lo que está haciendo y en lo que está participando y rectificar. El alcance de las consecuencias. El origen de las exigencias. Abrir los ojos y ver.
Y el que despierta se sale de la noria. Pero la noria no desaparece, porque los monos abundan. Y la noria atrae y arrastra, y engancha.

Son legión las hordas de sonámbulos. Cada vez más lerdos. Por eso que las historias de zombis están en pleno apogeo. Es el más fiel espejo de la degradación actual.

La cuestión es, qué será lo próximo? Cuál será el siguiente peldaño hacia abajo?
Bah, al diablo con ello. Que lo descubran quienes sigan esa senda.

Es un buen lema: Descubre tu destino.
Que descubras tu camino, que te alcance tu merecido.
Y tiene hondo sentido. Porque además es así, no tiene vuelta de hoja. Tonto será el que no lo vea.

A lo que iba es que los errores nacen de los apegos. El que ve jugar y quiere sumarse no se le ocurre que puede hacerlo por su cuenta y libremente. Se ata al contexto y circunstancia de su apetencia y descubrimiento. Se identifica y personaliza.
Se apega, se aferra.
Es la huella del momento. Tiene que ser ahí. Tiene que ser con ellos.
Pobres imitamonos. Pobre ganado de repetición. Hatajo de mimos. Manada de amagos. Proyecto de humanos.
Tan escaso es su entendimiento.

Automatismos.

El apego es siempre a lo conocido. La querencia por lo igual, la necesidad de conservación, el desespero por la pertenencia, la referencia, el clan, la tribu, el grupo, el servilismo, el seguidismo, el fanatismo, el exclusivismo, el elitismo, el sectarismo, el vano anhelo de seguridad, lo cómodo de lo establecido, el peso de la costumbre, la inercia de la tradición, etc.

Así los pioneros ganan prestigio y privilegio. Son distinguidos y se les permite mandar sobre los demás. Yo invento el júrgol y si quieres jugar lo tienes que hacer como yo diga.
Te vendo una hipoteca y tú te haces mi esclavo.
Negocio redondo y todos contentos. Porque los lelos se contentan con cualquier cosa, y ni se enteran de lo que les espera.

Los dormidos se convierten en vasallos por nada, a la mínima de cambio, por cualquier chorrada, a la que te descuidas ya los tienes ahí con la argollica al cuello. Siervos errantes. Sumisos pasivos. Indignos rastreros. Bobos, blandos, fofos, amorfos. Miserables patéticos lamentables.

El malo no es el que roba, el malo es el que busca y se entrega para que le roben. La lección es una y la misma para todo el mundo, pero a unos les sabe más amarga que a otros, por la parte que les corresponde. Es el precio de la desidia, la indolencia, la ignorancia.

Por supuesto el que abusa también tiene lo suyo, pero eso ahora no toca.

Madurar consiste en comprender la responsabilidad propia. Entonces se sale del discurso estéril de culpas y tormentos. Entonces se ve que lo negativo que te alcanza se debe a ti mismo y nada más.
El tonto busca su yugo, carga sus alforjas. Y los demás le siguen el juego y se aprovechan, claro.
La víctima obliga a que los otros sean sus verdugos.
Y el desprecio que nace, vuelve y tiene su precio.

Y el engañabobos triunfa en las plazas más afines.
Y gloria a los vendedores de humo, que tan ricamente exprimen y embelesan a su recua de chusma alienada y adoctrinada. Llámese ciencia, llámese iglesia, o lo que sea. Adoradores de papas o de bosones. Profetas de nada, promesas de patraña. Inventores de pacotilla, descubridores a cuenta ajena. Milagros, vacunas y dios y su madre. Bonita caravana de carrozas. Clubes selectos de la imbecilidad.
Termitas, carcoma, polillas.

Pero estábamos con el deporte, más o menos. La cosa es que, lo que empieza de manera inocente, se echa a perder por la inconsciencia. El dormido se mueve entre el miedo y la confusión, por eso la inocencia se desvanece de su lado, se le escurre entre los dedos, se esfuma, le abandona, desaparece, huye de él. Se deforma y distorsiona su entorno, su modo de asimilarlo y participar de él y, finalmente, su propio ser con sus interioridades y mecanismos.

Pero esto lo hace él mismo. Es él quien teme y atiende a sus miedos, y deja de fluir y empieza a mirar hacia fuera con otros ojos.

Con los ojos de comparar.

Yo, que me he acercado a ti, con quien estoy compartiendo estos momentos de dicha, me fijo en cómo eres, y veo que no te pareces a mí, que eres diferente. Y algunas diferencias me gustan, pero otras no. Me preocupa que puedas superarme en algunos aspectos.
Ahora ya no eres un compañero de juegos sin más, eres una potencial amenaza para mi persona.

