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Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


21 de octubre de 2012

H

Hache era una huerfanilla que por no tener no tenía ni nombre ni nada la pobrecilla y por eso que le decían así le decían.

Hache nació solita abandonadita en una cestita de mimbrecito en la puerta a la entrada de un convento o monasterio eclesisticorial de esos. Pero las del monasterio o convento que no le querían abrir que no y que casi se la comen los perros los lobos y los perrolobos que se la querían comer así a bocaos con los dientes. Menos mal que los vio una vieja revieja y la salvó justo a tiempo que la salvó menos mal.

Lo malo es que la vieja revieja era una bruja piruja mala remala y fea que fea. Total que se la llevó y se la quedó y la cuidó y la crió hasta que se hizo chavala la chiquilla mozica la zagalica y luego ya luego que la hizo la puso la convirtió para que fuera su esclava y sirvienta suya para servir y esclavicionar en todo lo que mandara y mandara. Y encima la pobrecica huerfanica encima para colmo era muda mudica que era la pobrecita.

Así que la mudita Hache tenía que tenía que hacer todo ella sola todo lo que le mandaba la bruja piruja que no la dejaba en paz ni a sol ni a sombra ni salir ni nada como una esclava esclavizada todo el rato la pobre todo.
Ya ves qué abusona y qué mala rematada la fea refea. La tenía con un collar al cuello atada a la pared con una cuerda. Casi no sabía lo que era el mundo ni todo lo demás que como no lo sabía ni se lo imaginaba ni sabía cómo imaginárselo ni nada de nada.

Solo a veces alguna vez la sacaba la vieja pelleja que iban a veces por ahí por fuera para que cargara como una mula cargada con todos los pesos de más bulto y los bultos de más peso y cosas así. Y encima la llevaba atada como a un perro con la correíca y todo encima igual que los perros.

Y una vez una fue la vez que la mala remala fue a visitar a un ogro muy ogro reogro requeteogro amigo suyo que era su amigo de solo amigos y ya y la pobre Hache mudita vio a un niño que también era que era esclavo igual que ella y estaba atado igualmente también que iguales los dos. Se miraron y se vieron con los ojos de ver que se veían el uno al otro y el otro al uno a la vez igual con los ojos abiertos y mirando así para ver a los ojos del otro que se reflejaban como en un espejo que hacen así que se reflejan todo y que lo ves ahí delante reflejado porque que se rebota el reflejo que hace así y te miras y te ves otra vez que eres tú y parece magia que es que parece pero que no que es así que funciona y ya está.

Y hasta ese momento no se habían dado cuenta de lo mal que es estar así de mal por ser esclavos y eso de no ser libres y así.
Lo malo es que como no conocían el mundo ni nada del mundo tampoco pues que tampoco se atrevían a escaparse de sus amos dueños poprietarios para irse sin ellos ya solos. Además que tampoco podían eso que no porque que no les dejaban los malos por malos rematados claro.

Y otra vez otra que había salido fuera la fea que fea a hacer sus fechorías de mala requetemala llegó a la choza cabaña covacha de la bruja una bruja que era otra bruja que no era la bruja la primera que esa se había ido que estaba fuera que era otra que era que no era tan mala de mala sino un poco menos y todo que era un poco adivina de las que adivinan cosas y que por eso que le adivinó a Hache su futuro que tendría en el futuro cuando fuera que llegara y llegara que fuera el futuro no la bruja piruja que también llegaría cuando volviera pero que eso no lo había adivinado la bruja segunda que no era tan mala porque que no estaba adivinando eso ahora porque que no le importaba nada ni nada ahora eso claro.

Total que le dijo a la pobrecita Hache la huerfanita le dijo que el chico ese del ogro ogrísimo ogrero ese era en verdad que era el príncipe de sus sueños en la realidad y que todo iba a salir bien requetebién de rechupete que iba a salir cuando saliera todo pero la pobre Hache pobrecica no sabía ni cómo que cómo ni por qué de nada de todo eso ni se lo imaginaba la pobre ni sabía cómo imaginárselo tampoco.

Para empezar que la huérfana huerfanita muda mudita casi no sabía ni lo que era el amor la probe. Porque tantos palos y tantos que le había dado con un palo de dar palos la bruja maluja y la vida tan triste y sacrificada que había llevado de tristezas y sacrificios pues que por eso por su culpa y eso que todo le daba más miedo que miedo y un terror horroso ternible espatoso tremundo y estropicioso.
Demasiao demasiao.

