aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


29 de mayo de 2013

sixto calixto

Sexto año por aquí dando mal.

Como de costumbre, los seis años en forma de libro imprimible, en modo currado y en modo sencillo, más la versión libro electrónico en pdf, todo en un archivo para descargar:

Y también en epub!

En audiolibro:
Año 1 -
Año 2 -
Año 3 -
Año 4 -
Año 5 -
Año 6 -

La lista de textos extras que no aparecen en el blog:
Año 1 - Mens apocalíptica (ensayo y error).
Año 2 - 7 (chistes malos).
Año 2 - La tierra es fractal (ensayo y error).
Año 3 - espíritu de anticipación (ensayo y error).
Año 4 - triamés monocefálico (fábula).
Año 5 - la solución a la crisis (fábula).
Año 6 - Que venen los Rusios! (naif).
Año 6 - asesino (zzz).*

*Este escrito se las ha apañado para llegar hasta el último momento sin tildes, así que he decidido dejarlo tal cual. De todas formas la tildación se me antoja prescindible por momentos. Es interesante jugar también con eso.

Puedes abrir directamente los pdf en tu navegador desde estos enlaces:

(Ya no utilizo el servicio ese molón que los presentaba a doble página y tal porque sus condiciones de usuario se han vuelto intolerables. También hay otros visualizadores gratuitos por ahí, pero todos tienen alguna pega, así que de momento se queda así hasta que encuentre algo mejor.)

Y por último, las capturas de las contraportadas:

(En la columna derecha, bajo el epígrafe "Dersony portable" encontrarás el enlace más actual para acceder a esto.)

