aviso

Este blog no está recomendado para menores, así que tú mismo con tu mecanismo.

fin del aviso


17 de marzo de 2008

bebé

Mi tío ha tenido un bebé, muy pequeño muy pequeño.
Tengo 4 o 5 años, estoy con mis hermanos pequeños y mis padres en casa de mi tío, hemos ido para ver al recién nacido.
Se ve muy pequeñito en su cuna.
Mi tío y mis padres se van un momento a otra casa a hacer una visita, nos dejan al cuidado del pequeño.
Entramos con sigilo en la habitación donde descansa.
Lo miramos, curiosos.
Lo cojo con mucho cuidado en mi mano para verlo más de cerca.
Es muy pequeño y muy delicado, muy mono de ver.
Es tan pequeño que cabe en la punta de mi dedo índice.
Respira algo acalorado, nosotros, felices de cogerlo no le damos importancia a eso.
Entonces se hincha, explota y se derrite.
Era tan delicado que el calor de mi dedo lo ha destrozado.
Estamos asustados, muy asustados, esto es terrible, qué vamos a hacer ahora? Mi tío se va a enfadar mucho.
La cabeza del bebé ha salido disparada y está en el suelo, parece una canica.
Regresan mis padres y mi tío, lo recogemos todo rápido y nos vamos a otro cuarto, intento destruir la cabeza para que no haya pruebas de lo que hemos hecho, la piso pero está bastante dura, sólo logro descascarillarla un poco.
De repente entra mi tío, sospechando algo. Aún no ha mirado en la habitación del bebé.
Qué llevas ahí, pregunta.
Un calor culpable se me va poniendo en la cara, trago saliva.
Dámelo, dice.
Se lo doy, él lo mira extrañado, empezando a comprender.
Mis piernas se están derritiendo de miedo.
Me despierto.