Más en concreto para mi identidad, para la integridad y estabilidad de mi ego.

Porque estar a tu lado me obliga a definirme en función a tus cualidades. Mina mi personalidad más superficial, aquella por la que me rijo y refuerzo, apegado a mi discurso interno, primario y machacón donde los haya, compuesto de frases elementales y reiterativas, que ahora se ve forzada a admitir una propiedad más.
Ahora soy también el-que-no-dribla-tan-bien-como-fulano.
Y esto me incomoda.
Me hace medir y puntuar mis capacidades. Cuantificar, revisar y supervisar mis rendimientos, mi saldo, mis ganancias. Y nunca se es lo suficiente más-que-los-demás como para estar tranquilo.
Nunca el poder basta, ni harta ni cansa.
Y si abandono, siempre cargaré con el estigma, esta tara, esta espina. El complejo, la frustración, la amargura.
El rencor, el odio, el desprecio.

No me queda sino luchar por superarte. Ahora somos contrincantes. Enemigos. Y esto ya no es un juego, es un pulso de egos.
Me pongo a la defensiva, me parapeto, me blindo, me atrinchero en mi lado más posesivo y despiadado. Mi lado humano, mi niño inocente, queda arrinconado, apretujado, silenciado, al fondo, abajo del todo.
Y me apresto para la batalla con mi armadura oxidada.

Primates idiotas, brutalizándose y retrocediendo en su evolución. Máquinas físicas consagradas a la extenuación de la materia. El límite del colmo, el extremo del novamás de la desgracia.
Masas vivientes, tarugos sin seso ni medida. Esclavos sin voluntad. Títeres sin criterio, juguetes rotos, estorbos inútiles, sin proyecto ni futuro. Glorias efímeras, marcas caducas, tantos obsoletos.
Burros perpetuos, asnos eternos.
Bestias, monstruos, anormalidades, retrasados, tarados, ídolos de masas, espónsores rutilantes.

El culto al juicio al prójimo. El sometimiento al juicio del prójimo. La misma moneda que pagan, cobran. La selva del más fuerte. El yermo del rapaz hostil. Carroñeros.

No sorprende entonces el bello panorama que puebla nuestro entorno. Es la justa medida y consecuencia de lo que somos.
Y la única solución es cambiar nuestra forma de ser y estar.
De verdad. A fondo.

Pobres aquellos que comulgan con el discurso que vomitan los medios. La falaz ponzoña y veneno de cada día.
No hay más remedio, dicen los tramposos. Es la crisis, dice el trilero. Es lo que toca, aplauden los chupópteros.

Allá ellos, el que se lleva a la ruina es que ha elegido mal su juego, y con quien juega. El virus del lucro, el tumor de las finanzas, la lacra de la usura.

No hay piedad entre los indignos. Unos y otros se depredan y despedazan sin mayor remilgo ni escrúpulo ni reparo. Tiburones.
Y así está bien.

Y luego están los que se manifiestan, los que juegan a que ya no quieren ser más el felpudo y la escoria de los de arriba.
Lo absurdo es que se siguen dirigiendo a ellos. Les piden permiso!
Como si dependiera de eso.
Falsos, hipócritas, cobardes.

Ser no es negociable. Ser no es una cuestión de lo que digan los otros.

Volviendo al ejemplo. La buena noticia es que se puede desandar lo andado. Solo date cuenta. Solo son dos capas de cebolla.

Debajo del competir está el comparar.
Debajo del comparar está el compartir.

En el fondo los malos son buenos.
A veces vale la pena rascar y otras no, eso ya cada uno según las ganas que tenga.

Pero no tenemos que preocuparnos por los otros. El asunto es y depende de uno mismo. El trabajo es personal e ineludible.

Vuelve a tu ser. Y no mires tanto hacia el mundo.
Te distraes y no progresas.
Te pierdes en excusas y tonteras.
Te entonas con la basura, te enredas, te enrolas, bailas su danza, sigues su batuta hasta cuando crees que te rebelas, aguardas, atiendes, escuchas su discurso. Obedeces a la contra, reaccionas, sigues su pauta para ir al revés, yerras, te engañas, juegas a ser más auténtico si te opones, si les retas, te vuelves su sombra, chiste, cosquilla, quisquilla, pelotilla, piltrafa. Parodia de alternativo, esbozo de anti, cedes tu tiempo, regalas tu vida, vendes tu alma.
Tragas bazofia, produces bazofia, te vuelves bazofia.