ecos del futuro

Explicación. Este relato está presentado en forma de libreto de ocho páginas. Las primeras cuatro páginas están escritas con texto normal y las cuatro últimas, en negrita. Cada página contiene alguna pequeña zona donde el texto no concuerda con el resto. Estas zonas se distinguen por estar escritas en negrita en las cuatro primeras páginas y en normal en las cuatro últimas. La forma de la zona de cada página encuentra su equivalente en otra página de la segunda mitad. La uno con la ocho, la dos con la siete, la tres con la seis y la cuatro con la cinco. Así pues, se da un intercambio preciso de contenidos, de tal manera que podría reconstruirse el orden correcto. Sin embargo, la intención es más bien jugar con un leve efecto de anticipación y rememoración. El resultado es algo confuso y extraño, pues la brevedad y fragmentación de las interferencias apenas alcanza para evocar vagamente lo pretendido. Aun así, me parece que no desmerece del todo. Que el lector decida y vea si eso. Fin de la explicación. 1. Mi novia es científica, científica loca. Está construyendo una máquina para viajar en el tiempo. Es su proyecto de fin de carrera. ha sido un mal se supone, porque aún tortura sigue y continúa, Cae la tarde y el cielo se ce unos sombras, que acentúan para jubilar Me invade la penaironía del jubilado, Por qué ha tenido que. corazón agonizaalzheimer. Está ingre Nunca me he sentido asistencia y no mi vida, más solo, Suerte la suya. rado. resto no me hablo. Están en lucha por la herencia. Mi abogado dice que esto está hecho. Pero mientras, me han desahuciado. Ahora vivo con mi novia, en su piso compartido, con dos argentinos que hablan y hablan sin parar. La crisis y todo eso me tiene un poco depre. Me han recetado unas pastillas tope chungas. Tomé una y casi me da algo. Ya ni las miro. Se las doy a los argentinos, que trapichean con los mayores y tal. A cambio me dan mate y me dejan usar su ordenador cuando no están. Para colmo, tengo visiones del fin del mundo o algo así. Antes eran pesadillas, pero ahora me vienen cada dos por tres. Tengo un mal presentimiento. 2. Pronto haré un año con mi novia. Me gustaría impresionarla con algo súper, pero no sé qué regalarle. Tampoco tengo casi pasta, qué lata. La quiero un montón. No sé lo que ve en mí. Para mí ella es lo más, mi vida, todo. Lo malo es que casi no la veo. Se pasa el día en su laboratorio. Yo le llevo la comida y comemos allí. Por la noche dormimos juntitos y ya. Yo siempre tengo ganas de mimitos y tal, pero ella no. Siempre está con la cabeza en su invento. Eso me raya y duele que no veas. Quieres más a tu máquina que a mí, le digo. Y ella meun espectáculo dantes promesas para cuandque apenas unas Pero yo no sé si podré amal y co día lo veo todo más negro dría que tomarmede cristales que se así, no choques, chasquidos, gruñidos Además, que Parece una selva llena que todo el día casi no ni nada. Es un rollo, que ya me sé las noticias hasta de memoria. Siempre lo mismo, todos los días desgracias y más desgracias. A veces quiero que pase algo ya malo de verdad, para que se acabe todo y que termine esta injusticia con el dinero, los bancos, los políticos y todo. 3. Creo que me estoy volviendo loco. A nadie le pasa lo que a mí. Por internet no encuentro nada que me sirva. Las visiones me están comiendo el coco. Y los argentinos lo único que saben decir es tomá mate, boludo. Encima me parece que lo que veo tiene que ver con el invento de mi novia. Ahora por un lado quiero que lo termine y por otro no. He intentado hablar con ella pero no hay manera. No parará hasta que lo Todo son sirenas nos pille confesa jos. Estoy como en un sueño si ya no poco, dice. Y yo tramo la Llego. La tele truena enque se ente la noticia puedo. No me atrevo a locura. arla así, mi corazón no me lo Saquean todoque me muera. Están loc de alegría y yo grito de miedo por dentro. Sé que va a pasar una catástrofe y aun así no soy capaz de quitarle la ilusión. Ojalá que me equivoque. Tenía que tocarme a mí una novia tan peligrosa. Pero yo sé que no es mala, para nada. Es más buena que el pan. Solo que tiene que demostrarle al mundo lo genia que es. En fin, por lo menos el lado bueno es que si le sale bien ganará mogollón de dinero. Y eso es cada vez más difícil en este mundo. 4. Ahora va en serio. Está ultimando los detalles. Va a ser una presentación por todo lo alto, a lo grande. Ha convocado a los medios. Piensa hacer su primer viaje ante las cámaras. Solo un pequeño salto. Lo suDe pronto, ra sorprender y marala calle y los edificiosen el centro, sigue es un inmenso cráter Me ha pedido a asolación total y o que sí, pero corta la respiración. Es la hora de la verdad. El día está gris y nublado. Me he quedado solo en el piso, compadeciéndome de mi miseria. Sigo el acto por la tele. Hay un montonazo de gente, aguardando, esperante, como dicen los de allende. Ella hace los honores y, tras un breve discurso, se sube al aparato y empieza a accionar los controles. De repente, se abre el cielo y una gran luz cegadora inunda la escena. Se corta la emisión. Nieve. Ruido. Caos. Vacío. Me quedo aterrado mirando la pantalla. No me puedo creer que esté pasando esto. No puedo creer que haya pasado. No puede ser. No doy crédito. Un hormigueo creciente invade y sacude todo mi cuerpo, hasta que vence a mi parálisis y me pongo en movimiento. 5. Llegar allí es toda una odisea. El tráfico esta insoportablemente insoportable. Maldito el gracioso que ha tenido la idea de apagar los semáforos. A mitad de camino me topo con lo inimaginable. ficiente pala nada. Se acaba villar a todos. Lo hará. Lo que en plena plaza principal. De pesadilla. Unque vaya. Le he dichaterradora, que sé que no voy a ir. Aparco la bici y bajo como puedo. Grupos de médicos y bomberos avanzan en busca de heridos o supervivientes. En vano. No queda ni rastro de nada ni nadie. Es increíble. Demonios, me importa un carajo ya todo. Yo lo que quiero es encontrar a mi novia. Ando y ando entre las ruinas hasta llegar donde debería estar la plaza. No ha podido ser ella. Su máquina no tenía nada para desatar algo así. Creo. Me parece. La verdad es que no tengo ni idea. Si le preguntaba cómo funcionaba y tal, ella se ponía a explicarme, pero cuanto más me explicaba menos entendía yo nada. Porque es tope de raro, ya te digo. Pero estoy hablando de ella en pasado y me destroza solo pensarlo. 6. Aterrizan unos helicópteros. Dicen que ha sido un meteorito. Lo peor es que no queda ni rastro de ella, su cacharro ni nada de nada. Estaban justo en el epicentro. También es mala suerte. La zona se llena de agentes, que nos despachan y se ponen a estudiar cada centímetro. Como si quedara algo sin pulverizar. Me vuelvo al piso. Voy tan alucinado que ni me acuerdo de coger la bici. consiga. Que diosy ajetreo a lo le dos. , es como Ya falta conociera nada. forma de sabotearlo sin loquecida con re. Pero nonoticiosa. Se desata la traicionLa gente entra en pánico. permite. Aun lo que pillan y más. Está locaos o qué? No es para tanto, creo yo. Ahora entiendo mis visiones. Me llegan recuerdos y me parece que estoy casi cuerdo. Pronto va a terminar el lío que se trae mi sesera. Esto es grotesco. La reportera se arranca la ropa y se pone a chillar como una energúmena. El cámara tira la ídem y se ponen a follar ahí como unos posesos. Se oyen ruidos por la escalera. Los vecinos deben de estar igual o parecido. No sé lo que está pasando. 7. Me asomo por la ventana y la calle parece un zoo. Como si estuvieran involucionando. Ruidosos, animales, atolondrados. Pero no parecen peligrosos, menos mal. Criaturas primarias, desprovistas de seso ni criterio. Títeres aturullados. Nunca había visto nada así. Te lo cuentan y no te lo crees. Me aventuro pues y bajo a indagar. Van todos a cuatro patas y se apartan ante mi estatura. Me dirijo de nuevo hacia el cráter. Tiene que haber algo que se me haya pasado por alto. Algo que esté causando todo esto. Las calles son dice tonto y me hace co. Parece mentira o termine. horas antes todo era norguantar, cada rriente. . Igual ten Todo son ruidos cuarto pastilla o rompen, sé. y chillidos. me aburro un montón, por de vida. Y qué vida. sé qué hacer De pronto, me encuentro con los argentinos, indemnes, que me saludan todo emocionados. Me cuentan no sé qué historias de unas esporas del meteorito y que el mate es el antídoto. Flipa, quién me lo iba a decir a mí. Se van, tienen muchos planes y me dejan ahí solo otra vez. Este es el día más raro que he tenido nunca. 8. Camino, silencioso y meditabundo, acompañado por el crujir de mis pasos entre los escombros. Quiero despertar y descubrir que todo Yo diseño webs, sueño. Pero nada, la no me he estrenado. despiadada. Mi padre era poli. Murió hatiñe de meses, le faltaba nadala desolación. se. Lo llaman la y la nostalgia. yo no le veo la graciapasar esto. Mi Mi madre tiene sin ella. sada en un centro demás abandonado en se entera de nada. perdido y desampa Con el Qué va a ser de mí en este mundo ajeno y descarnado, en esta farsa de pesadilla. Me quiero morir. Maldita. Maldita tú y tu gran idea. Mira lo que has conseguido, mira. Caigo al suelo de rodillas y descoyunto mi rostro al cielo. Hundido en el tormento, torturado por el sufrimiento, sumido en la desesperación, ahogado en el dolor, roto de angustia y rabia y pena. Entonces, a unos pocos metros, aparece suspendida en el aire la máquina, con mi novia dentro. Y caen, chocando estrepitosamente contra el suelo. Magullada y aturdida, sale de entre los amasijos del trasto y pregunta: Qué, qué ha pasado?
Algunos navegadores pueden no mostrar el contenido del swf, en ese caso lo mejor es descargar el archivo (Botón derecho sobre la imagen, guardar enlace como) y abrirlo en tu escritorio.