Pero aun así que así que el amor se le fue colando y metiendo infiltrando y calando poco a poco en su corazón y a base de sueños soñarosos y fantasiaciones inimaginarias empezó a ver claro lo que quería que quería y que tal y eso. Como un ciego que se va la niebla se va y que ve que ve que ya no es un ciego que no porque ya no hay más niebla ya que se ha ido ya y que se ve lo que hay que se ve que se puede pero que que no se sabía si antes era que era de verdad un ciego que no veía o era que por la niebla que se lo creía que era un ciego en verdad y por eso.

Y la vieja pelleja mala remala se daba cuenta que se daba de algo de una cosa que se daba cuenta la bruja rebruja que la cría del demonio estaba creciendo y cambiando por dentros que ya no era igual que era como antes que no que por fuera parecía la misma y que casi ni se notaba ni nada pero que un poco se notaba que sí que se notaba porque aunque que parecía la misma igual a la vista idéntica que antes y que siempre como de costumbres pues que por dentro que ya no y eso sí que no lo toleraba ni lo aguantaba pero es que ni pizca ni una miaja así ni nada de nada que no ni mucho menos faltaría más hasta quí podíamos llegar que se la llevaban todos los demonios del averno del infierno y alrededores con solo pensarlo sospecharlo y barruntarlo así que mira. Por eso que aún la esplotaba más y más aún que la esplotaba y la caxtigaba mal y que mal todo el rato que todo por mala y por mala.

La pobre Hache callaba y aguantaba qué remedio todos los abusos y maltratos abusivos y maltratosos. Pero que cada vez era que era más rebelde y revoltosa y terca y decidida con sus ideas y deseos. Que ya no se doblaba ni se plegaba así como así qué va ni punto de comparación dónde va a parar ya te digo o sea que no para nada o sea.

Así que eso oye que a veces el motín y la rebelión parecían inminientes como dicen los de allende pero que luego que no se producían que no porque por muy grande que fuera y que era su amor pues que su miedo y dolor todavía eran más grandes que más y todo aún por ahora todavía de momento conque mira.

Así pasaron tiempos y tiempos mucho tiempo pero que mucho mucho. Pasó tiempo y tiempo hasta que un día de repente un día sin avisar ni nada de pronto de golpe por sorpresa de sopetón de improvisto que petó la bruja piruja vieja revieja mala remala fea refea que reventó la espichó estiró la pata y se murió de pura mala baba mala leche mala sangre y mala de todo que tenía por dentro y que se lo merecía que se le estaba bien merecido por merecerlo que bien y todo y más.
Por fin al final la pobre Hache pobre por fin que se quedó ya libre ya sin ser esclava ni nada de naide ni naidie.

Y lo primero que hizo fue coger una espada que cogió por ahí y matar al ogro cacho ogro que lo mató por feo y por malo y salvar al chico de sus sueños que lo quería para ser novios y que tanto había soñado en sus sueños con él y todo y más todo el rato que soñaba y se acordaba luego al despertar cuando se despertaba y se acordaba si se acordaba que se acordaba que bien y si no pues no.

Y menos mal que ya todo les salió bien que les salió y se quisieron mucho y mucho y se daban besitos de quererse así con los labios de besar muá muá todo el rato y fueron felices que fueron para siempre amén chispún.

Ah y encima que resulta que Hache ya no era muda que por el amor que se le había quitado ya eso y que ahora ya que resulta que hablaba y todo el rato que no se callaba ni debajo del agua ni nada todo el rato ahí que hala a cascarla cascando sin parar hasta por los codos sin parar dale y que dale todo el rato venga y toma y toma y venga pega que te pega la chapa y la hebra sin parar ni parar ni para respirar sin control ni pudor ni remilgos ni reparos como una bestia salvaje descontrolada sin pausa ni respiro que le salía humo hasta a la lengua y todo todo el rato ahí que no se cansaba ni nada y mucho que había que quererla para aguantarla pero que el chico que la quería de verdad que la quería y bien que lo puede jurar que ya lo ves así que que menuda suerte y que menos mal. Porque que el chico que se llamaba E y la Hache con la E He jejeje. Así que eso y ahora ya sí que sí colorín colorado este cuento se ha acabado.