Sé digno y déjate de historias.

diminuto

Vuelvo del cole.
Mi hermano tiene un ratón diminuto de mascota.
Es del tamaño de una pepita de uva, o poco más.
Lo tiene en una jaula para hámsters.
Le estoy cambiando el agua, miro y ya no está.
Se ha escapado.
Me pongo a buscarlo por todos lados, por cada rincón de la habitación.
Por los entresijos.
Pero nada, no hay manera.
No hago más que encontrar basurillas que no son él.
Y así paso rato y rato.
Y es un rollo, pero tampoco me agobio.
Solo es el fastidio, el temor a pisarlo sin querer o algo así.
La preocupación por que no aparezca ya más.
A veces me parece verlo con el rabillo del ojo, cruzando como una exhalación.
Pero sin saber bien si es él o es otra cosa, o son mis ojos que se confunden y me engañan, por las ganas de verlo.
Y ojalá no fuera tan tan pequeño, cachis diez.
Conforme sigo con mi búsqueda, voy maquinando atraerlo con algún cebo o ponerle una trampa, pero es tan demasiado de minúsculo que no te da apenas margen.
A nada que hiciera me lo cargaría, seguro, y no quiero eso.
Igual ya hasta lo he aplastado sin querer y ni me he enterado.
Espero que no.
Con estas cuitas, voy encontrando diferentes muestras de fauna insospechada por la habitación.
Moscas, mosquitos, insectos inoportunos.
Incluso una especie de almejas que viven ahí tan panchas tras la puerta.
Las asustas un poco y cierran sus conchas verdosas de golpe.
Y yo qué sé, más absurdidades así.
Pero que el dichoso roedor no hay manera de pillarlo.
Ya le vale ya.

anticopia

Soy estudiante de nuevo. Estoy en una escuela de música. En clase, todos tenemos un ordenador con un teclado especial y una especie de ratón raro. Estos accesorios forman parte del programa que tenemos que utilizar para aprender.

Resulta que es el mejor y el único del mercado. No hay otra manera de hacer música, pues la compañía que ostenta este monopolio se las ha apañado para borrar del mapa todos los demás instrumentos y recursos.

El programa es carísimo y viene con unas condiciones de uso de lo más leoninas. Cada usuario está obligado a registrarse y todos se han creado su cuenta menos yo, que me he olvidado o no he querido.

Sin cuenta se puede usar durante un breve periodo de prueba, pero es aún más estricto y restrictivo en su vigilancia y protección.

Resulta que la especie de ratón ese raro no es tal sino un guardián y centinela antipiratería. Una especie de pequeño insecto robot que monitorea tus variables internas, para adivinar tus intenciones más ocultas para con el programa y su integridad, antes incluso de que tú mismo seas consciente de ellas.

Y esto es lo que pasa, que en mi turbación e inseguridad hacia esa presencia amenazadora, su susceptibilidad se activa y se pone en guardia. Y esto retroalimenta todavía más mi aversión y repulsa.

Pues el insecto muta su tamaño y forma según su nivel de amenaza y agresividad. Se activa su modo persecución y represión del enemigo.
Ahora es del tamaño de un balón de rugby y con forma de gusano metálico y punzante.

Y yo escapo, y el bicho ese se vuelve semiinvisible y me ataca por microondas térmicas y radioactivas, y por impulsos magnéticos y por descargas eléctricas, crecientes según mi rebeldía y oposición, y su implacable marcaje es asfixiante, agobiante, de pesadilla y yo no he hecho nada y maldita cosa que si pudiera te aplastaba pero bien.

vino ocular

Pues érase que se era el mejor sumiller del mundo, que abrigaba en secreto la más grande ambición. Poseía también una espectacular colección de los mejores caldos de todos los tiempos. Y maquinaba darles un uso insuperable.

Su plan era descabellado, insólito. Tan finos eran sus sentidos, que sabía cómo y de dónde sacar el mejor vino habido y por haber. Lo único que el procedimiento requería del sacrificio de bastantes vidas humanas.

Al final fueron dos mil doscientas tres en total. Un trabajo titánico. Pero el resultado bien mereció la pena. Donó la botella a la Sociedad Mundial de Enólogos, junto con una detallada descripción de su elaboración y de los exquisitos y sutiles aromas que se alojaban en aquel recipiente.

Seguidamente se entregó, fue juzgado y ejecutado. Pero su nombre pervive y los enólogos se debaten desesperadamente sobre el destino de tan extraordinaria posesión.

Muchos matarían por probarlo, otros todo lo contrario. Y a su alrededor las leyes danzan y bailan sin freno ni remedio.

El dilema está servido.