También puedes descargar este relato como libreto independiente desde este enlace:
https://dl.dropboxusercontent.com/u/80853321/drsny-cs-dl-ftr.rar
Por si te apetece imprimir o recortar alguna cosa, jeje.

enlace

Estoy en la escuela de arte, de nuevo como alumno. El profe nos ha explicado el ejercicio que tenemos que hacer ahora. No me he enterado muy bien, le pregunto al compañero. Me dice, pero tampoco lo ha pillado del todo. El profe está en la mesa de al lado, así que ponemos la oreja y ya parece que por fin nos enteramos.

Hay que dibujar una página de cómic donde el exterior de las viñetas potencie, refuerce o acompañe al contenido de las mismas. Al momento se me ocurre lo que quiero hacer. Voy a dividir la página en cuatro franjas horizontales. En la primera saldrán pterodáctilos volando. En la segunda, dinosaurios caminando. En la tercera, trogloditas en una caverna subterránea, sentados en un sofá, viendo la tele. Y en la cuarta, lava incandescente.

No voy a poner nada por fuera de las viñetas, pero aun así me parece que la idea es apropiada, y divertida.

Empiezo pues con la tarea. El profe ha salido. Hay muy buen ambiente en la clase. Todos charlan y cantan. Se asoma una profe de otra clase para comentar algo sobre nuestro jolgorio. Sus palabras son bien recibidas y no alteran el clima.

Ahora me pongo a desmantelar una estantería de madera que hay en un rincón de la clase, para poder seguir dibujando mi página justo en la pared que queda tras ella. Los estantes son cortezas de árbol puras y rudas, no están clavadas ni nada, se separan con facilidad.

