aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


19 de agosto de 2010

fulminante

Vas por la calle,
de repente algo asoma por tu pecho,
un haz luminoso, blanco radiante,
del tamaño de tu puño, o de tu corazón, para ser más exactos,
te detienes y lo observas,
al principio pareciera crecer quedamente,
como una planta asomando tímida, indecisa,
luego asciende raudo y quebrado como un rayo, como lo que es,
tu atención viaja adherida a su extremo,
finalmente, te fundes con el cielo albo y puro,
y tu vida se disuelve,
como una lágrima en el océano.