Cuando llego al último de arriba, descubro que hay una especie de gusano en el rincón. Dos palmos de largo y un pulgar de grueso, más o menos. Se revuelve y trata de esconderse entre listones y maderos. Su tono es pardo y por toda su piel asoman pulposidades rojo vivo, como cuernos de caracol o algo así.

Lo más extraño de todo es que al reptar se vuelve de dentro afuera, como un guante. Cuando está así vuelto, su cuerpo es totalmente blanco y liso y abulta como cuatro veces más que del derecho.

Verlo me produce bastante inquietud y respeto. Se trata de una especie extraña y desconocida, así que aviso al profe para que haga algo. Y el tío va y lo coge tan tranquilo, como si nada, y lo mete en un pozal. Vuelvo a lo mío, pero no dejo de darle vueltas a esa cosa y de dónde habrá salido. De tanto en tanto miro hacia el cubo. Y no tardo en ver cómo el gusano se escapa, transformado en una gata persa que sale del aula caminando altiva y solemne.

La sigo hasta una cocina, justo al lado. La gata parece molesta por mi intriga. Prepara un cazo de agua hirviendo en el fuego y se mete en el congelador. Todo esto confirma mis sospechas de que no es de este mundo. Al instante se ha transformado en una mujer y aparecen otros hombres que le acompañan. Algo en sus caras permite adivinar que son extraterrestres, a pesar de tener una apariencia completamente normal.

Ahora estoy en el patio, durante el rato del recreo. Estoy hablando con mis amigos de lo que he descubierto. Trato de transmitirles la alarma que esas presencias insólitas me sugieren e inspiran. De repente, todos se transforman de golpe en ellos. Se habían mimetizado para ver mi reacción.

Los visitantes, o invasores o lo que sean, me apresan, me comprimen hasta el tamaño de una pelota de golf y me meten por un agujero del césped. No han perdido el tiempo, bajo tierra han creado una red de microtúneles cuadrangulares con los que desplazarse a todos los rincones que les interesan de la zona. No es la primera vez que me llevan por aquí. Me desagrada la sensación de estar bajo tierra y oprimido. Noto la rugosidad de la tierra rozándome velozmente por los cuatro costados mientras viajamos así.

Llegamos a su cuartel general, que es una habitación cualquiera de la residencia de estudiantes. La jefa es la mujer de antes, con pelo blanco y cara enfadada. No hay comunicación verbal. Su actitud autoritaria y desafiante dice a las claras que estoy en su poder, más o menos.

Me dejan ir, pero ahora mi ser aloja a uno de ellos. La simbiosis es extraña, no sé exactamente qué parte es mía o suya o qué. El caso es que esto me da algunos poderes, que quiero aprovechar. Así que me dirijo hacia unos compañeros, con ganas de liarla y tal. Mi huésped se rebela, pero no puede hacer nada para impedirlo.

Tras una pequeña trifulca con uno cualquiera, se acerca un coche de la policía y pasa una cosa curiosa. De golpe mi cuerpo se transforma en un paraguas tumbado en el suelo, pero yo quedo invisible y flotando frente a la escena. Pasa el coche, toco el paraguas y recobro mi integridad.

Entro en la facultad. Me miro en el reflejo de un cristal y veo mi rostro deformado, sobre el que se superpone el negra faz semblante de mi inquilino. Es inquietante, y a la vez un aviso. 

Me encuentro por los pasillos con una compañera. Vamos a una sala de conferencias, donde está dando una charla alguien importante. Nos sentamos en primera fila, en calidad de reporteros. Mi grabadora se pone a emitir música y canciones, que nacen de mi mente o algo así. La gente lo encuentra curioso, pero nada más.

Luego me reúno con el conferenciante, que ahora es mi tutor de siempre. Me enseña una tableta electrónica donde se muestran los resultados de una encuesta. Resulta que alguien, los oscuros estos o yo qué sé, está llevando de tapadillo un sondeo sobre la población, para luego sacar una ley perniciosa a más no poder. Básicamente preguntan si están a favor de un permiso universal de uso indiscriminado de las armas de fuego.

Los datos de yanquilandia son abrumadores, casi la totalidad están a favor. La cifra es de nueve dígitos. El contraste es brutal, porque las cifras del resto del mundo son todas de tres dígitos o menos.

Y con este delirio de chanchullos y manejos ya me despierto y parece tan importante que lo apunte y escriba y no se me olvide. Pero esta flipada ya no me dice nada y suerte si no termina en la papelera.